Detienen en Kenia a un soldado británico por presunta violación cerca de una base militar
Nairobi, 9 jun (EFE).- Un soldado británico destinado en un campamento de entrenamiento del Ejército del Reino Unido en el condado keniano de Laikipia (centro) fue arrestado y repatriado tras ser acusado de violar a una mujer en las inmediaciones de la base militar.
La presunta agresión sexual ocurrió el mes pasado cerca de la Unidad de Entrenamiento del Ejército Británico en Kenia (BATUK, por sus siglas en inglés), situada en las afueras de la localidad de Nanyuki, a unos 200 kilómetros al norte de Nairobi.
Según medios locales, el militar fue detenido y trasladado de regreso al Reino Unido, donde es investigado por la Unidad de Delitos Graves del Ministerio de Defensa, responsable de indagar crímenes cometidos por personal del Ejército británico tanto en territorio nacional como en el extranjero.
El ataque habría tenido lugar poco después de que la víctima y el sospechoso salieran de un bar próximo al campamento.
Según el diario keniano The Nation, testigos los vieron caminar hacia una zona boscosa junto a la carretera, donde se sospecha que se produjo la violación.
La mujer denunció el hecho al día siguiente, lo que desencadenó la investigación y posterior arresto.
Un portavoz del Ministerio de Defensa del Reino Unido confirmó la detención, aunque declinó ofrecer más detalles debido a que la investigación aún está en curso.
«Podemos confirmar el arresto de un miembro del servicio en Kenia. Como el asunto está siendo investigado por el Mando de Delitos Graves de Defensa, no es apropiado hacer más comentarios», indicó la Alta Comisión Británica en un comunicado del que se hicieron eco medios del país.
Este caso se suma a una larga serie de acusaciones previas contra soldados británicos destacados en Kenia, que incluyen violaciones a mujeres locales, asesinatos y otros abusos cometidos durante ejercicios de entrenamiento en las regiones de Laikipia, Isiolo y Samburu.
En marzo de 2024, la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Kenia (KNCHR, por sus siglas en inglés) publicó un informe en el que documentó hasta 43 casos de violaciones de derechos humanos atribuidos a la Unidad de Entrenamiento del Ejército Británico en Kenia (BATUK), con sede en Nanyuki, presuntamente cometidos desde 1975.
Uno de los casos más conocidos es el de Agnes Wanjiru, una madre de 21 años cuyo brutal asesinato conmocionó a Kenia en 2012, cuando su cadáver fue hallado en el centro del país tras ser vista con soldados británicos.
Aunque una investigación de la Justicia keniana concluyó en 2019 que Wanjiru había sido asesinada por «uno o dos» soldados británicos y solicitó que se hicieran más pesquisas, éstas no se pusieron en marcha hasta que una investigación periodística del diario británico The Times localizó en 2021 a los militares que estuvieron con ella esa noche.
Hasta la fecha, sin embargo, nadie ha sido procesado por el crimen, lo que ha provocado fuertes críticas hacia el Ejército británico por un supuesto encubrimiento, así como acusaciones de inacción por parte del Gobierno keniano. EFE
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