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Migración femenina y maternidad trasnacional

No todas las madres pueden partir llevando con ellas a sus hijos. Keystone

Las remesas de los emigrantes son la única fuente de ingresos para millones de hogares y un pilar de la economía para muchos países. Pero amén del aspecto monetario, cada envío encierra una historia y, en muchas de las veces, un drama.

Este contenido fue publicado el 22 marzo 2008 - 10:01

Más de la mitad de la población de América Latina expatriada son mujeres. Muchas, madres que debieron separarse de sus hijos pero que, pese a la distancia, velan por ellos...

"Muchas llaman por teléfono a sus hijos cada día, con tarjetas de tarifas baratas o por Internet", destaca la doctora Lourdes Benería y explica:

"Aunque sus roles cambian o asumen nuevos, como por ejemplo mandar dinero a la familia; a pesar de su mayor autonomía financiera o de que se sientan más 'empoderadas', las mujeres conservan la preocupación por el cuidado de los hijos". Algo que se denominaría 'Maternidad Trasnacional'.

Catedrática en materia de programas de Género, Feminismo y estudios de Sexualidad en la Universidad de Cornell (EE UU), la especialista habló de 'La Feminización de la Migración en América Latina y la Crisis de la Atención en Europa' en el reciente simposio de la Sociedad Suiza de Americanistas y la Universidad de Friburgo.

"Conozco a una señora boliviana que vive en España y que todas las tardes llama a sus hijas. Se preocupa por todo. Les pregunta: ¿Qué hiciste hoy? ¿Ya hiciste las sumas? ¿Terminaste tus deberes? A veces les ayuda a hacerlos...", narra la profesora a swissinfo.

El coste de dejar a los hijos

Precisa que en una ocasión ella iba a viajar a Bolivia y propuso a la señora hacer un video para llevarlo a su familia. Todo estuvo muy bien y la señora estuvo muy compuesta, pero cuando escuchó la pregunta '¿qué quieres decir a tus hijas?', rompió en llanto.

"¡Y es que es un coste psicológico, emocional, muy fuerte. ¡Haber dejado a los hijos!"

Un coste muy alto que a veces se soslaya ante las avasallantes dimensiones económicas del fenómeno de la migración.

Sólo a guisa de ejemplo recordemos que en 2006 América Latina recibió 65 mil millones de dólares de sus emigrantes y que países como México o Ecuador tienen como primera fuente de divisas el petróleo y como segunda las remesas de sus expatriados, mientras que para Haití, el país más pobre de la región, esos montos representan el 21% de su PIB.

Urgen programas de conciliación

La especialista propone que un 0.5% de la remesas que envían los emigrantes sea destinado al financiamiento de políticas sociales, en particular de apoyo a las mujeres y a las familias en general: creación de guarderías, de programas de atención extraescolar, centros para ancianos, de deporte para niños...

Y es que ahora, las mujeres latinoamericanas cubren los vacíos creados por la falta de políticas adecuadas de conciliación entre trabajo y familia en Europa. Sin embargo, a la larga, su salida dará lugar a los mismos problemas en sus propios países.

"En América Latina deben tomarse más en serio las políticas de conciliación. Hasta hora ha habido muy poco, incluso el feminismo había puesto poco énfasis en esto porque las clases profesionales y altas tenían el problema solucionado con un personal doméstico barato y accesible o con el apoyo de la familia extendida, pero habrá un límite..."

El Dorado, ahora en Europa

Durante muchos años, millones de seres humanos han sido arrojados de sus lares por las desigualdades sociales que existen en América Latina, de las mayores del mundo, a decir de nuestra interlocutora. También durante mucho años el sueño fue cruzar el Río Bravo (lo es aún para mexicanos y centroamericanos) pero en los últimos tiempos El Dorado se trasladó a Europa.

Miles y miles de americanos, en particular del Cono Sur y más precisamente de Ecuador y de Bolivia, buscan trabajo en el Viejo Continente. Y la trashumancia ya no tiene un carácter básicamente masculino. En el mundo, en los últimos 40 años el número de mujeres emigrantes alcanzó al de los hombres. En América Latina, ya lo superó: 54.62%.

"En los años 80 el emigrante típico latinoamericano iba a Estados Unidos y era hombre, a partir de los 90 fue a Europa, yo creo que por la demanda europea porque la entrada de muchas mujeres al mundo de trabajo ha hecho que la demanda de inmigrantes haya aumentado mucho, entonces les es más fácil encontrar trabajo".

Además, en el caso de España, "es más fácil que en Estados Unidos, porque no hay problema de idioma y la sociedad a la que llegan se parecen más a aquella de la que proceden".

Para huir de los abusos

"Muchas mujeres llegan a Europa y encuentran fácilmente trabajo porque la crisis del cuidado en Europa hace que haya una demanda enorme de personas para cuidar a los niños, a las personas mayores y también para el trabajo doméstico", insiste la profesora Benería.

La mano de obra local pasa a otros niveles y las mujeres latinoamericanas llenan ese vacío, lo que explica, en buena parte la feminización de la migración. Pero el fenómeno obedece también a los cambios operados en las funciones y el papel de la mujer en América Latina.

"Las mujeres se ven más autónomas, se sienten más libres. Hay una movilidad social en el sentido que las mujeres no se sienten tan pegadas a los roles tradicionales como antes. También hay casos en los que las mujeres huyen de relaciones abusivas: divorcios separaciones...Y un modo de salirse, de romper con ese ambiente es la emigración internacional".

swissinfo, Marcela Águila Rubín

Contexto

En los últimos 50 años, casi se ha duplicado el número de personas que viven fuera del país del que son oriundos:191 millones en 2005.

La mitad de todos las personas exiliadas son mujeres y éstas predominan en las corrientes migratorias hacia países desarrollados.

Contrario a una creencia generalizada, las personas que emigran, en particular a países más lejanos, no corresponden a los sectores más pobres de sus países.

Según estimaciones del Banco Mundial, en 2004 las remesas efectuadas por cauces oficiales ascendieron a 232.000 millones de dólares, de los cuales los países en desarrollo recibieron 167.000 millones.

Fuente: UNFPA

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Datos clave

La Sociedad Suiza de Americanistas en colaboración con la Universidad de Friburgo, organizó los días 14 y 15 de marzo, el simposio 'Entre neoliberalismo, la "tercera vía" y el neopopulismo: Diagnosis sobre los cambios políticos en América Latina'.

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