Exnegociador comercial ve el acuerdo entre México y la UE como un seguro para el T-MEC
Ciudad de México, 5 may (EFE).- El exnegociador comercial mexicano Luis de la Calle afirmó este martes que la modernización del acuerdo comercial entre México y la Unión Europea (UE) servirá como “seguro” frente a Estados Unidos en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en medio del impulso de Washington para reducir su dependencia de Asia.
Durante su participación en la Reunión Nacional de Consejeros Regionales del BBVA 2026, De la Calle sostuvo que México debe firmar el acuerdo con la UE, previsto para el 22 de mayo, pese a la cercanía de la revisión del T-MEC, cuyo primer plazo vence el 30 de junio.
“Por supuesto que sí”, respondió al cuestionamiento de si conviene firmar con Europa en la víspera de esa fecha, porque, dijo, México debe enviar a Estados Unidos la señal de que tiene alternativas y de que es un país relevante.
“Si le vamos a dar nosotros acceso preferencial a las empresas europeas para ingresar a México, Estados Unidos en ningún caso puede considerar abandonar el T-MEC. Entonces, es un seguro”, afirmó De la Calle, exsubsecretario de Negociaciones Comerciales Internacionales y diseñador del antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
El especialista recordó que la revisión de 2026 fue prevista por México y Canadá durante la renegociación del TLCAN, cuando rechazaron la propuesta original del presidente estadounidense, Donald Trump, de incluir una cláusula de extinción automática del tratado.
En su lugar, se acordó un mecanismo de revisión que permite mantener vigente el acuerdo incluso si no hay consenso antes del 30 de junio.
Por ello, De la Calle advirtió que México no debe apresurarse a cerrar “un mal acuerdo” con Estados Unidos y Canadá, pues si no hay una revisión exitosa este año habrá nuevas revisiones anuales hasta 2036.
El economista estimó en un 70 % la probabilidad de que se llegue al 30 de junio sin un acuerdo y que “no pase nada”, con el tratado vigente; además ponderó en un 10 % o menos, la posibilidad de una “cirugía mayor” al T-MEC, como volverlo bilateral o modificar de forma radical las reglas de origen; y finalmente, calculó en un 20 %, la probabilidad de alcanzar algún entendimiento antes de julio.
De la Calle vinculó la negociación con la política arancelaria de Estados Unidos, que ha impuesto gravámenes bajo distintas figuras legales, aunque con exenciones para productos mexicanos y canadienses que cumplen las reglas de origen del T-MEC.
Ese esquema, añadió, ha dado a México una “preferencia relativa” frente a otros países y un incentivo mayor para cumplir las reglas de origen, porque así paga menos aranceles que competidores fuera de Norteamérica.
En ese contexto, el exnegociador sostuvo que la estrategia mexicana debe apoyarse en el propio sector privado estadounidense, cuyas empresas tienen interés en evitar barreras comerciales con México.
A su juicio, la negociación con Trump no será técnica, sino política, y debe ser encabezada por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, con apoyo de las empresas de Estados Unidos.
“Esa es la manera de negociar con Donald Trump”, dijo De la Calle, al proponer influir en el proceso político estadounidense a través de las compañías que dependen de las cadenas norteamericanas.
De la Calle también alertó sobre el discurso oficial de que México es el país más beneficiado del T-MEC si eso lleva a aceptar condiciones desfavorables.
No obstante, el exsubsecretario comercial reconoció que México ha ganado participación en el mercado estadounidense por la caída de China y el reacomodo de cadenas productivas, insistió en que el país debe negociar con paciencia, porque el tiempo juega a su favor y Estados Unidos terminará eximiendo a México de la mayoría de los aranceles por la integración económica entre ambos países. EFE
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