Discriminación racial: el racismo estructural también existe en Suiza

Protesta “Black Lives Matter” (“la vida de los negros importa”) en Zúrich el 1 de junio de 2020. Keystone / Alexandra Wey

La situación del racismo en Suiza no se puede comparar con la observada en Estados Unidos, según los expertos. Sin embargo, las minorías (especialmente las personas negras) están más controladas por la policía y siguen estando claramente castigadas en los mercados del empleo y la vivienda.  

La onda expansiva que ha seguido a la muerte de George Floyd, un afroamericano asesinado por la policía en un control en Minneapolis (Estados Unidos), se ha extendido a Suiza. Más de mil personas se manifestaron contra el racismo en Zúrich el lunes pasado. Y al día siguiente muchos internautas suizos participaron en el movimiento mundial para publicar, en sus redes sociales, imágenes totalmente en negro junto al hashtag #BlackOutTuesday.

Como tierra de inmigrantes que es, Estados Unidos ha luchado por librarse del racismo arraigado en el pasado esclavista y segregacionista del país. La semana pasada la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, volvió a denunciar el “racismo endémico y estructural” que allí se sufre.

El movimiento estadounidense está haciendo que muchos países con pasados diferentes cuestionen el racismo inherente a su sociedad. Este también es el caso de Suiza. Aunque menos sensible a la cuestión del color de la piel, el país alpino sigue albergando cierta xenofobia hacia las comunidades de origen extranjero.

Discriminación por perfil racial

Kanyana Mutombo, secretario general del observatorio suizo antirracismo Carrefour de Reflexión et d’Action Contre le Racisme Anti-Noir (CRAN, por sus siglas en francés), entrevistado en el programa matinal de la radio suiza en lengua francesa RTS, explicó que en Suiza la discriminación por perfil racial es una realidad, es decir, que a diario se para más a las personas negras para comprobar su identidad. 

“Cada uno de nosotros tiene una experiencia desafortunada con la policía. Tenemos que ganar puntos en todo lo que hacemos”, han reafirmado varios jóvenes negros entrevistados en la RTS. El caso de George Floyd viene a recordar que en el cantón de Vaud tres personas negras han muerto recientemente durante el arresto o como consecuencia del mismo.

Tres casos recientes en Suiza

En 2016, un joven congoleño fue asesinado por un policía en Bex, en el cantón de Vaud. En 2017, un solicitante de asilo gambiano fue arrestado por error y murió en una celda. En febrero de 2018, un hombre nigeriano de unos cuarenta años murió en Lausana después de que la policía lo sometiera a un placaje en el vientre.

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Alma Wiecken, jefa de la Comisión Federal contra el Racismo (CFR), y Dominic Pugatsch, director de la Fundación contra el Racismo y el Antisemitismo (GRA), preguntados por swissinfo.ch, coinciden en que la situación en Suiza no es comparable a la de Estados Unidos. Aunque “esto no significa que no debamos trabajar en el problema”, insiste Alma Wiecken. Para estos especialistas, Suiza no es inmune al racismo estructural e institucional, si bien muchos casos son meramente interpersonales.

Aumento de incidentes denunciados

Los informes anuales de la Comisión Federal contra el Racismo (CFR) recopilan los incidentes racistas de todo tipo notificados a una veintena de centros de asesoramiento en Suiza. Las cifras muy probablemente son inferiores a la realidad, pero dan una idea de la naturaleza de los actos.  

El año pasado se denunciaron 352 casos, un 30% más que el año anterior. Asimismo, en los últimos años el porcentaje de la población que declara haber sido víctima de discriminación racial ha aumentado, pasando del 10% entre 2010 y 2014 a casi el 17% en 2018, según la Oficina Federal de Estadística. Estas cifras, más que probar el aumento del número de casos, muestran sobre todo que las víctimas hablan más de ello. 

Unos 20 incidentes (casi el 7% del total) se relacionaron con el perfil racial. En el sector público hubo casi cien casos de discriminación, más de una tercera parte en la Administración y casi un tercio en la policía.



Discriminación en la contratación y en la vivienda

La mayoría de los casos, sin excepción, se produjeron en organizaciones del sector privado (trabajo, escuela, mercado de la vivienda) y en el espacio público. Los expertos a los que ha consultado swissinfo.ch recuerdan que las manifestaciones de racismo sistémico también se dan allí: diferencias de trato a nivel social, en el mercado de trabajo y la formación profesional, dificultades para encontrar vivienda, subrepresentación en organismos como la Administración o la Justicia, etc.  

“En Suiza, una persona negra o con un nombre que suena a extranjero puede tener más dificultades para encontrar alojamiento o trabajo”, indica Alma Wiecken. Un estudio realizado a petición de la Oficina Federal de la Vivienda (OFL, por sus siglas en francés), publicado a principios de 2019, mostró, por ejemplo, que el índice de respuesta para visitar las viviendas era inferior al 5% en las personas con apellidos kosovares o turcos.

Un estudio de la Universidad de Neuchâtel publicado a principios de año también respalda que existe discriminación en la contratación. Esta investigación muestra que para conseguir una entrevista de trabajo, los suizos de origen extranjero tienen que enviar un 30% más de solicitudes. Según el informe, dos grupos parecen estar particularmente afectados: las personas con apellidos balcánicos y africanos.

El grupo más discriminado sigue siendo el de las personas de origen africano (un tercio de todas las víctimas), según el informe de la Comisión Federal contra el Racismo. Les siguen las personas de origen europeo de Kosovo, Turquía o Serbia (el 31%). La discriminación parece ser independiente de la nacionalidad o de la situación de residencia, y se basa en el origen extranjero, real o supuesto. Así, en 2019, más de la cuarta parte de las víctimas de actos discriminatorios tenían nacionalidad suiza.

Xenofobia latente

La mayoría de los incidentes registrados en 2019 se dieron en forma de trato desigual o de comentarios insultantes y agresivos. Pero para Dominic Pugatsch estos casos solo son la punta del iceberg. Y es que según el director de la fundación GRA, existe una xenofobia más latente, que puede afectar a todas las comunidades y se expresa en las pequeñas cosas de la vida cotidiana.

Una de las jóvenes negras entrevistadas por la RTS sugiere lo mismo. Para ella, el racismo es sobre todo “indirecto”. “Me ha ocurrido sentarme en el tren y que la persona que tenía enfrente se haya levantado y se haya ido”, dice. Muchos de estos incidentes no aparecen en las estadísticas.

El informe de la Comisión Federal de Derechos Humanos señala que la xenofobia general contra las minorías ha sido la causa de la mayoría de los incidentes, por delante del racismo específico contra las personas negras o musulmanas. Dominic Pugatsch considera que en ello puede verse una característica específica del racismo en Suiza. “Desafortunadamente hay racismo cotidiano y othering [distanciamiento] contra las minorías. En estos casos es un poco ‘nosotros contra los otros’”, dice Pugatsch.  

Sin embargo, el director de la Fundación contra el Racismo y el Antisemitismo acoge con satisfacción la fuerte voluntad política de no dejar que la xenofobia prospere. “Aquí esta cuestión se toma muy en serio. Tenemos una comisión federal contra el racismo, estadísticas, formación continua para luchar contra el perfil racial en la policía... No queremos una situación como la de Estados Unidos”.

Para Alma Wiecken de la CFR, hay que ver como un progreso que se hable más de racismo. “Esto significa que empieza a entenderse que no es solo un problema de las minorías, sino que concierne al conjunto de la sociedad”.


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