Cáritas no se verá afectada por prohibición de ONG internacionales en Gaza y Cisjordania
Jerusalén, 26 feb (EFE).- La organización internacional de ayuda humanitaria Cáritas no se verá afectada por la prohibición del Gobierno israelí que impedirá a una treintena de oenegés internacionales seguir operando en Gaza y Cisjordania a partir de este fin de semana, informó este jueves una fuente del Gobierno de Israel a EFE.
«Tras un nuevo examen por parte del equipo interministerial, se ha determinado que las nuevas directrices de registro y sus disposiciones provisionales no son aplicables a Cáritas Jerusalén. Esto es coherente con la personalidad jurídica singular de la organización», detallaron desde el Ejecutivo israelí.
Cáritas, enfocada en labores de ayuda humanitaria y desarrollo social bajo el paraguas de la Iglesia Católica, está reconocida como «persona jurídica eclesiástica» por varios acuerdos que datan desde 1993 entre la Santa Sede y el Estado de Israel.
«Lo que significa que opera bajo un marco jurídico específico que la exime de estos requisitos», especificó el Gobierno israelí a EFE.
Cada organización nacional de Cáritas es una entidad legal independiente, con su propio presupuesto y administración, pero todas mantienen coordinación con el Vaticano a través del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral
Por su parte, Cáritas Internationalis funciona como sede coordinadora para apoyar a todas las sedes nacionales, establecer estándares comunes y promover campañas globales.
Según fuentes de Cáritas consultadas por EFE, Cáritas Internationalis tampoco se verá privada de continuar operando por el veto israelí impuesto a otra treintena de organizaciones humanitarias internacionales.
El fin de las operaciones de estas oenegés en Gaza y Cisjordania a partir de este fin de semana se debe al nuevo registro aprobado en diciembre, que el Gobierno de Israel defiende por razones de seguridad para detectar a «terroristas» infiltrados, y que obliga a las entidades a facilitar información sensible sobre sus empleados (nombres, documentos de identidad, etcétera).
Esta nueva normativa recoge también como motivos para denegarles la licencia a las oenegés la participación en «campañas de deslegitimación» contra Israel; negar que sea un «Estado judío y democrático»; o el apoyo, escrito u oral, a procesos judiciales contra soldados en un tribunal internacional, entre otros.
Está previsto que el cese forzoso de operaciones -que afectaría también a Jerusalén Este ocupado- comience entre el sábado 28 de febrero y el domingo 1 de marzo, cuando se cumple el plazo de 60 días dado por el Gobierno israelí para registrarse usando el nuevo formulario.
Las oenegés perjudicadas -entre las que se encuentran Médicos sin Fronteras, Oxfam, el Consejo Noruego para Refugiados o la Alianza por la Solidaridad- han recordado estos días que, según el Cuarto Convenio de Ginebra, una potencia ocupante como es Israel debe facilitar ayuda humanitaria a la población civil bajo su control y que, hasta ahora, el registro de éstas ante la Autoridad Palestina constituía «la base legal» para que operasen en territorio palestino. EFE
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