Hungría y Eslovaquia crean una comisión para analizar el estado del oleoducto Druzhba
Budapest, 27 feb (EFE).- Hungría y Eslovaquia han creado una comisión de investigación para analizar el estado del oleoducto ‘Druzhba’ en Ucrania y para determinar si realmente existen obstáculos para reanudar el tránsito del crudo ruso, anunció este viernes el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
«He acordado con Robert Fico (primer ministro eslovaco) crear una comisión de investigación conjunta, cuya tarea será comprobar la realidad», dijo Orbán en un vídeo colgado en Facebook, tras mantener una conversación telefónica con su homólogo.
El mandatario ultranacionalista pidió que el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, permita la entrada de esta comisión al país y garantice las condiciones adecuadas para su trabajo.
Orbán reiteró que Budapest y Bratislava disponen de información de que el oleoducto se encuentra en condiciones para reanudar el tránsito de crudo y que éste «se cerró solo por motivos políticos».
El oleoducto fue dañado a finales de enero en ataques rusos, por lo que actualmente no hay tránsito de crudo hacia Hungría y Eslovaquia, que dependen mucho de esas fuentes de energía.
Los dos países, cuyos Gobiernos son los más cercanos a Moscú en la Unión Europea (UE), aseguran que Kiev no reanuda el tránsito por motivos políticos y han bloqueado por ello las exportaciones de diésel hacia Ucrania.
Bratislava anunció además que no exportará electricidad hacia el país vecino, invadido por Rusia hace cuatro años, en caso de necesidad, mientras que Hungría anunció el bloqueo de un préstamo comunitario de 90.000 millones de euros para Ucrania.
Los socios comunitarios han criticado al Gobierno de Orbán por su decisión de vetar ese préstamo.
Según una carta enviada al presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, Orbán afirmó ayer que apoya la idea de una misión de investigación en la que participen expertos de Hungría y Eslovaquia para inspeccionar el estado del oleoducto.
Hungría aceptaría las conclusiones, lo que podría significar que estaría dispuesto a levantar su veto.
Orbán, que se encuentra en plena campaña electoral, ha centrado su discurso político en el peligro de que el país se vea involucrado en la guerra de Ucrania.
Por eso, ha decretado la defensa armada de la infraestructura energética de Hungría, al considerar que Ucrania podría ejecutar acciones contra el funcionamiento de su sistema energético.
Las encuestas apuntan a que Orbán, en el poder desde hace 16 años con mayoría absoluta en el Parlamento, podría perder en los comicios del 12 de abril contra el partido Tisza, liderado por el también conservador Péter Magyar.
«Pido al primer ministro saliente que cese inmediatamente sus amenazas y su alarmismo. Le exhorto a que no intente sembrar el miedo entre nuestros compatriotas húngaros con fines electorales», señaló Magyar en redes sociales hoy. EFE
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