HRW acusa al grupo rebelde M23 de ejecutar a al menos 21 civiles en el este de RD Congo
Kinsasa, 3 jun (EFE).- Human Rights Watch (HRW) acusó este martes al grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23) de ejecutar el pasado febrero «de forma sumaria» a al menos 21 civiles y «probablemente a muchos más» en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC).
En un comunicado, la ONG pro derechos humanos precisó que los hechos ocurrieron el 22 y el 23 de febrero en Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte tomada por el M23 el pasado 27 de enero.
Entre febrero y mayo, HRW entrevistó remotamente a 22 personas, incluidos testigos de los asesinatos, familiares de las víctimas y personal médico, entre otros.
Los investigadores revisaron informes de prensa y geolocalizaron y analizaron fotografías y videos enviados por las fuentes o hallados en redes sociales.
Testigos afirmaron que, el 22 de febrero, al menos tres camionetas con decenas de combatientes del M23 llegaron a diversas zonas del barrio de Kasika, en Goma.
Los insurgentes, que cuentan con apoyo de la vecina Ruanda, ejecutaron a seis hombres y una mujer al oeste del campamento militar de Katindo, un antiguo cuartel del Ejército congoleño.
Los cadáveres de otras once personas, incluido un niño, fueron encontrados en una obra en construcción cerca del campamento.
El 23 de febrero, los rebeldes acorralaron a personas, incluso para reclutarlas por la fuerza, y asesinaron a tres hombres que intentaban escapar.
«El brutal control del M23 sobre Goma ha generado un clima de temor entre quienes se perciben como aliados del gobierno congoleño», declaró Clémentine de Montjoye, investigadora principal de Human Rights Watch para los Grandes Lagos.
«Las masacres no parecen ser acciones de combatientes rebeldes, sino más bien esfuerzos de los líderes del M23 por consolidar su control por todos los medios necesarios», aseveró la investigadora.
El conflicto se intensificó a finales del pasado enero, cuando el M23 tomó Goma tras intensos combates con el Ejército congoleño, y después ocupó en febrero Bukavu, capital de la vecina Kivu del Sur.
Ambas provincias son fronterizas con Ruanda y ricas en minerales como el oro o el coltán, fundamentales para la industria tecnológica y en la fabricación de teléfonos móviles.
Las perspectivas de una salida negociada al conflicto se reactivaron el pasado 25 de abril, cuando Ruanda y la RDC firmaron en Washington, con mediación de Estados Unidos, un acuerdo para iniciar negociaciones de paz.
La actividad armada del M23, grupo formado principalmente por tutsis -comunidad que sufrió el genocidio ruandés de 1994-, se reanudó en Kivu del Norte en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño.
El este de la RDC está sumido desde 1998 en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de las Naciones Unidas (Monusco). EFE
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