Los museos suizos en la encrucijada de Internet
La mayoría de los museos helvéticos dispone de una página Web, aunque aprovecha poco la potencialidad de este medio por falta de recursos económicos.
Son pocas, por ejemplo, las pinacotecas que presentan sus colecciones ‘online’.
Al publicar en 1947 ‘El Museo Imaginario’, André Malraux no se planteaba que sesenta años después sus intuiciones se aproximarían tanto a la realidad.
El escritor y político francés sostenía que, gracias a la reproducción fotográfica, se hubiera podido construir un museo imaginario, una especie de conjunto ideal de obras de arte de diferentes épocas y culturas, y conservadas en diferentes lugares.
Hoy, en la era de Internet, la visión de Malraux adquiere una mayor relevancia. En el sitio Web del Louvre, por ejemplo, se pueden contemplar las decenas de miles de obras que alberga el museo.
Presencia débil
También en Suiza la mayoría de los museos se ha adentrado en el mundo de Internet. Cerca del 60% de los casi 1.000 museos helvéticos disponen de un sitio Web, según Natalie Duplain Michel, autora de un reciente estudio sobre el tema.
En la abrumadora mayoría de los casos, sin embargo, «los museos helvéticos utilizan este medio esencialmente para la comunicación institucional», subraya Natalie Duplain Michel. En sus páginas figuran el programa, los objetivos del museo, los horarios de apertura, eventualmente alguna visita guiada y poco más.
Menos del 10% de los museos analizados por la investigadora ha puesto ‘en línea’ su colección. «Una de las razones principales es su volumen. Respecto a grandes instituciones como el Louvre o la Tate Gallery, los recursos económicos de los museos suizos son limitados. Cuando se trata de decidir dónde invertir el dinero –si en la exposición o en el desarrollo de un sitio Internet–, la elección es obvia», explica Nathalie Duplain Michel.
Varias ventajas
Los museos, a menudo confrontados con restricciones presupuestarias o a veces con decisiones políticas desfavorables (el proyecto de un nuevo Museo de Etnografía en Ginebra, por ejemplo, ha sido congelado), podrían aprovechar mejor Internet.
La fundación Smithsonian en Estados Unidos es un ejemplo. Durante años se discutió la posibilidad de crear un centro de fotografía, por un coste de varios millones, donde poder presentar los más de 13 millones de fotos recopiladas desde 1846 por la prestigiosa institución. Una donación de medio millón de dólares permitió concretar el proyecto de forma totalmente diferente, es decir, creando un sitio Internet donde exhibir las fotos.
«Para algunas categorías de objetos, Internet ofrece además grandes ventajas. Pienso, por ejemplo, en los objetos pequeños como las monedas», señala Nathalie Duplain Michel. «Además, gracias a Internet ha mejorado el acceso a la información».
Bancos de datos
Uno de los precursores en Suiza de la utilización de Internet es el Museo de Etnografía de Neuchâtel, internacionalmente conocido sobre todo por sus exposiciones temporales. La institución posee también una vasta colección de objetos etnográficos que por falta de espacio no podemos contemplar en las salas que albergan la exposición permanente. Para remediar este inconveniente, hace algunos años decidió mostrar en su sitio Web los cerca de 35.000 objetos que conserva en sus almacenes, cada objeto acompañado con su correspondiente ficha.
«Inicialmente, la base de datos tenía como objetivo armonizar la gestión de la colección», explica el conservador del museo, Marc-Olivier Gonseth. «Luego nos percatamos de que Internet era el instrumento ideal para restituir conocimientos e información sobre los objetos». Una ‘restitución’ dirigida no sólo a los investigadores en las cuatro esquinas del mundo, sino también a la población –o aquella parte de la población que tiene acceso a Internet– de aquellos lugares de donde provienen los objetos.
Gracias a este nuevo instrumento se han multiplicado las demandas de préstamo. «Se ha acentuado nuestro trabajo de conservadores abiertos a promover la circulación de los objetos», subraya Marc-Olivier Gonseth.
«Hoy, la mayoría de las personas que busca un determinado objeto lo hace por medio de Internet y si no figura en la Red corre el riesgo de caer en el olvido», explica, a su vez, Nathalie Duplain Michel.
Además de presentar bases de datos «sencillas», los sitios Web de los museos son a veces utilizados también para presentar las exposiciones.
Museo virtual
Muchas veces el contenido de los sitios Web es una fotocopia de la exposición verdadera y propia. En otros casos, los museos se han explorado otras posibilidades.
El Museo Nacional Suiza, por ejemplo, propone el sitio ‘Transferencia virtual’, en el que se presenta de forma original objetos del museo, historias, lugares, testimonios.
La Universidad de Lausana, por su parte, ha concebido junto con diversos museos de la Suiza de expresión francesa una muestra dedicada a los orígenes del mundo que se puede recorrer únicamente en Internet.
«A mis colegas que se ocupan de elaborar las páginas Internet siempre les digo: ‘sobre todo no copiéis la exposición'», subraya Marc-Olivier Gonseth. «En el pasado yo también lo hice, pero no volveré a cometer este error. Una exposición en Internet debe ser concebida específicamente para este medio».
swissinfo, Daniele Mariani
(Traducción del italiano: Belén Couceiro)
En el año 2005, 583 de los 975 museos helvéticos registrados en la Asociación de Museos Suizos disponían de un sitio Internet.
Las diferencias son numerosas según la categoría del museo.
Sólo el 40% de los museos regionales (159 de 403) tienen un sitio propio. Esto se debe a que muchos son pequeños museos locales.
Los museos se pueden clasificar en tres tipologías de sitios Internet.
La primera tipología tiene, sobre todo, una función institucional, es decir presenta el programa del museo, los horarios de apertura, las colecciones, las visitas guiadas.
Algunos museos ofrecen, además, la posibilidad de acceder a las bases de datos que presentan la colección y permiten buscar a determinados artistas u objetos. En este caso se habla de un ‘cibermuseo’.
En cambio se habla de un museo virtual cuando el sitio presenta los objetos que físicamente se encuentran en la pinacoteca. En la página Web del Centro Paul Klee, de Berna, por ejemplo, se pueden admirar todas las obras del artista dispersas por el mundo.
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