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El primer ministro libanés afirma que "volverá pronto" a su país

Saad Hariri habla durante una entrevista desde Riad con la televisión libanesa Future TV, propiedad de la familia Hariri, el domingo 12 de noviembre afp_tickers
Este contenido fue publicado el 13 noviembre 2017 - 08:27
(AFP)

El primer ministro libanés, Saad Hariri, aseguró el domingo que pensaba "volver pronto" a su país y afirmó que estaba "libre" en Arabia Saudí, donde se encuentra desde su sorpresiva dimisión, que sumió a Líbano en una nueva crisis política.

Unas horas antes, el presidente libanés, Michel Aoun, había considerado que "la libertad de Hariri fue restringida" en Arabia Saudí, mientras que la clase política libanesa planteó sus dudas acerca de la libertad de movimiento del jefe de Gobierno.

"Estoy libre aquí, si quiero viajar mañana, viajo", lanzó Hariri en una entrevista en Riad -su primera comparecencia pública desde que dimitió el 4 de noviembre- con la cadena de televisión libanesa Future, reiterando su llamado para que Irán no interfiera en los asuntos de Líbano y de los países árabes.

"Voy a volver a Líbano muy pronto para iniciar los procedimientos constitucionales necesarios", precisó el domingo por la noche Hariri, en alusión a su dimisión, que el presidente todavía no ha aceptado.

Al anunciar desde Riad que abandonaba el cargo, en un discurso difundido por la cadena Al Arabiya, Hariri había denunciado el "control" que ejercen Irán y Hezbolá, miembro de su Gobierno y cercano a Teherán, en los asuntos internos de Líbano.

El gesto de Hariri fue rápidamente percibido como un nuevo diferendo entre Arabia Saudí, suní e importante apoyo de Hariri, e Irán, chií y gran aliado del Hezbolá libanés. Ambas potencias de Oriente Medio ya están enfrentadas en otros asuntos regionales, como las guerras de Yemen y Siria.

- Reunión de la Liga Árabe -

A petición de Riad, los cancilleres de los países árabes se reunirán "de emergencia" el próximo domingo en la sede de la Liga Árabe en El Cairo para examinar las "violaciones" de Irán en la región, indicaron este domingo fuentes diplomáticas.

"En Líbano, no podemos continuar así, con las injerencias de Irán, con un movimiento político que practica estas injerencias con él", lanzó el domingo por la noche Hariri, refiriéndose a Hezbolá.

El viernes, el jefe de Hezbolá, Hasan Nasralá, había acusado a Arabia Saudita de tener "detenido" a Hariri, que tiene doble nacionalidad, saudí y libanesa. El responsable aseguró que su dimisión había estado dictada por Riad.

"Escribí mi dimisión de mi puño y letra y quise provocar un choque positivo", recalcó Hariri el domingo por la noche.

Sin embargo, indicó que podría "rever su renuncia" si cesan las intervenciones de ciertos actores libaneses en los conflictos regionales, en momentos en que Hezbolá participa en la guerra en Siria junto al régimen de Bashar Al Assad.

- Relación "excelente y provilegiada" -

"Tal vez haya un conflicto regional entre los países árabes e Irán. Somos un país pequeño. ¿Porqué meternos en el medio?", insistió. Hariri afirmó por otra parte que su relación con el príncipe heredero saudita Mohamed bin Salmán era "excelente y privilegiada".

La prensa libanesa había mencionado la existencia de tensiones entre la administración saudí y su protegido, Saad Hariri, que según Riad sería considerado como demasiado moderado frente al movimiento chií de Hezbolá.

Hariri se negó a comentar la detención, el mismo día de su renuncia, de decenas de altas personalidades en Arabia Saudita, en nombre de la lucha contra la corrupción.

Su padre, Rafic Hariri, ex primer ministro libanés asesinado en 2005, construyó su fortuna en el reino saudita antes de lanzar su carrera política en Líbano.

Desda hace varios días, las cancillerías occidentales lanzan llamados a la calma, temiendo una escalada de la crisis en Líbano, país de frágiles equilibrios desde el fin de la guerra civil (1975-1990).

El viernes, el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, ya advirtió contra una utilización de Líbano "como un escenario de conflicto entre terceros", al tiempo que designó a Hariri como un "socio sólido de EEUU". Según París, "la situación libanesa es el tema más preocupante del mundo", destacó el canciller francés Jean-Yves Le Drian.

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