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Casas-molinos en el granero de Chile

La familia Gasser-Kauer de Pailahueque, Chile: herederos del patrimonio arquitectónico suizo. swissinfo.ch

Los nuevos hogares de los suizos fueron levantados al lado de cursos de aguas que permitían el regadío de sus tierras y la creación de los primeros molinos en el país.

Este contenido fue publicado el 23 septiembre 2004 - 15:31

Por su producción triguera, la zona fue conocida como “el granero de Chile” y aún hoy es posible encontrar algunos molinos en funcionamiento, administrados por descendientes de emigrantes helvetas.

Cada casa en estas tierras tiene su historia de familia y de arduo trabajo. A mediados del siglo XX una de las actividades económicas más desarrolladas en la región correspondió a la siembra de trigo, cebada y la actividad molinera.

Un molino y su dueño eran personajes en la zona, especialmente frente a las posibilidades de exportación de sus productos a California y Australia.

Molinos, patrimonios de la región

Aún hoy es posible encontrar en la zona algunas de la “casa molinos” que con gran deterioro se mantienen en pie pese a la situación climatológica, constituyendo otro de los patrimonios en la región.

La mayoría eran construcciones en madera, de un ancho y altura similar, realizadas en piezas de raulí de 8 x 8, forradas con tapas de Coigue y Pellín, (árboles nativos) cuya cubierta era generalmente de teja de arcilla.

Las casas presentaban una condición simétrica entre los frentes y los laterales, en su interior se ubicaba un pasillo que remata en un corredor, en el primer nivel, y una galería en segundo nivel. Las viviendas tenían dos áreas principales. Lo social: salón, corredor, jardín y glorieta; y, por otro lado, lo privado: cocina, comedor, sótano, horno, dormitorio y galería.

“Otra situación característica corresponde al uso de papeles decomurales y las flores de diferentes colores pintadas en los techos de sus casas”, explica Cristián Rodriguez.

“La arquitectura planteada corresponde a una realidad socioeconómica de inicios del 1900”, cuenta el arquitecto encargado del proyecto de recopilación.

Según los antecedentes reunidos en su investigación, la principal contribución de los colonos suizos fue el integrar la habitación con el paisaje, con una construcción austera, generando espacios intermedios que facilitaban la convivencia.

Es el caso de Louis Moren, quien fue uno de los pioneros en la instalación de molinos en la localidad y el primer vicecónsul de Suiza en Chile. Su hijo fue miembro del ejército asignado al regimiento de Traiguén, donde tuvo la responsabilidad de administrar un zoológico, y su nieto, Héctor González Moren, aún vive en la zona.

Historia similar a la de Sigmund Hauri, que se instala en Lautaro en 1890; o Heinrich Hegnauer, casado con Ana Barthel y procedente de Argovia, que se instala en Temuco en 1897.

Tradiciones ancestrales

Muchos de sus descendientes hoy mantienen la actividad primaria de sus ancestros: el cultivo de la tierra y la crianza de animales. Un ejemplo de aquello lo constituye el hogar de Glaser Kauer.

Clara Kauer y Harald Glaser, de 70 años, muestran orgullosos su casa ordenada y limpia, como si la visita de swissinfo hubiese sido anunciada. Gentilmente nos permiten recorrer sus espacios y contemplar su colorido jardín.

En el año 1884, sus abuelos, luego de contraer matrimonio en el barco que los trajo hasta el puerto de Talcahuano, siguieron viaje en tren hasta la recién formada ciudad de Angol, para instalarse en un terreno asignado por el gobierno de la época.

Allí levantaron una casona construida como las anteriores, enteramente en madera con grandes alturas y ventanales de 1.80 x 0.80 mts, amplios espacios y puertas de 2,60 mts. de altura.

“Respecto a la definición de los estilos, no hay una diferencia notoria entre los descendientes de cada canto y su estilo de casa. Es común encontrar un elemento clásico en sus construcciones: la presencia de un corredor y una galería”, cuenta el arquitecto.

Integración con la naturaleza

Agrega que había un concepto claro y definido, pese a lo rústico de sus viviendas, en cuanto al volumen y su construcción. “El caso de la galería adosada a las viviendas es una de las mayores riquezas en cuanto a una expresión arquitectónica de la colonización suiza en la zona: fue una forma de buscar una mayor integración con la naturaleza”, dice.

“Otra situación característica corresponde al uso de papeles decomurales y las flores de diferentes colores pintadas en los techos de sus casas. La arquitectura planteada corresponde a una realidad socioeconómica de inicios del 1900”, concluye.

swissinfo, Nelson Muñoz Mera, Traiguén

Datos clave

Los molinos suizos fueron uno de los primeros en la historia de Chile, y los que aún existen son administrados por descendientes de colonos helvéticos.

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Contexto

Según los antecedentes reunidos en su investigación, la principal contribución de los colonos suizos fue el integrar la habitación con el paisaje, con una construcción austera, generando espacios intermedios que facilitaban la convivencia.

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