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En Suiza, anticipan saturación en cuidados intensivos

Personal médico monitorea a un paciente antes de su trasladado, en un helicóptero de la Rega, de una unidad de cuidados intensivos del CHUV, en Lausana, al Hospital Universitario de Berna. (07.11.20) Keystone / Jean-christophe Bott

La Oficina Federal de Salud Pública anunció el miércoles pasado que habría escasez de plazas en las unidades de cuidados intensivos (UCI) en cinco días. Cinco días más tarde, esos servicios estaban verdaderamente desbordados, y 34 pacientes han sido transferidos de un cantón a otro, anunció la radio televisión suiza de expresión francesa (RTS) el domingo.

Este contenido fue publicado el 09 noviembre 2020 - 13:09
Fabiano Citroni et Pierrik Jordan / RTS Info

Se trata de una situación inédita desde el comienzo de la pandemia en Suiza. Según una investigación de la RTS, que recorrió las unidades de cuidados intensivos de la Suiza francófona, hay tensión en todas ellas. Ya han sido trasladados 34 pacientes de nosocomios de la Suiza francófona a hospitales de otros cantones, sobre todo de la Suiza de expresión alemana.

En Ginebra y Friburgo, el 93% de las camas de cuidados intensivos están ocupadas. Además, todos esos cantones han aumentado su capacidad. En el cantón de Neuchâtel, por ejemplo, hay ahora 26 camas de cuidados intensivos en comparación con las 6 que había antes de la pandemia.

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El ministro de la Salud, Alain Berset, había pedido a los cantones de habla alemana adoptar mayores medidas en materia de solidaridad intercantonal. Su llamado fue escuchado y los pacientes fueron transferidos, en particular desde el cantón de Ginebra.

"Creo que ahora todos han comprendido que, o salimos juntos adelante o no salimos”, resumió el Consejero de Estado ginebrino Mauro Poggia en el noticiero de las 19:30.

Interrogado el domingo en la emisión FORUM, de la misma difusora, el director del CHUV (Hospital Universitario del cantón de Vaud), Philippe Eckert, señaló que las transferencias están funcionando bien. "Es cierto que hubo un caso problemático esta semana -cuando fue rechazada la transferencia de un paciente de Ginebra a Zúrich-, pero esta situación se ha corregido: Hemos llegado a un acuerdo con todos los directores de los hospitales universitarios de Suiza, y está funcionando muy bien, como muestran las cifras", reveló.

Al preguntársele sobre la negativa de los hospitales de habla alemana a suspender sus operaciones no urgentes, una decisión que Berset considera "anormal", Philippe Eckert cree que eso solamente sería un problema si esos hospitales empezaran a rechazar a los pacientes, “pero no es el caso hoy en día".

Anticipar para no condenar a nadie

Los cantones han comprendido ahora claramente que la solidaridad es la única manera de evitar la temida situación de saturación, que obligaría al personal de enfermería a seleccionar a los pacientes según su edad o sus posibilidades de supervivencia. En el CHUV, en particular, aunque la situación es "crítica", se está haciendo todo lo posible para evitarlo.

Según su jefe de cuidados intensivos, Jean-Daniel Chiche, el hospital se ha visto obligado a aumentar rápidamente su capacidad a más del doble. "Tenemos la responsabilidad de anticiparnos", explica, "queremos asegurarnos de que cualquier paciente que necesite cuidados intensivos pueda ser admitido y recibir una atención de calidad".

Su director, Philippe Eckert, confirma que los traslados de pacientes son medidas preventivas. "Todavía hay espacio en las unidades de cuidados intensivos en Suiza, quedan unos 250”, puntualiza.

RTS-SWI

En el CHUV también hay todavía plazas disponibles, pero el número ha disminuido en comparación con la semana pasada. "Hace una semana, teníamos 150 pacientes en cuidados intensivos y preveíamos 250 para esta. Por suerte, hoy solamente tenemos 190".

Criterios de selección 

Samia Hurst, médica y especialista en bioética, participó en la creación de las directrices para acompañar al personal sanitario en el caso de que hubiera que recurrir a una selección de pacientes.

"El objetivo de estas directrices es salvar a un máximo de personas respetando el valor igual de la vida de cada uno", explicó el domingo en el noticiero de la TSR de las 19:30.

En caso necesario, los pacientes que llegaran a la unidad de cuidados intensivos serían divididos en tres categorías, tres "señales", detalla.

“Si la luz es verde, es porque se trata de pacientes que sobrevivirán incluso sin cuidados intensivos, por lo que no son una prioridad. Si la luz es roja, es que sus posibilidades de supervivencia, con o sin cuidados intensivos, son bajas. Tampoco son una prioridad. Serán atendidos en otros sectores, en cuidados paliativos".

Los pacientes entre estas dos categorías son los que tendrán prioridad. Entre ellos se puede hacer lo más posible”, Pero esto significa que, en una situación de recursos muy escasos, vamos a poner en la "luz roja" a los pacientes que podríamos haber tenido una pequeña oportunidad de salvar. "Si no hubiéramos estado en una situación de sobrecarga, podríamos haberles dado una oportunidad", dice Hurst.

Para entrar en este modelo de selección, la señal debe darse a nivel nacional y por el momento, no ha sido el caso

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Advierte que sin embargo eso representa todavía un aumento y que los esfuerzos de salud deben mantenerse. "La ralentización que estamos viendo esta semana debe continuar, solamente bajo esa condición no llegaremos a la saturación en los cuidados intensivos”.

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