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Tras la cámara de video... big brother!

Hay una cámara por cada 180 personas en Suiza contra una por cada 14 en Londres. Keystone

La demanda de seguridad explota y la tecnología se desarrolla más rápido que la ley. El miedo a ese "hermano mayor", difícil de controlar, surge de nuevo.

Este contenido fue publicado el 15 septiembre 2005 - 08:04

Casi todas las superficies comerciales y los bancos están equipados con cámaras de vigilancia. En Suiza hay unas 40.000.

Terrorismo, violencia, vandalismo, la actualidad constituye un terreno favorable a la fiebre de seguridad. La video-vigilancia está tan en boga que eso le proporciona una suerte de legitimidad hasta el punto de banalizarla.

Esas cámaras, fijas o móviles, con o sin teleobjetivo, son con frecuencia muy discretas, aun cuando la ley exige señalar su presencia. En la estación del tren de Zúrich se cuenta un centenar y cerca de 400 en la de Ginebra. Esas son las cifras proporcionadas por Francisco Klauser, quien prepara una tesis sobre el asunto.

El investigador estima que hay unas 40.000 en Suiza, de acuerdo con las informaciones proporcionadas por los vendedores de cámaras. "En Londres, un habitante es filmado 300 veces por día. Quizá llegaremos a eso en Suiza si no ponemos atención", declara a swissinfo.

Sin marco legal

No existe una ley federal o cantonal que regule directamente la video-vigilancia, por lo que esa actividad se rige por la ley federal sobre protección de datos. Por ahora, ese tipo de vigilancia es autorizada en lugares privados, como estacionamientos y centros comerciales o en los trenes y las estaciones ferroviarias.

La policía tiene también el derecho de filmar para vigilar el tráfico, pero bajo criterios estrictos. Se debe señalar la presencia de cámaras, las imágenes deben ser borradas después de 24 horas, está prohibida su transmisión a terceras personas, salvo en el caso de investigación judicial, y su empleo debe ser justificado.

Para Jean-Philippe Walter, responsable suplente de la protección de datos, "Se puede recurrir a la video-vigilancia en caso de que no exista otro medio de asegurar la seguridad y mientras no se atente contra la esfera privada de las personas".

Francisco Klauser, por su parte, señala que es difícil saber qué sucede con las imágenes grabadas, puesto que no existe una autoridad de vigilancia y nadie interviene mientras no se presenta una queja.

En realidad, cualquier persona puede instalar un sistema de vigilancia y nadie verifica que eso se hace con un objetivo de seguridad. ¿Por qué no en los lugares de trabajo? Por otra parte, las cámaras con teleobjetivos hacen borrosos los límites entre espacio privado y público.

No muy disuasivas

Francisco Klauser no está convencido de los efectos disuasivos de las cámaras. "Los estudios, particularmente en Gran Bretaña, muestran que al principio se nota una disminución en la criminalidad" en los sitios donde se instalan los aparatos, pero su presencia es olvidada muy pronto y hasta banalizada.

El informe 2004 sobre la seguridad en los ferrocarriles suizos (CFF) afirma que la recrudescencia de la violencia y del vandalismo en los trenes regionales ha podido ser combatida gracias a la instalación de cámaras en enero del 2004. En la Suiza de expresión francesa, las depredaciones han disminuido hasta en 80% desde el 2002, de acuerdo con el documento.

Empero, afirma Francisco Klauser que "los CFF debieron reconocer que sus cifras no eran muy confiables". "En síntesis, subraya, no existe ningún dato estadístico fiable que pruebe que la video-vigilancia disminuye la criminalidad",.

Noville, Blonay, Vevey, Bienne y Berna

Muchas comunas utilizan ese sistema para luchar contra las depredaciones. Por ejemplo, en el cantón de Vaud, Noville vigila sus instalaciones de desechos para tratar de impedir el depósito de pilas o de llantas.

Blonay instaló igualmente en el año 2000, tres cámaras en los alrededores de la estación para impedir el vandalismo.

En el cantón de Berna, las municipalidades de Berna y de Bienne pretenden desde hace años instalar cámaras de video en las calles de las zonas problemáticas.

Por mandato de la ciudad de Berna, el profesor Markus Müller, profesor de la Universidad de Berna, elaboró un informe al respecto en el que establece que las comunas no tienen competencia alguna en el renglón y que corresponde a los cantones decidir sobre una eventual ampliación de la vigilancia.

swissinfo, Isabelle Eichenberger
(Tradución, Marcela Águila Rubín)

Datos clave

En la estación del tren de Zúrich se cuenta un centenar de cámaras de video y cerca de 400 en la de Ginebra.

Se estima que en Suiza han sido instaladas unas 40.000.

En Londres, un habitante es filmado 300 veces por día.

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Contexto

El informe 2004 sobre la seguridad en los ferrocarriles suizos (CFF) afirma que disminuyó la violencia y el vandalismo en los trenes regionales gracias a la instalación de cámaras en enero del 2004.

En la Suiza de expresión francesa, las depredaciones han disminuido hasta en 80% desde el 2002.

La video-vigilancia se rige por la ley federal sobre protección de datos.

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