El canciller iraní se reúne en Pekín con su par chino antes del viaje de Trump a China
(Actualiza CL3102 con el comienzo de la reunión)
Pekín, 6 may (EFE).- La reunión entre el canciller iraní, Abás Araqchí, y su homólogo chino, Wang Yi, comenzó este miércoles en Pekín, una semana antes de que el presidente estadounidense, Donald Trump, viaje a China para abordar, entre otros asuntos, la situación en Oriente Medio.
Medios estatales chinos informaron del comienzo del encuentro, si bien todavía no se han hecho públicos detalles sobre lo tratado entre ambos.
La Cancillería iraní había informado de que Araqchí abordaría en Pekín las relaciones bilaterales, así como los acontecimientos regionales e internacionales.
La visita coincide con un frágil alto el fuego vigente desde principios de abril entre Irán y Estados Unidos y después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, asegurara este martes que «terminó» la ofensiva contra Irán lanzada el 28 de febrero, y que se abrió una nueva fase con una operación «defensiva» destinada a facilitar la navegación por el estrecho de Ormuz, bloqueado por Teherán y Washington.
El viaje del diplomático iraní se produce una semana antes de la visita de Trump a China, la primera de un presidente estadounidense al país asiático desde 2017 y prevista a partir del 14 de mayo.
El embajador chino ante la ONU, Fu Cong, advirtió recientemente de que, si Ormuz seguía cerrado cuando Trump llegara a Pekín, la cuestión estaría «inevitablemente en el centro de las conversaciones», y subrayó que la prioridad inmediata debía ser «evitar una nueva escalada militar y consolidar el alto el fuego».
China ha condenado reiteradamente los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán y ha pedido resolver la crisis mediante el diálogo y la negociación, insistiendo en que se evite una escalada militar que afecte a la estabilidad del estrecho de Ormuz, una vía crucial para el tránsito del petróleo.
La evolución de esa vía marítima es especialmente sensible para Pekín, dado que por ella transita alrededor del 45 % de las importaciones chinas de petróleo y gas.
La guerra ha encarecido ya de forma directa los costos energéticos y logísticos en China y obligó a las autoridades a intervenir temporalmente para limitar las subidas internas de los combustibles.
En este contexto, China anunció el pasado sábado una orden para bloquear la aplicación de sanciones impuestas por Estados Unidos contra cinco empresas chinas por sus presuntos vínculos con el comercio de crudo iraní, al argumentar que estas medidas interfieren en las actividades comerciales «normales» y vulneran el derecho internacional.
El país asiático mantiene una posición delicada: es el principal socio comercial de Irán y su mayor importador de petróleo, pero al mismo tiempo depende de Ormuz para una parte significativa de sus suministros energéticos y mantiene estrechos vínculos con los Estados del Golfo, que han sido objetivo de ataques iraníes. EFE
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