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Arquitectura Mario Botta, designado "virtuoso" por el Vaticano

La red de láminas de acero "captura y dirige la luz que llueve desde lo alto” en el patio cubierto de la sede de la Fundación Querini Stampalia en Venezia, restaurada y ampliada por Mario Botta.

(©ORCH_chemollo)

El arquitecto suizo fue designado por Benedicto XVI como miembro ordinario de la Insigne Academia Pontificia de Bellas Artes y Letras de los Virtuosos en el Panteón. En tanto, en Venecia, fue presentada su restauración de la Fundación Querini Stampalia, que hospeda la Biblioteca Cívica donde estudió Botta.

En uno de los últimos Actos Pontificios antes de dejar su cargo, Benedicto XVI nombró a Mario Botta como miembro ordinario de la Insigne Academia Pontificia de Bellas Artes y Letras de los Virtuosos en el Panteón. El maestro de Mendrisio fue elegido por Colegio de Arquitectos, junto a los colegas Maria Antonietta Crippa y Lorenzo Bartolini Salimbeni.
 
La designación de ‘virtuoso’ constituye uno de los honores máximos para los hombres de la cultura. De la Academia forman parte célebres arquitectos, entre los cuales Bernini, Borromini y Vanvitelli, y también pintores como Pietro de Cortona y Diego Velázquez, e incluso el escultor Antonio Canova, designado “regente perpetuo”’.
 
La Academia nació bajo la denominación de  Congregación de San José de Tierra Santa, por iniciativa del monje cisterciense Desiderio de Adiutorio y fue reconocida por Pablo III el 15 de octubre de 1542. Existen cinco clases de miembros: arquitectos; pintores y cineastas; escultores; estudiosos o expertos de las disciplinas relacionadas con las artes y músicos; así como poetas y escritores. Al cumplir los 80 años de edad se transforman en “eméritos”.

Una relación especial

Las designaciones son decididas personalmente por el Papa. Según el nuevo Estatuto de 1995 – se puede leer en el sitio vatican.va- “tiene como objetivo favorecer el estudio, el ejercicio y el perfeccionamiento de las Letras y las Bellas Artes, con particular consideración en la literatura de inspiración cristiana y al arte sacro en todas sus expresiones, y promover la elevación espiritual de los artistas, en relación con el Consejo Pontificio de la Cultura”.

Para Mario Botta, esta designación es la confirmación de la especial relación que tuvo con Benedicto XVI, quien lo invitó al Vaticano, en noviembre del 2009, a la histórica audiencia dedicada a los hombres de arte y de la cultura. En aquella ocasión asistieron 260 personalidades pertenecientes a todas las religiones. Entre la treintena de artistas no italianos, se encontraba el arquitecto helvético de fama internacional.

(©ORCH_chemollo)

Homenaje veneciano

El nombramiento en la Academia es una nueva confirmación de su importancia artística, expresada a través de sus obras en todo el mundo, desde San Francisco hasta Nueva Delhi, de Basilea a Shanghái. Y ahora, también en Venecia, donde es posible admirar la “nueva” Fundación Querini Stampalia, particularmente significativa para el arquitecto tesinés, a tal punto que la restauración fue dirigida gratuitamente por Botta.

Durante los años en que estudiaba arquitectura en la Universidad IUAV, visitaba a menudo la histórica institución veneciana que hospeda en su interior la Biblioteca Cívica. “La Querini Stampalia, con sus salas de lectura rigurosamente separadas para hombres y mujeres, estaba bien calentada y era hospitalaria, recuerda Botta en el escrito dedicado a su intervención. 

Ofrecía para la consulta numerosas revistas de arte, historia y arquitectura y era de óptima calidad para las necesidades de los estudiantes universitarios; los préstamos para la lectura eran accesibles hasta treinta minutos antes de la medianoche”.

La ampliación de la Fundación comprende también un auditorio y una librería. El ambiente más sugestivo creado por Botta es el techo del patio interno, transparente y con una cubertura de malla metálica que atrae la luz, reflejándola como el agua en los canales de la Serenísima.

Celebridad sin límites

Mario Botta nace en Mendrisio, en el sur del Tesino, el 1ro de abril de 1943. Luego de la escuela obligatoria realiza un aprendizaje de diseño en el estudio de arquitectura Carloni y Camenisch en Lugano. Luego cursa el liceo artístico de Milano y prosigue los estudios en el Instituto Universitario de Arquitectura (IUA) de Venecia, donde se gradúa en 1969.
 
Comienza a trabajar como arquitecto en 1979 en Lugano. Realiza las primeras casas unifamiliares en el Tesino. Gana luego varios proyectos públicos, primero en el Tesino, y luego en otras regiones de Suiza y en el extranjero.

La notoriedad internacional de Mario Botta se debe no solamente a sus célebres trabajos sino también a su papel como fundador de la Academia de Arquitectura de Mendrisio, que atrae a estudiantes y profesores del mundo entero. 

Su designación, de parte del Papa Benedicto XVI, anunciada el 23 de febrero del 2013, como miembro de la Academia Pontificia de Bellas Artes y Letras de los Virtuosos, se suma a la larga lista de menciones de honor a nivel internacional, que ostenta Mario Botta.

Entre ellas, el Merit Award for Excellence in Design by the AIA; el IAA Annual Prix 2005, International Academy of Architecture de Sofia ; y el International Architecture Award del Chicago Athenaeum Museum of Architecture and Design.

Fin del recuadro


Traducción, Sergio Ferrari, swissinfo.ch

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