Yihadistas incendian 14 camiones marroquíes de alimentos al norte de Bamako
Rabat, 7 may (EFE).- Un total de 14 camiones que transportaban productos agrícolas y pescado desde Marruecos hacia Mali fueron incendiados en las últimas 48 horas por un grupo yihadista al norte de Bamako, informaron este jueves a EFE fuentes sindicales marroquíes.
Los camiones fueron interceptados en la carretera entre el paso fronterizo de Gogui, que une Mali con Mauritania, y la capital maliense, Bamako. La tripulación de los vehículos fue evacuada gracias a la ayuda de las autoridades de Senegal, precisaron las fuentes sin dar más detalles.
Asimismo, internautas difundieron vídeos no verificados del ataque y que muestran hombres armados con vestimenta que suelen llevar los yihadistas disparando contra camiones, algunos de los cuales ardían con sus remolques frigoríficos.
Este suceso se produce tras la gran ofensiva lanzada el 25 de abril por el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, filial de Al Qaeda en el Sahel), apoyado por secesionistas norteños, contra varias ciudades malienses, incluida Bamako, que se saldó con el asesinato del ministro de Defensa, Sadio Camara.
El pasado noviembre, el portavoz del JNIM, Naby Diarra, anunció que su organización intensificaría el «bloqueo» contra Bamako para cortarle el suministro energético, y advirtió de que los transportistas y conductores de camiones cisterna serían considerados «objetivos militares».
Mali, país sin litoral y sin producción comercial de petróleo, depende íntegramente de las importaciones.
La mayor parte del combustible que consume entra a través del puerto de Abiyán (Costa de Marfil) y se transporta por carretera, aunque cuenta con otras dos líneas terrestres principales de suministro de combustible y alimentos: una que une Bamako con Dakar (Senegal) y otra con Marruecos que atraviesa Mauritania y el Sáhara.
El país, dirigido por una junta castrense desde 2020, se enfrenta a un repunte de las acciones yihadistas, cuyo radio de alcance se aproxima cada vez más a la capital.
Esta escalada se desarrolla en un contexto de vacío de seguridad, parálisis política, desgaste de las instituciones y una situación de aislamiento internacional en Mali sin comparación en los últimos años. EFE
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