El G7 se reunirá en París a finales de abril para redefinir la ayuda pública al desarrollo
París, 26 feb (EFE).- Los países del G7 celebrarán una reunión ministerial el 29 y 30 de abril en París para redefinir los criterios de atribución de la ayuda pública al desarrollo, tras los recortes gubernamentales en este sector aplicados por grandes donantes como Estados Unidos y Francia.
«Queremos que se cambie la óptica de lo que se ha venido llamando la ayuda pública al desarrollo; queremos que se transforme en un tipo de cooperación que sea ganadora para las dos partes», los donantes y los receptores, declaró a la prensa la ministra delegada encargada de la Francofonía, de las Alianzas Internacionales y de los Franceses en el Extranjero, Eléonore Caroit.
Caroit explicó que mantuvo una reunión preparatoria con sus homólogos de los otros países del G7 de manera separada: hoy por vídeoconferencia con el grueso del grupo y el miércoles con la representación de Estados Unidos.
La ministra francesa, cuyo país ejerce este año la presidencia del G7, se mostró a favor de que la ayuda pública al desarrollo se centre en movilizar «de manera más eficaz los fondos privados».
Los siete países más ricos representan en torno al 85 % en las donaciones de este tipo de ayuda.
En medio de un agrio debate en varios países del G7 sobre su utilidad -con críticas sobre todo de fuerzas populistas-, Francia, que ha sido uno de los principales donantes en el mundo, ha reducido sus partidas para la ayuda pública al desarrollo en los últimos años.
El último recorte se ha materializado en los recién aprobados presupuestos franceses de 2026, con una caída de unos 800 millones de euros respecto a 2025, hasta los 3.569 millones, lo que presenta el 0,45 % del Producto Nacional Bruto (PNB) francés, lejos del mínimo del 0,7 % recomendado por la ONU.
La ministra, no obstante, aclaró que su país seguirá invirtiendo «en los países de gran vulnerabilidad».
Entre los proyectos concretos que se discutieron de manera informal, Caroit nombró las inversiones en instrumentos de predicción de catástrofes naturales en los países vulnerables y la reparación del sarcófago que envuelve el reactor nuclear de Chernóbil, protagonista de una catástrofe atómica de 1986.
«Creo que en ese punto, el de movilizar fondos para prevenir un riesgo radioactivo, (los países del G7) podemos converger», afirmó la responsable francesa. EFE
atc/ac/psh