Dos suizos en la Bienal de Sao Paulo

El idilio del presidente y la practicante como jamás se vio. swissinfo.ch

Fréderic Moser y Philippe Schwinger serán los suizos de la 26ª Bienal de Arte de Sao Paulo con una video instalación sobre el caso Clinton-Lewinsky.

Este contenido fue publicado el 27 septiembre 2004 - 16:22

Originario de Saint Imier, instalado en Berlin desde el 2002, el dúo apuesta por mostrarse “inventivo, allí, donde no había nada que inventar”.

“!Prepárese para ser sorprendido!”. Esa podría ser la invitación –a primera vista paradójica-, al descubrimiento de la nueva producción de Moser y Schwinger. Un espectáculo de 16 minutos concebido en exclusividad para esta bienal brasileña, la más importante del mundo después de la de Venecia.

Apoyándose en el escándalo sexual que hizo temblar los muros de la Casa Blanca, los dos artistas ponen en escena una historia que todo el mundo conoce muy bien.

Pero partiendo de una teoría científica que despeina, ellos encuentran un medio de presentarla de manera inesperada. De allí su título “Unexpected rules” (“reglas inesperadas”). Se trata de una video-instalación sabia sobre el caso Clinton-Lewinsky.

“Lógica paraconsistente”

Para esta obra que enlaza las artes plásticas, teatro y vídeo, los ex codirectores del taller de Lausana “Aquí y Ahora” se inspiraron en las reglas de la lógica paraconsistente, concebidas por el matemático brasileño Newton da Costa.

“Se trata de tomar una historia trivial para abordarla con una teoría sofisticada, que no cae en el discurso fácil. Esto con el fin de no reproducir los mismos valores que todo mundo ha escuchado sobre esta historia”, explica Frédéric Moser.

“No es concreto, es algo complicado; pero trae elementos nuevos con relación a una lógica que no trabaja la paradoja”, prosigue el artista.

Ahora bien, tanto para Moser como para Schwinger, la idea de paradoja y de contradicción parecen totalmente ligadas a un tema como éste.

Pero, como toda buena obra de arte, esta creación puede ser apreciada en un nivel más concreto. Presentar obras accesibles al gran público es, por cierto, uno de los objetivos de esta Bienal, cuya entrada será gratuita este año.

A los estadounidenses debería de gustarles

La agregada cultural de la Embajada de Suiza en Berlín, Catherine Scharf, no se limita al elogiar esta creación.

“Como espectadora, se puede vivir el juego de los actores en el interior de la decoración de la cinta. Es sensacional, muy colorido, muy luminoso y técnicamente perfecto”, se entusiasma esta funcionaria que sigue el trabajo de los dos artistas desde su llegada a Alemania.

Sao Paulo, Catherine Scharf también lo conoce bien porque trabajó allí durante seis acompañando en dos ocasiones a los creadores helvéticos seleccionados para la Bienal.

“Cuando supe que la Comisión Federal de Bellas Artes había escogido a Moser y Schwinger, vi una oportunidad extraordinaria para regresar aquí”, añade la agregada cultural.

Es asimismo una oportunidad extraordinaria para los dos artistas, porque la Bienal espera a más de un millón de espectadores en tres meses. “Una bella etapa”, admite Frédéric Moser. Pero puede ser también un trampolín...

“Esto va a gustar a los norteamericanos”, predicen desde ahora en los medios artísticos en Sao Paulo. ¿Y si un museo de arte contemporáneo tuviera la buena idea de adquirir la video-instalación de Moser y de Schwinger?

swissinfo, Thierry Ogier en Sao Paulo
Traducción: Luís Vázquez

Contexto

La 26ª Bienal de Arte de Sao Paulo abre sus puertas desde el sábado (25.09.) hasta el 19 de diciembre.

Colocada bajo el tema “Territorio Libre”, presenta las obras de 135 nuevos artistas provenientes de 62 países. Los organizadores quieren dar una oportunidad a los jóvenes y no han invitado a ningún artista consagrado.

La pintura y la foto ocupan un sitio privilegiado.

Por vez primera, la entrada es gratuita con el fin de “unirse al tono del gobierno popular del presidente Luz Inacio Lula da Silva”.

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