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COVID-19: encuesta revela pesimismo en Suiza

Los suizos extrañan la vida despreocupada previa a la crisis de la COVID-19 y parecen sentirse más deprimidos que durante la primera ola de la pandemia. Keystone/Gian Ehrenzeller

La segunda ola de infecciones que afecta al país impacta el ánimo de los residentes en Suiza que se sienten cada vez más deprimidos, de acuerdo con una encuesta nacional efectuada en línea.  

Este contenido fue publicado el 06 noviembre 2020 - 17:00
swissinfo.ch/urs

En comparación con un estudio similar realizado en marzo, los residentes suizos se manifiestan más preocupados en relación con un eventual colapso del sistema hospitalario, la situación económica y también por el aumento de los conflictos sociales, el aislamiento y la falta de solidaridad.

“El estado de ánimo general ya no es que la crisis de la COVID-19 es una especie de aventura, sino más bien una carga”, subraya Michael Hermann, del Instituto de Investigación sotomo.

Detalles de la encuesta

La encuesta fue llevada a cabo en línea entre 42 425 personas a escala nacional.

Fue efectuada por sotomo por encargo de la Sociedad Suiza de Radio y Televisión (SSR SRG) entre el 23 de octubre y el 2 de noviembre.

Su margen de error es de +/-1.1%.

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Su organización ha realizado encuestas periódicas en línea para medir la opinión pública sobre el manejo de la pandemia por parte del gobierno y el impacto en la sociedad.

El último sondeo, publicado este viernes, es el quinto de este tipo desde marzo y fue encargado por la Sociedad Suiza de Radiodifusión (SSR SRG), la empresa matriz de swissinfo.ch.

En Suiza, la situación del virus se ha deteriorado rápidamente en las últimas semanas. Con más de 1 162 casos por cada 100 000 habitantes en un período de 14 días (cifra al 5 de noviembre), Suiza es ahora uno de los países más afectados del mundo.

A la pregunta sobre los temores personales, el 55% de los encuestados expresó su preocupación por las restricciones de las libertades individuales resultantes de las medidas aplicadas para frenar el virus.

Hermann también señala que en los últimos cuatro meses ha aumentado el número de personas preocupadas por el aislamiento social y los conflictos familiares. El inicio de una segunda ola de infecciones en octubre hizo que la gente se preocupara por su salud personal, según reveló la encuesta.

Optimismo sobre la economía

Por el lado positivo, los residentes en Suiza están menos preocupados por la situación económica, de acuerdo con el sondeo. Hermann dice que esto puede deberse a que el país superó el primer cese de actividades relativamente bien.

"En general, el estado de ánimo ha cambiado claramente para peor", dice Hermann. "La desconfianza, el egoísmo y la agresividad parecen dejar de lado valores como la solidaridad y la amabilidad que se mencionaron durante la primera ola de infecciones en la primavera de este año".

Al mismo tiempo, la voluntad de ayudar y de establecer contacto con otras personas ha sufrido. El porcentaje de personas dispuestas a mostrar solidaridad es menor que en marzo, cuando el gobierno impuso medidas que interrumpieron la vida pública durante tres meses.

Los investigadores encontraron diferencias entre las tres regiones lingüísticas de Suiza y observaron que las personas de 15 a 24 años parecen luchar más que los mayores de 65 años.

Confianza y responsabilidad 

La autorresponsabilidad parece ser de crucial importancia para muchos encuestados, según Hermann.

Precisa que usar mascarillas protectoras donde no se puede respetar una distancia mínima fue generalmente aceptado antes de que el gobierno lo declarara obligatorio.

Hermann señala que una estrecha mayoría de los encuestados está ahora a favor de la introducción de ceses breves de actividades para detener la pandemia a pesar del objetivo declarado del gobierno y la comunidad empresarial de evitar tales medidas.

Mucha gente está motivada para actuar en la actual etapa de la crisis de COVID-19 no por la política del gobierno sino por las crecientes cifras de infecciones y hospitalizaciones, anota Hermann.

"La población suiza no espera órdenes del gobierno", dice. "Pero siguen las normas y están dispuestos a adaptarse en consecuencia".

En otras palabras, se mantiene la confianza en el gobierno, a pesar de que cayó en picado entre abril y octubre, como demuestran los resultados de la encuesta de sotomo, que se publicaron la semana pasada.

Solamente el 37% de las personas encuestadas en octubre tenían una confianza fuerte o muy fuerte en el manejo de la crisis por parte del gobierno. Pero subió al 44% una semana después de que las autoridades impusieran nuevas restricciones para contener la propagación del virus.

Sin embargo, está muy lejos de las cifras de marzo, cuando más del 60% de los encuestados tenían una fuerte o muy fuerte confianza en el gobierno.

Otro aspecto destacado en el estudio es la tendencia de los encuestados a considerar el manejo de la crisis de la COVID-19 por parte de Suiza como superior al de otros países europeos.

A pesar de que el mes pasado se registró un fuerte aumento de las infecciones, lo que hizo de Suiza uno de los países más afectados, el 21% de los encuestados consideraron que Suiza lo estaba haciendo mucho mejor que los demás.

"Esto es un remanente del patriotismo suizo", enfatiza. "Pero el sentimiento de superioridad se ha visto mermado desde junio, cuando el ministro del Interior, Alain Berset, dijo con orgullo: 'Suiza puede hacer frente al coronavirus'".

Traducido del inglés por Marcela Águila Rubín

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