Vinos suizos en auge

Suiza exporta un millón de botellas al año. Más de la mitad son vinos blancos. Keystone

Los caldos helvéticos conquistan mercados con variedades de cepas autóctonas del valle del Ródano, hasta ahora poco conocidas fuera de Suiza.

Este contenido fue publicado el 25 marzo 2003 - 16:39

Los blancos de 'Petite Arvine' y tintos de 'Cornalin' tuvieron gran éxito en la feria ProWein de Düsseldorf.

"Creo que el interés por estos productos será cada vez mayor", señala a swissinfo Ulrich Halbach, director de la Asociación de Exportadores de Vinos Suizos en Alemania (SWEA). "En todos los lugares donde nos presentamos, expertos y consumidores quedan asombrados por el sabor de nuestros vinos", agrega.

Suiza se presentó en ProWein con 30 expositores y alrededor de 150 variedades diferentes de vinos exquisitamente seleccionados, junto a otras 2.800 empresas vitivinícolas de 40 países.

Clausurada este martes y visitada por más de 25.000 comerciantes especializados, ProWein es la segunda feria del género más importante del mundo, después de la de Burdeos (Francia), que se realizará en junio próximo, y a la cual también acudirán exportadores de vinos suizos.

Principales mercados

Alemania sigue siendo el mercado principal para los vinos suizos. "Pero Bélgica está creciendo mucho ya como comprador de nuestros vinos blancos", explica el representante de la SWEA. Francia, Japón y Estados Unidos son ya importantes mercados para los exportadores de vinos helvéticos, "pero también Rusia está acrecentando su interés".

Anualmente, Suiza exporta un millón de botellas de vino por un valor aproximado de 10 millones de francos. El 55% son vinos blancos y el 45% vinos tintos. "Sin embargo, las variedades de tinto están teniendo un crecimiento más rápido en los últimos años", acota Halbach, y es de esperar que pronto alcancen en porcentajes similares a los del blanco.

Entre estas últimas, y dentro de las cepas autóctonas o históricas, figuran los vinos 'Petite Arvine', "muy frescos, muy afrutados, con un agradable grado de acidez y muy modernos, según el gusto internacional actual", coincidieron unánimemente los expertos que los degustaron en ProWein.

Entre los vinos dulces el 'Amigne' es uno de los más apreciados. Las cepas autóctonas se cultivan desde tiempos inmemoriales en el cantón de Valais (suroeste de Suiza) y están teniendo una fuerte demanda en Europa, Estados Unidos y Japón.

Calidad y refinamiento

Los caldos suizos son vinificados con métodos muy modernos y provienen de cepas que han sido estrictamente seleccionadas, lo cual contribuye a crear vinos muy refinados, con aromas y sabores muy sugestivos.

En pequeñas cantidades y solamente para 'gourmets', algunos vinicultores del Valais, como Frédéric Varone, de la ciudad de Sion, producen, además de tintos y blancos, algunos vinos espumantes según el tradicional método 'champanoise', aunque les resulta imposible atender toda la demanda existente.

Los vinos tintos de cepas autóctonas son maduros, tienen buen cuerpo, se destacan delicadamente los taninos, y variedades como 'Humagne Rouge' responden excelentemente a las tendencias más actuales de los mercados.

Los vinicultores del Valais han creado también nuevos productos 'cuvée' mezclando uvas de nobles cepas 'Pinot Noir', "Syrah" y autóctonas hasta alcanzar un gran refinamiento, opinan los expertos que acudieron a ProWein.

Perspectivas alentadoras

Para mayor fortuna de los vitivinicultores suizos, el mercado alemán - que absorbe alrededor del 50% de su producción - registra un importante crecimiento en el consumo de vinos que ya supera al de la cerveza.

En el 2002 los alemanes bebieron 24,3 litros de vino 'per cápita'. Esto representa un incremento de medio litro por persona, con respecto al 2001. En total, los alemanes gastaron 10.800 millones de euros en bebidas alcohólicas, de los cuales una tercera parte fue destinada a la compra de vinos en todos sus tipos.

La competencia será mucho más dura aún en los próximos años, vaticinan los expertos. El 15,9% de los vinos que se venden en Alemania proviene de Francia, el 13,1 de Italia y el 3,3% de España.

En la feria ProWein ya comenzaron a incursionar también los vinos de China, donde vitivinicultores de España y otros países europeos, en busca de nuevos mercados, han comenzado a realizar inversiones y a llevar modernas tecnologías.

Pero para los vinos de Suiza, cuya producción no es muy voluminosa, habrá siempre posibilidades de colocación, porque su objetivo seguirán siendo segmentos muy exclusivos, que demandan permanentemente una mejor relación de precio y calidad.

swissinfo, Juan Carlos Tellechea, Berlín

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo