El embajador de EE.UU. en Bruselas vuelve a arremeter contra un ministro belga
(Actualiza con reacción del primer ministro de Bélgica)
Bruselas, 23 feb (EFE).- El embajador de Estados Unidos ante Bélgica, Bill White, ha protagonizado un nuevo enfrentamiento con el Gobierno del país anfitrión al atacar en redes sociales al ministro de Sanidad belga, Frank Vandenbroucke, una semana después de ser reprendido por su falta de respeto institucional.
«Difícilmente podemos aceptar esto», dijo este lunes Vandenbroucke, quien señaló que la embestida de White se enmarca en un contexto en el que «embajadores en varios países europeos intentan sembrar discordia y enfrentar a la gente entre sí».
La controversia surge porque White publicó un comentario -eliminado después- bajo un vídeo subido a la red social Instagram por Vandenbroucke, ministro socialdemócrata flamenco que expresaba su apoyo al presidente de su partido Vooruit, Conner Rousseau, en una polémica que le enfrenta con el embajador estadounidense.
Semanas atrás, Rousseau había dicho en otro vídeo a propósito de las redadas de los agentes de inmigración del ICE estadounidense que «cada vez hay menos diferencias» entre Donald Trump y Adolf Hitler.
Tiempo después, White calificó esa comparación de «inaceptable» y calificó a Rousseau como «persona non grata» en EE.UU.
En su ataque ahora al ministro de Sanidad, White hizo alusión a un escándalo de corrupción en los años 90 en el que Vandenbroucke sugirió supuestamente «quemar» dinero negro guardado en la caja del partido, si bien el actual ministro nunca fue condenado ni juzgado.
«Negándose a tener nada que ver con ese dinero, habría aconsejado ‘quemar el dinero’. FRANK QUEMA EL DINERO», escribió el embajador, de 59 años y destinado en Bélgica desde finales de 2025 tras una carrera como empresario y consultor.
El diplomático, que recaudó más de 5 millones de dólares para la campaña de reelección de Trump, añadió que el ahora ministro belga «no fue procesado, PERO se tomó oportunamente un ‘año sabático’ voluntario en Oxford (1996-1999)», añadió White, quien empleó un característico estilo de redacción «muy trumpista», según medios belgas como la cadena VRT.
«El olor de la corrupción es muy real», agregó el embajador.
Nunca visto
El primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, se refirió por primera vez al polémico comportamiento del embajador y declaró a la prensa que ha seguido la polémica «con gran estupefacción».
El político belga señaló que EE.UU. tiene la «tradición» de enviar embajadores «cercanos» al presidente frente a la costumbre belga de nombrar a diplomáticos de carrera.
«Algunos de ellos tienen opiniones políticas muy marcadas y no dudan en expresarlas públicamente. Este lo hace de manera muy clara y busca la polémica con figuras políticas nacionales. Nunca habíamos visto algo así», subrayó.
Añadió que la Justicia en Bélgica es independiente y que la presión del diplomático no tendrá consecuencias y afeó que se asocien sanciones diplomáticas, como la posible prohibición de Rousseau de ingresar en territorio estadounidense, a una opinión «molesta» porque no contribuye «al buen funcionamiento normal entre dos aliados».
De Wever, no obstante, animó al presidente de Vooruit a ser más prudente ya que la analogía entre Trump y Hitler «rara vez contribuye al debate social», y le invitó a presentar sus disculpas.
Circuncisión controvertida
La nueva polémica llega una semana después de que el ministro belga de Exteriores, Maxime Prévot, convocara al diplomático estadounidense después de que White hubiera acusado al país europeo de «antisemitismo» y «acoso a la comunidad judía», por el procesamiento en Amberes (norte) de tres circuncidadores judíos que carecían de licencia médica.
«Un embajador acreditado en Bélgica tiene la responsabilidad de respetar nuestras instituciones, nuestros representantes electos y la independencia de nuestro sistema judicial», dijo Prévot al anunciar que había citado a White.
En esta nueva ocasión, Vandenbroucke también ha trasladado al titular de Exteriores la decisión sobre la respuesta que deba tomar Gobierno de Bélgica a propósito del nuevo roce.
«Dejo al ministro de Asuntos Exteriores la tarea de reflexionar sobre los pasos a seguir en este asunto», declaró este lunes Vandenbroucke. EFE
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