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Solar Impulse 2


Piccard, en China con su avión solar


Por Patricia Islas con información de Solarimpulse y agencias


Bertrand Piccard ha sido el encargado de esta quinta etapa hacia China.  (solarimpulse.com)

Bertrand Piccard ha sido el encargado de esta quinta etapa hacia China. 

(solarimpulse.com)

El vuelo histórico de Solar Impulse ya ha alcanzado la quinta de sus doce etapas de vuelo. Bertrand Piccard cruza los aires con su avión impulsado exclusivamente con energía solar, esta vez sobre cielo chino. El recorrido de unas 20 horas de vuelo inició en Myanmar con destino a Chongquing, una de las ciudades más pobladas del mundo.

Pese a una celda solar defectuosa, el Solar Impulse 2 (SI2) inició a las 3:36, hora local, su vuelo de Mandalay, en Myanmar, rumbo a China.

Se trata de la etapa más exigente de las cinco realizadas hasta ahora en este viaje alrededor del mundo con energía solar, que inició el 9 de marzo y se espera concluya a más tardar en agosto.

Todo marcha como planificado han indicado los controladores del vuelo a dos tercios del recorrido de 1 375 km. La altura promedio de vuelo es de 7 300 metros. Esta vez toca el turno a Bertrand Piccard de dirigir el avión, concepto suizo que busca, en primera línea, demostrar al mundo que la energía renovable en la aviación es posible.

Actualización tras el aterrizaje en Chongquing

Tras 20 horas y 30 minutos de vuelo, Impulse Solar 2 aterrizó en Chongquing a la 01:35 hora local del martes 31 de marzo, 18:35 del martes, hora suiza (GMT+1).

La siguiente etapa del periplo, hacia Nankin (a 270 km de Shanghai) no tiene una fecha determinada de inicio, en espera de condiciones meteorológicas adecuadas.  

La celda solar defectuosa significa una capacidad de reducción energética de 2% en el sistema de 17 000 celdas solares en las alas del aeroplano. Estas celdas cargan las baterías de litio que hacen trabajar los motores eléctricos de la nave. La celda afectada no pudo ser reparada en Mandalay, debido a que una sola de estas piezas no puede ser cambiada, sino que tendría que ser necesario sustituir toda una serie de ocho.

En Mandalay, el avión debió realizar una parada de diez días, en espera de mejores condiciones meteorológicas en China. Antes de iniciar el vuelo en la madrugada de este lunes, Piccard informó finalmente: “El clima es bueno”, aunque nublado. *Deberemos volar sobre las nubes y sobre las montañas”, antes de iniciar este desafío físico de volar por 20 horas,

Piccard, que puede ser seguido a través de la página de Solarimpulse, requiere durante el vuelo hacer uso de una máscara de oxígeno, debido a que la cabina no está presurizada y hacer frente a temperaturas que alcanzan los menos 20 grados Celsius.

El piloto suizo agradeció a las autoridades de China el permiso para efectuar el vuelo y la buena colaboración. El aterrizaje se ha programado en el aeropuerto de Chongquing a las 18.15, según el horario helvético. Para este momento, todo el tráfico aéreo será suspendido en el aeródromo chino.

De Chongquing se espera iniciar el vuelo el martes temprano hacia Nanjing, al este de China, debido a que se predice mal tiempo de nuevo en los días subsecuentes en el sitio de partida.

Para la siguiente etapa, será el otro piloto de la nave, André Borschberg, el que ocupe la cabina del avión solar. 

Después llegará el momento de cruzar el Pacífico de Nanjing a Hawái, el mayor desafío  del periplo alrededor del mundo: cinco días y noches en vuelo. La segunda gran prueba será el cruce del Atlántico.

Mientas Piccard vuela su nave, André Borschberg y otros miembros del equipo, han viajado en un avión convencional por separado a Chongquing, y en su trayecto, Borschberg pudo ver a su compañero en los cielos en el Solar Impulse. Ambos realizan un proyecto conjunto cuyo objetivo es propagar y obtener apoyo de todos los terrestres para impulsar el desarrollo de nuevas fuentes energéticas, a través de firmas de respaldo a través de su iniciativa futureisclean.org y a través de actividades de sensibilización en cada sitio donde su avión aterriza.

swissinfo.ch

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