La oferta inédita de una clínica matutina para depresivos
Es una primicia suiza. Desde noviembre pasado, una "Clínica diaria para enfermos del humor" ayuda a superar el periodo depresivo que en general les afecta por la mañana.
Esta clínica en Zúrich abre sus puertas entre 9 y 12 del día. La lista de pacientes interesados en su servicio se amplia rápidamente.
El edificio tiene mala reputación como todos los «asilos» –así se nombraba a las clínicas psiquiátricas tales como Cery (cantón de Vaud), Préfargier (Neuchâtel), o Bellelay (Jura), por citar algunas… y en Zúrich: Burghölzli.
Allí, ante la rivera dorada del lago de Zúrich, acuden cada mañana ocho pacientes.
Para ellos ya es un reto llegar a las nueve de la mañana hasta las puertas de la clínica para enfermos del humor.
Estas personas tienen una afección grave, padecen problemas de ansiedad, depresiones terribles y alteraciones obsesivas compulsivas.
Oferta intermedia
Los pacientes son atendidos hasta el medio día con programas que concilian terapia individual, ergoterapia, discusiones en grupo, talleres de movimientos y de música, cocina…
El servicio de la clínica matutina se sitúa entre la oferta estacionaria (hospitalización) y la ambulatoria.
«Ofrecemos cuidados de competencia universitaria a pacientes que no quieren distanciarse de su entorno social y que tal vez han llegado a ciertos límites de su terapia», explica el médico en jefe, Heinz Böker.
La salida de la clínica se vuelve con frecuencia un momento difícil. «Los pacientes están mejor, pero tras el acompañamiento ofrecido se sienten de repente como abandonados», indica Böker.
Montaña a franquear
¿Es una coincidencia que la clínica sea matutina? «La mañana es como una enorme montaña que hay que escalar», explica Heinz Böker. Entre muchas personas depresivas se constata al final de la tarde una cierta tranquilidad emocional. Para un grupo pequeño resulta a la inversa: al atardecer padecen un descenso en su estado emocional».
Lo interesante y nuevo de esto es «combinar una oferta terapéutica de alto nivel con la perspectiva de lo cotidiano y el entrenamiento para superar ese cotidiano», comenta Daniel Teichman, médico en jefe encargado de la clínica.
Hombres, más numerosos
La clínica recibe actualmente dos veces más hombres que mujeres, aunque la depresión afecta mucho más al sector femenino de la población.
«Aún no tenemos suficientes argumentos para explicarlo. Es posible que los hombres acepten con menos facilidad una hospitalización. Por otra parte, venir aquí cada mañana resulta un poco como ir a trabajar», dice por su parte Kathrin Herot, psicóloga encargada de la coordinación en la clínica.
Más que un medicamento
Uno no podría imaginar que Laura (nombre ficticio), de 24 años, con sus grandes ojos cafés delineados por el maquillaje, tenga dificultades para salir de su casa ni que ingiera antidepresivos desde hace diez años.
«Desde diciembre estoy declarada enferma en mi empleo en el sector comercio», explica la paciente, quien tras ser admitida en el programa de la clínica comenzó a sentir rápidas mejoras. «He podido suprimir todos los medicamentos, a excepción de uno.»
«Pero el programa es ultrafatigante. Los talleres son intensos y dolorosos. A medio día estoy con frecuencia agotada por el trabajo que debo realizar conmigo misma». Lo que más le asombra es hasta qué punto el personal de la clínica la toma en serio.
En ciertos casos, la hospitalización es preferible
Por su parte, Martin Preisig, responsable de la sección de disturbios de ansiedad y de carácter en el Centro Hospitalario Universitario de Lausana, se congratula de la nueva oferta de la clínica.
«En los hospitales de atención diurna que no están especializados en la depresión, los pacientes deben participar con frecuencia en talleres que pueden ser muy exigentes», explica.
«Si no logran seguirlos, los pacientes se frustran y se deprimen. Todos los esfuerzos en torno a una policlínica especializada son buenos».
No obstante, el médico agrega que en ciertos casos, por ejemplo en los que se requiere tomar distancia del entorno, la hospitalización es preferible.
«Lo que de manera general resulta catastrófico son los largos periodos de hospitalización, pues dificultan la posterior reintegración.»
Ampliación prevista
Desde la apertura de la clínica en noviembre pasado, las solicitudes para obtener informaciones sobre sus servicios se han incrementado.
Hay un gran interés de los pacientes y debido, en parte, al potencial de ahorro financiero que provoca una oferta como esta, aunque «aún no es cuantificable».
«No tendríamos problema en duplicar la capacidad de la clínica para al menos 16 pacientes, con una segunda oferta por la tarde. El proyecto ya está en marcha», anuncia Heinz Böker. Entre tanto, la lista de espera no cesa de crecer.
swissinfo, Ariane Gigon Bormann, Zúrich
(Traducido del francés por Patricia Islas)
La Organización Mundial de la Salud estima que la depresión afecta a entre 10 y 20% de las personas en el curso de su vida, sin precisar sobre la gravedad de la enfermedad.
De acuerdo a una encuesta suiza sobre la salud, la «frecuencia de la depresión tratada» y los «problemas psicológicos probables» afectarían a 28,4% de la población. Por ende, uno de cuatro suizos padecería -con diferentes matices-, alguna dolencia psíquica.
La consulta por problemas psíquicos registró su mayor índice en las décadas del 45 y 54. Luego fue disminuyendo.
En cambio, la ingestión de calmantes no deja de aumentar, sobre todo entre las mujeres.
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