Etiopía conmemora el 85 aniversario de su victoria contra la Italia fascista
Simon Berhane
Adís Abeba, 5 may (EFE).- Miles de ciudadanos etíopes se congregaron este martes en Adís Abeba para conmemorar el 85 aniversario de la Victoria de los Patriotas Etíopes contra la Italia fascista, que ocupó el país entre 1935 y 1941, en el marco de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Una banda de música militar y un día soleado acompañaron a la multitud que se acercó a la plaza del emblemático Monumento a la Victoria de Arat Kilo, construido por el emperador etíope Haile Selasie (1892-1975) en 1930 por su coronación.
El monumento está coronado por el Léon de Judá, un símbolo histórico que representa el poder, la monarquía y la identidad de Etiopía.
Allí se desarrolló una ceremonia en la que el presidente de Etiopía, Taye Atske Selassie, colocó unas flores en memoria a los caídos durante la lucha contra la ocupación italiana.
«Este es un gran día no solo para los etíopes, sino también para las personas de todo el mundo que lucharon valientemente contra la invasión del fascismo y el nazismo», dijo Taye, al ensalzar el papel de los ‘arbegnoch’ (patriotas, en amhárico), miembros de la resistencia etíope en esta histórica etapa.
Los ‘arbegnoch’ lograron vencer al Ejército italiano en colaboración con las tropas británicas, después de que el país dirigido por el dictador Benito Mussolini volviese a invadir Etiopía 39 años después de su derrota en la batalla de Adua (1896).
La victoria permitió a Etiopía ser el único país africano no colonizado, junto con Liberia.
Asimismo, posibilitó la vuelta al trono de Haile Selassie, que había estado en el exilio para movilizar apoyo internacional, lo que convirtió a Etiopía en un símbolo de la resiliencia africana y en un ejemplo en la lucha contra los colonizadores.
«Es un día que dejó claro al resto del mundo que los africanos pudieron luchar por su independencia y, finalmente, lograron la victoria», declaró a EFE Asnaku Tafesse, de 38 años y descendiente de una familia de ‘arbegnoch’.
Victoria para «todos los negros del mundo»
Con un orgullo claramente visible en su rostro, Asnaku destacó que esta victoria no fue «solo para los etíopes», sino para «todos los negros del mundo», una de las posibles razones por las que se vivía un ambiente festivo en esta plaza de la capital etíope, llena de banderas nacionales y de personas con vestimenta tradicional bailando al ritmo de la música.
Tesfaye Channe, nieto de un patriota etíope, afirmó que esta victoria sirve como símbolo de una nación diversa, al mismo tiempo que contiene lecciones que las nuevas generaciones del país deben interiorizar.
«Las nuevas generaciones pueden aprender del pasado. Por ejemplo, podemos aprender patriotismo de nuestros antepasados, quienes mantuvieron a nuestro país libre de la colonización y de los invasores extranjeros. Esto nos ayudará a contribuir al futuro de nuestra nación», añadió, mientras bailaba al son de música patriótica y ondeaba la bandera etíope.
Entre los asistentes también se encontraban veteranos de las Fuerzas Armadas etíopes, como Assefa Desta, de 64 años, quien pidió usar este legado para que el país recupere el acceso al mar Rojo, perdido en 1991 tras la independencia de Eritrea.
«La nueva generación debe estar preparada para escribir otro hecho histórico que garantice el acceso al puerto del Mar Rojo», recalcó.
Por su parte, un turista jamaicano presente en la conmemoración, llamado Ras Kronik, aseguró que se trata de «un triunfo de Dios sobre el mal».
«Si los italianos hubieran ganado -agregó Kronik-, el destino de todos los negros habría sido diferente, o habrían sido súbditos de los poderosos». EFE
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