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En medio de la fiesta, en medio de la vida

Nicolas e Irene Zaccardo-Amgarten.

(swissinfo.ch)

Irene y Nicolas Zaccardo-Amgarten pertenecen a la comunidad de La Nucia como la fiesta a la cultura española. Una excepción de la regla.

Los dos ex empleados del sector de la restauración encontraron en la Costa Blanca el nivel de calidad de vida que buscaban.

Sol y aire frescos desde la mañana hasta la noche: La terraza es durante todo el año la sala al descubierto de Irene y Nicolas Zaccardo-Amgarten. Allí la pareja invita a su huésped higos, queso, pan horneado en casa y una bebida algo ácida, especialidad de la región.

Como su comida, ellos son sencillos, frescos y saludables. Su jardín es otro símbolo de su personalidad: tienen olivos, limoneros, níspolas y, sobre todo, están muy orgullosos de sus alrededor de 300 cactáceos. A semejanzan de su exuberante prado, Irene y Nicolas lucen radiantes bajo el sol español.

Irene, suiza, y Nicolas, originario de Sicilia, encontraron su felicidad en una colina de La Nucia participando como miembros de la comunidad autóctona y no como extraños. "Estamos integrados totalmente en la vida del pueblo", indica Irene Zaccardo.

Ella está convencida de que la formula es "sentirte partícipe y hablar español; hace que te integres en la sociedad local". Para Irene está claro que hay que dar y recibir en su nuevo círculo de amigos y conocidos. Por ello imparte cursos de manualidades a mujeres en el pueblo cercano de La Nucia.

Por encargo de las autoridades sociales se ocupa de dar a la gente que necesita la ropa y los muebles que los residentes extranjeros ya no utilizan. Irene Zaccardo también es miembro de la junta directiva de Jubilados y Pensionistas, una asociación dedicada a las actividades para la tercera edad.

Jugadores del balompié

Y en las fiestas patronales son activos participantes: el punto culminante en la agenda del pueblo son los cinco días de fiesta en el mes de agosto, época en la que Irene y Nicolas Zaccardo-Amgarten sólo llegan a casa para dormir.

Con la denominada peña 'El Bó y el Millor' y el grupo musical 'Buenos y mejores' festejan la celebración en las calles y tabernas del pueblo. "Se ríe, se come, se toma, se hace música y se baila. La gente se divierte", describe Irene.

Este año los 'Buenos y mejores' se vistieron de jugadoras y jugadores de fútbol para recorrer las callejuelas ataviados con los colores naranja y rojo del equipo de La Nucia. "Durante todo el desfile jugamos sin parar con balones y tiramos a la portería que construyó mi esposo", agrega Irene.

De un sitio polvoriento al jardín del edén

La aventura española de Irene y Nicolas Zaccardo-Amgarten tuvo buena estrella desde el principio. Su modesto presupuesto –trabajaron en la restauración- se convirtió irónicamente en su suerte: sólo les alcanzó en 1972 para comprar un terreno de 800 metros cuadrados en medio del bosque, cuyo único acceso era una calle llena de baches y polvo.

Actualmente, la casita pertenece a la urbanización Panorama; tiene un exuberante follaje que impide la vista de las casas vecinas. Pero la vista en dirección al Sol y al mar queda libre gracias a su ubicación en una colina.

El idioma, la llave de lo autóctono

Esta pareja no conoce barreras lingüísticas. Cuando compraron el terreno hace 33 años, de inmediato se inscribieron a clases de español.

Y en 1990, cuando esa casa de vacaciones se convirtió en su residencia permanente, tomaron incluso cursos intensivos.

"Aquel que no habla el idioma, vive aquí en un ghetto", opina Irene. "Pero si alguien se aísla en Suiza, también allí vivirá en un ghetto."

Y como si no fuera suficiente hablar español, ambos aprenden actualmente el dialecto regional, el valenciano. "Muy difícil de hablar", sentencia Nicolas Zaccardo, "pero entiendo por lo menos las noticias en la televisión".

Alegría de vida contagiosa

La pareja utiliza con mucho entusiasmo la oferta "buena y diversa" del Estado español para la Tercera Edad, oferta que consiste en actividades tales como viajes, excursiones, conciertos, obras de teatro, películas, conferencias y visitas a algún centro termal. "Hay bailes prácticamente cada mes. ¡Aquí la gente tiene gran alegría de vivir!", dice entusiasta.

Cuando el jardín y las tareas de casa se vuelvan demasiado pesadas, Irene Zaccardo asegura que será el momento de mudarse al asilo en La Nucia.

La pareja pertenece ya a la denominada Tercera Edad, pero aún falta mucho para que se consideren de la vieja guardia. "En España, la ropa y los muebles se hacen viejos, la gente no", concluye Irene con un guiño de ojo.

swissinfo, Renat Künzi, La Nucia
Traducido del alemán por P. Islas

Datos clave

La Nucia es un municipio situado en un valle que se encuentra a 10 km de Benidorm, a 53 km. de Alicante y a 115 km. de Valencia.

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