El consumo de queso aumentó en 320 gramos por persona en Suiza, en 2018, para totalizar 186 000 toneladas, según las estadísticas anuales de diversas organizaciones de productores. Los tipos blandos y untables se mantuvieron como favoritos.
El consumo per cápita fue de 21,73 kilos, lo que supone un ligero aumento (+1,5%) respecto a 2017.
Las opciones suaves y untables -como la mozarela o el quark (de aroma fresco y sabor ligeramente ácido)-, se mantuvieron por encima en el gusto de los consumidores, una preferencia que se advierte desde hace unos diez años: Más de una tercera parte de los quesos consumidos es de esos tipos.
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Dos terceras partes de los quesos blandos se elaboran en Suiza, una proporción acorde con el total de la producción nacional (67%). Aunque todavía considerable, ese porcentaje representa un decremento con respecto a hace una década, cuando el 75% del queso era de fabricación suiza.
Los quesos semiduros -como el tilsiter, el appenzeller o el vacherin- ocuparon el segundo sitio en la elección de los amantes del producto lácteo que nos ocupa, mientras que aquellos de consistencia dura, como el emmental o el gruyère, se situaron en tercera posición.
swissinfo.ch/Keystone-ATS/dos