Claves de la guerra contra las drogas en Filipinas que ha llevado a Duterte a La Haya
Bangkok, 23 feb (EFE).- La guerra contra las drogas que encabezó el expresidente de Filipinas Rodrigo Duterte (2016-2022) acabó con miles de muertos, muchos víctimas de ejecuciones extrajudiciales, lo que derivó en su detención hace casi un año en su país natal y en el proceso en la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya en el que esta semana se decide si habrá juicio en su contra.
Duterte, de 80 años, no estuvo presente en la sala del tribunal y también rechazó seguir la audiencia por videoconferencia desde el centro de detención de la CPI, donde se encuentra retenido desde mediados de marzo de 2025 tras su arresto en Manila y traslado a La Haya.
La audiencia, con sesiones fijadas del 23 al 27 de febrero, no es un juicio en sí y tiene el objetivo de determinar si existen pruebas suficientes sobre los tres cargos de crímenes de lesa humanidad que se le imputan. Los jueces tienen un plazo de 60 días para emitir una decisión sobre si confirman o no los cargos.
Aquí unas claves de la guerra contra las drogas y del proceso:
Detención en Manila
El arresto del expresidente tuvo lugar el 11 de marzo de 2025 en el Aeropuerto Internacional Ninoy Aquino de Manila a su llegada de Hong Kong, en respuesta a una orden de la CPI, que desde 2021 conduce una investigación por posibles crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco de la sangrienta operación.
La detención tiene relación con los hechos ocurridos con su llegada al poder, el 30 de junio de 2016 y por un mandato único de seis años, cuando Duterte puso en marcha su promesa electoral de erradicar las drogas en el país y alentó para ello a la Policía a disparar a matar a presuntos adictos y traficantes.
El origen
En 2016 y tras arrasar en las presidenciales de ese año, cuando Duterte ya tenía fama de ‘sheriff’ antinarcóticos tras 22 años como alcalde de Davao (sur de Filipinas), el exdirigente puso en marcha las redadas y ordenó a los policías disparar a matar si los sospechosos oponían resistencia.
Solo en los primeros 100 días de su mandato se contabilizaron unos 3.700 muertos, según datos oficiales, entre ellos pequeños vendedores de droga, líderes de organizaciones criminales y adictos.
El controvertido líder, conocido como ‘Harry el sucio’, cumplió no obstante su primer año de gestión con el respaldo mayoritario de los ciudadanos, según las encuestas.
Las cifras
A finales de 2017, cuando el número de muertes oficial en el marco de la guerra antidrogas ascendía a alrededor de 4.000, comenzaron a producirse en el país asiático protestas con miles de personas que rechazaban la continuidad de las operaciones y denunciaban la actuación de grupos parapoliciales, mientras el presidente reiteraba su apoyo a los uniformados.
Varias organizaciones no gubernamentales empezaron a pedir investigaciones internacionales al respecto, en vista del aumento de las denuncias sobre ejecuciones extrajudiciales, un relato que lideró el Proyecto Dahas, de la Universidad de Filipinas (UP), que denuncia que hay más muertos que los reportados por las autoridades.
A finales de su presidencia en 2022, grupos de derechos humanos estimaban que unas 30.000 personas fueron asesinadas por la Policía y matones en el marco de la campaña, mientras la Policía reducía la cifra de muertes durante las operaciones anti drogas a 7.000.
Salida de la CPI
En 2019, Duterte retiró a Filipinas del Estatuto de Roma, el tratado fundacional de la CPI, en un intento de eludir la jurisdicción internacional.
El exmandatario impidió además la entrada al país de los investigadores de esta corte, en medio del rechazo que crecía en el extranjero y por parte de algunos sectores del país contra sus políticas, que él mismo arengaba en tono agresivo.
La investigación
En 2021, la CPI anunció el inicio de las pesquisas contra Duterte por los abusos supuestamente cometidos en la lucha antinarcóticos.
En el documento de cargos de La Haya, la acusación formula tres bloques: asesinatos en Dávao durante su etapa como alcalde, asesinatos de “objetivos de alto valor” durante su presidencia, y asesinatos y tentativas de asesinato en operaciones de “limpieza” en barrios durante el periodo presidencial.EFE
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