Correspondencia con los condenados a muerte
Este viernes es el día internacional contra la pena de muerte. swissinfo habló con las mujeres que, a través de sus letras, establecen contacto con los ocupantes de los corredores de la muerte en EE UU.
Pertenecen a la organización suiza Lifespark.
Sin estos amigos de la pluma, los prisioneros estadounidenses condenados a la pena capital se encontrarían en sus celdas aún más solos.
Lifespark se dedica principalmente a mantenerlos en contacto con el exterior, a través de misivas.
La organización vio crecer sus miembros de 150 a 250 en los últimos años. Y entre más pasa el tiempo, más activa se vuelve en sus campañas contra la pena de muerte.
Múltiples debates
«Muchas personas que escriben cartas desde hace tiempo a los condenados nos solicitaron hacer aún más a nombre de Lifespark», explica a swissinfo Evelyne Giordani, presidenta de la organización.
Una solicitud que llevó a la organización a realizar una serie de debates alrededor de la pena capital en el año 2000, en colaboración con otras organizaciones como Amnistía Internacional.
Lifespark también participa en las campañas internacionales contra este castigo. Paralelamente, ofrece asistencia jurídica a los prisioneros.
Pero su principal misión sigue siendo encontrar personas que envíen correspondencia a los condenados a muerte. Algunos de esos amigos de la pluma helvéticos incluso ya han ido a Estados Unidos a encontrarse con los receptores de sus misivas.
Visitas a los condenados
«La primera vez forje una gran amistad, fui a visitarle y cuando fue ejecutado me puse muy mal y decidí no escribir más a los condenados a muerte», explica Ursula Corbin.
«Pero después, varios prisioneros que se enteraron de esa correspondencia me pidieron que les escribiera. Recibí decenas de cartas», recuerda.
Fue entonces que Ursula Corbin creó Lifespark, junto con otras dos suizas, inspirándose en una organización similar con sede en Gran Bretaña.
Condiciones inhumanas
Contrarios a la pena capital, los miembros de Lifespark denuncian también las condiciones de detención en el corredor de la muerte, particularmente en el estado de Texas, en donde los detenidos son mantenidos totalmente aislados.
Por esta razón, Ursula Corbin y los otros miembros de Lifespark escriben las cartas, y no necesariamente por estar convencidos de la inocencia de sus amigos por correspondencia.
Por cierto, Corbin está convencida de la culpabilidad de dos de sus remitentes.
Pero también sabe que muchas condenas a muerte se han pronunciado bajo la base de pruebas muy poco convincentes.
Sea como fuere, las cartas que escriben los miembros de Lifespark permiten a estos prisioneros «evadirse». Y Ursula Corbin se hace un espacio, entre su trabajo y su familia, para consagrar cinco horas por semana a sus cartas.
Fuerte lazo
Maria Eggimann es institutriz y vive en un pequeño poblado de los Alpes berneses. Ella también sigue los pasos de Corbin.
«Cuando comencé a escribirle, no esta conciente del impacto que esta correspondencia provocaría en mi vida. Descubrí que estaba completamente sólo».
Ursula Corbin y Maria Eggimann visitaron a sus amigos de la pluma este mes en Texas. Probablemente la última vez que se hayan visto, ya que todos los procesos para evitar el castigo han sido rechazados.
Escribir contra la muerte
El realizador suizo Rolf Lyssy acompañó a Ursula Corbin durante una de sus visitas a Texas, el año pasado. Él realizó una película sobre esta correspondencia fuera de lo común.
«Es fácil criticar a los otros países y sus sistemas -explica Rolf Lyssy a swissinfo- pero es allá en donde uno se da cuenta de hasta qué punto es intolerable la forma en que tratan los prisioneros en Texas».
El filme «Schreien gegen den Tod» (Grito contra la muerte) fue difundido por la televisión suiza y será proyectado por primera vez en Estados Unidos este otoño.
Rolf Lyssy decidió realizar una última entrevista con Stephen Moody, el condenado a muerte que aparece en su reportaje, si el último recurso es rechazado. Agregará esta conversación al final de su filme.
Cólera como motor
En el caso de que Stephen Moody sea ejecutado, Ursula Corbin tiene la intención de continuar sus correspondencias.
«Tengo tanta cólera en mí al ver cómo un país civilizado trata a sus habitantes. Matan sus propios ciudadanos. Pero esta furia me da energía para continuar. Uno no puede cambiar el mundo si uno se conforma con decir ‘de todas formas no puedo hacer nada».
«Yo quiero participar en este cambio –sentencia- y aunque yo ya no este aquí para verlo, espero que las generaciones futuras se puedan veneficiar de este esfuerzo».
swissinfo, Dale Bechtel
(Traducción: Patricia Islas)
Unos 3.500 condenados a muerte se encuentran en las prisiones estadounidenses.
Un tercio de ellos están en California y Texas.
El 10 de octubre: Día mundial contra la pena de muerte.
En cumplimiento de los estándares JTI
Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI
Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.
Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.