Semestre de descubrimiento Los refugiados saborean la vida universitaria suiza

La Universidad de Zúrich, la más grande de Suiza, abre sus puertas a los refugiados. Se trata de un proyecto piloto, gracias al cual los jóvenes podrán cursar un semestre de estudios.

La Universidad de Zúrich, la más grande de Suiza, abre sus puertas a los refugiados. Se trata de un proyecto piloto, gracias al cual los jóvenes podrán cursar un semestre de estudios.

(Keystone)

Varios estudiantes de universidades suizas han unido esfuerzos para que los refugiados puedan asistir a las aulas de forma experimental. No obstante, obtener un diploma es algo que está fuera del alcance de muchos de estos participantes porque no reúnen los requisitos indispensables para ello.

Uno de los refugiados cuenta su experiencia. Jamás imaginó terminar en Suiza. Mientras estaba sentado en el avión que partía de Zimbabue se preguntaba cuánto sabía de Suiza. Y la respuesta era: no mucho.

"Sabía que es el país del chocolate", narra Mambo Mhozuyenikono, quien se vio obligado a huir de su país, y acepta conceder la entrevista, pero sin dar su nombre real. Lleva siete meses viviendo en Zúrich.

Aquel día, mientras transcurría su vuelo, se preguntaba con nerviosismo si en Suiza la gente hablaría inglés.

Pronto descubrió que los suizos se adaptan y dominan el inglés, pero se percató de que para continuar sus estudios en este país –su principal objetivo personal– debía hablar alemán, una lengua con la que ha tenido poco contacto.

Graduado en Desarrollo Internacional en su país natal y deseoso de continuar dos proyectos de investigación, Mhozuyenikono comenzó revisar los portales digitales de múltiples universidades suizas, haciendo acopio de toda la información que alcanzaba a comprender.

Un día se encontró con un colorido anuncio en la página web de la Universidad de Zúrich en el que se anunciaba un semestre de prueba para refugiados. El primer requisito por cumplir era el idioma. Y se alegró cuando supo que había sido seleccionado a pesar de su limitado nivel de alemán. Tras presentar una solicitud formal y realizar varias entrevistas, hoy es uno de los miembros del primer grupo de refugiados que estudian en la Universidad de Zúrich.

Proyecto piloto

Hay 20 refugiados en este programa piloto –8 mujeres y 12 hombres– provenientes de Siria, Eritrea, Afganistán, Irán, Chechenia, Palestina y Zimbabue. Fueron seleccionados entre 80 solicitantes, y se les permite asistir a los cursos que más les interesen durante un semestre. Durante este tiempo cuentan con el apoyo permanente de un mentor. Sin embargo, deben aceptar que no recibirán ningún diploma universitario ni se someterán a exámenes, ya que están formalmente matriculados.

Todo estudiante refugiado que quiera asistir a una universidad suiza y obtener un título debe cumplir una serie de requisitos. En la Universidad de Zúrich, por ejemplo, demostrar que tiene un nivel de alemán C1 [nivel europeo de conocimientos de idioma] y, frecuentemente, someterse a una prueba de equivalencia para determinar si tienen conocimientos equiparables a los de un estudiante egresado del bachillerato suizo.

El estudiante que ayudó a que este proyecto fuera una realidad en la Universidad de Zúrich es Christian Schmidhauser. En su opinión, los refugiados pueden superar el requisito del idioma. Sin embargo, considera que el examen de equivalencia –

llamado ECUS– es mucho más complicado pasarlo, incluso cuando se ha asistido a los cursos de preparación que son costosos.

En enero, la Asociación Suiza de Estudiantes solicitó formalmente a las universidades, cantones y organizaciones de servicios sociales que facilitaran los requisitos para que los refugiados puedan obtener un título en Suiza. Concretamente, pidieron que se vuelvan a subvencionar los cursos de preparación para ECUS.

Pero Martina Weiss, de swissuniversities, la organización paraguas de las instituciones suizas de educación superior encargada de este examen, confirma a swissinfo.ch que no hay planes para reducir el costo del ECUS, que es de 980 francos suizos en los cantones de habla alemana y de 870 francos en la Suiza francófona.

Tampoco hay planes para resucitar la antigua fundación que subsidiaba la preparación de estudiantes para este examen, añade. En Zúrich, un curso de preparación para pasar los tres ejes temáticos del ECUS cuesta 12 950 francos. A este monto deben sumarse los cursos adicionales en materias específicas –según la carrera que seguirá cada estudiante–, que implican desembolsos de entre 3 000 y 7 000 francos.

"Hay muchos actores involucrados en esta cuestión, desde las universidades hasta las autoridades migratorias y políticas. Está muy bien que los refugiados tengan oportunidades para estudiar, pero el impulso debe venir desde distintos frentes, no solo de uno", dice Weiss.

Tampoco puede ignorarse la situación de los propios estudiantes suizos, que deben ser tratados de forma justa y equitativa, añade.

"Es muy importante hacer accesible a los refugiados la educación superior, pero también es vital que los estudiantes suizos sean tratados de la misma manera", refiere.

La experiencia suiza

Hasta ahora, Mhozuyenikono –quien declina revelar las razones por las que huyó de Zimbabue, ya que su familia aún vive ahí y teme represalias– se dice maravillado con su experiencia en una universidad suiza. El joven sale lleno de energía de una clase vespertina y graba en su mente cada una de las palabras de su profesor.

"No puedo entender que alguien no tenga éxito en esta universidad, cuando todo está hecho para facilitarte las cosas. Es fenomenal", dice.

Luego explica las diferencias fundamentales que existen entre la universidad de su país y la experiencia que está viviendo en Zúrich.

"Ir a la universidad en Suiza es fantástico"

Inserir

Pese a los requisitos lingüísticos y a la dificultad que supone para muchos refugiados cubrir el costo del ECUS, Schmidhauser y el resto de los estudiantes organizadores han decidido que la experiencia piloto en la Universidad de Zúrich sea lo más positiva posible.

Por ejemplo, basándose en las experiencias de otras universidades que realizan ofertas similares, como Alemania y Basilea, establecieron que el nivel de alemán requerido para cursas este semestre sea intermedio inferior, es decir, suficiente para comprender las clases, pero no tan elevado que se torne excluyente.

Los organizadores también trabajaron en la eliminación de obstáculos administrativos, consiguieron que los refugiados participantes tengan acceso a la biblioteca para utilizar todos los libros que requieran, a los comedores universitarios y a las instalaciones deportivas.

Los estudiantes a cargo del proyecto dejan claro que ellos también han sido grandes beneficiarios. Mitra Tavakoli, una de las mentoras en este proyecto, asegura que rara vez tiene oportunidad de encontrarse con estudiantes internacionales, así que esta experiencia le ha permitido un enriquecedor intercambio cultural.

"No lo hago solo por ayudar a refugiados en situación de crisis. También tengo curiosidad por conocer otras culturas y quería compartir una parte de mi tiempo”, dice.

A Mhozuyenikono la suerte le sonríe, pues ya tiene en la mira una maestría en estudios comparativos internacionales que ofrecen la Universidad de Zúrich y la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, conjuntamente, e impartida en inglés, lo que le va estupendamente. Tiene previsto matricularse lo más pronto posible, pero es consciente de que cumplir todos los requisitos no será fácil para él.

"Espero que sean comprensivos con personas en casos especiales como el mío, que no están en capacidad de proveer toda la información que se solicita. Creo que sería algo muy positivo invitarnos a sostener una entrevista. De otra manera se corre el riesgo de rechazar a gente con una gran capacidad de compartir ideas valiosas en las materias que se imparten”.

'Semestre de descubrimiento'

Las universidades de Basilea y Lucerna, así como la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ) tienen alternativas para que estudiantes refugiados asistan a sus aulas y amplíen sus perspectivas y oportunidades. Esta primavera, la Universidad de Zúrich –la más grande de Suiza– estrenó el llamado ‘semestre de descubrimiento’.

Este proyecto ofreció 20 plazas para refugiados que están cursando, o que han concluido, la universidad. Además del aprendizaje obtenido, esta experiencia les permite aspirar a presentar los trámites necesarios para inscribirse formalmente como alumnos en una universidad suiza.

Todos los participantes tienen el apoyo de un estudiante-mentor y la oportunidad de mejorar sus habilidades lingüísticas en el centro de enseñanza de idiomas de la universidad.

Los refugiados interesados en tomar parte de futuras ediciones del ‘semestre de descubrimiento’ deben contactar a la Oficina de Relaciones Internacionales de la Universidad de Zúrich y pueden obtener más información en este enlace.Enlace externo


Traducción del inglés: Andrea Ornelas



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