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Francisco de Goya, una estética del horror

2 de Mayo de 1808, obra del maestro español Francisco de Goya. (Foto: cortesía de www.cyberspain.com)

"Los caprichos", "Los desastres de la guerra" y "La tauromaquia", tres de los momentos más destacados de la obra gráfica del gran Francisco de Goya, se presentan en el Museo Reinhart de Winterthur.

Poder admirar estos grabados originales, traídos directamente del prestigioso Museo del Prado de Madrid, es una ocasión excepcional para el público suizo.

Por la fuerza y la tensión que estas obras encierran, por la denuncia descarnada que hacen a la sociedad de su época, por los temas candentes que tocan, por las intenciones de su creador y el espíritu crítico que revelan, los grabados del aragonés Francisco de Goya (1746-1828) son y serán siempre actuales.

Una extensa muestra de temas que señalan sin miramiento tanto las perversiones humanas, como los usos y las tradiciones españolas, o bien, los horrores y la desesperación provocada por la guerra en la que ninguno se salva.

Capricho de caprichos

Pintor oficial de la corte de Carlos III, más tarde, de Carlos lV y, al final de su vida, del rey Fernando VII, Goya fue y será uno de los mayores artistas del arte español de todos los tiempos.

En la primera parte de esta exhibición aparece la serie de los famosos "Caprichos". Se trata de una serie de 80 estampas que su autor compuso después de una aguda enfermedad que tuvo en 1793, la cual lo redujo a la sordera. A partir de entonces su arte se hará más personal y trágico, con una fuerza expresiva insuperable.

En estas composiciones se habla de una España sumida en la corrupción, la superstición, la injusticia y la ignorancia. En los Caprichos se ve de todo, el bandido y el clérigo, el político y la prostituta, el burgués y la Celestina perversa, el pobre borracho y el niño mal educado y burro, el marido engañado y los amores ilícitos.

Goya arremete contra la vida de la corte española de Carlos lV, que vivió y sufrió de cerca. Nadie mejor que él para retratar a esa sociedad frívola y decadente de finales del siglo XVlll.

Sin embargo, uno de los logros admirables del autor de los Caprichos, es haber denunciado inteligentemente a la institución más poderosa y terrorífica de todas en España: la Iglesia, y su arma de poder, la Inquisición.

Sin querer decirlo abiertamente, pero diciéndolo, el artista español señala sin piedad, con un humor negro, agravado acaso por la enfermedad y su sordera, las injusticias clericales, las supersticiones y los fanatismos.

Los Caprichos sumergen al espectador en un mundo de tinieblas, lleno de demonios, brujas y juegos de hechicería. Es la imagen de una España negra y atrasada, cerrada a la luz de la razón, por la cual los pensadores de la Revolución Francesa lucharon con tanto fervor.

Los desastres de la guerra

En estas obras, el dramatismo y la tragedia se expresan en su forma más aguda y desgarradora. Se trata de 82 estampas que fueron ejecutadas por Goya entre 1810 y 1820, y cuyo contexto histórico es el que se refiere a la invasión napoleónica en España durante los años de 1808 a 1813.

La guerra con sus penosas consecuencias en la población civil, por una parte y, por la otra, el hambre y la desolación desatadas en Madrid en ese duro período de ocupación, son los temas fundamentales que el pintor aborda en estos dramáticos dibujos.

Los cuerpos desfigurados y mutilados bajo las armas del invasor, en medio del horror, revelan nada menos que un mundo apocalíptico. En ellos el pintor aragonés llega al punto más alto de su fuerza y expresión artística.

El autor contempla la guerra no como un acto heroico, sino más bien como el ámbito de la tortura, la crueldad y la miseria. En este sentido, no hay buenos españoles que resisten, ni malos franceses que invaden y abusan. Ambos bandos son hombres cegados por el odio, la violencia y la sed de muerte.

Se dice que la felicidad no tiene historia, y aquí, Goya parece confirmarlo. En estos grabados terribles en donde unos a otros se destrozan despiadadamente, este creador desata el poder de su ingenio y su conocimiento profundo del alma humana, lo cual hace de él uno de los grandes en la historia del arte universal.

¡Ahí viene el toro!

En la tercera parte de la exhibición del Museo Reinhart, se presenta la serie llamada, la Tauromaquia, realizada por el aragonés durante 1815 y consta de 33 láminas.

Son grabados en los que aparece el pueblo participando de la corrida, con gran emoción y júbilo. Allí, figuran los matadores, el picador, los banderilleros, el público exaltado y, por supuesto, el personaje indiscutible de la faena, el toro. ¡Ahí viene el toro! Parece gritar la muchedumbre enardecida.

El dibujo de Goya es en estas composiciones simplemente impecable, expresivo y lleno de pasión, propio de alguien como él que conocía y amaba la fiesta brava, en la cual, al parecer, participó en sus años de juventud.

La exhibición sobre estas obras únicas para la historia del arte español, que se presentan en el Museo Reinhart de la ciudad de Winterthur, se prolongará hasta mediados de julio de 2006.

swissinfo, Araceli Rico.

Datos clave

El Museo Reinhart de Winterthur debe su nombre a Oskar Reinhart (1885-1965), uno de los más importantes coleccionistas de arte que Suiza ha tenido durante el siglo XX.

En 1940 esta rica colección se transformó en una valiosa fundación, la Fundación Oskar Reinhart, parte de la cual fue donada a la ciudad de Winterthur.

En este museo se puede apreciar obras de maestros antiguos, pintura francesa del siglo XlX, pintores alemanes, así como obras de artistas suizos.

Los organizadores del Museo Reinhart, decidieron prolongar la exposición sobre la obra gráfica de Goya hasta mediados de julio de este año, debido a la importancia del tema y a la talla de su autor en el ámbito artístico.

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Contexto

Localizada a media hora en tren de Zúrich a Winterthur, está pequeña ciudad de la Suiza alemana se ha caracterizado en las últimas décadas por la variedad e interés de sus museos, y la calidad de sus exhibiciones.

Uno de ellos es el conocido Museo de la Fotografía de Winterthur, en el cual se presenta periódicamente lo último de las realizaciones fotográficas de Suiza y en toda Europa.

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