Italia analizará muestras biológicas de un joven aislado por el hantavirus
(Actualiza con detalles y el estado de salud del examinado)
Roma, 12 may (EFE).- Las autoridades italianas analizarán muestras biológicas de un joven de la región de Calabria (sur) que estaba en cuarentena por hantavirus después de haber coincidido en el avión en Johannesburgo con una mujer que falleció después por la enfermedad.
El Instituto Nacional Lazzaro Spallanzani de Roma, referente en el tratamiento de enfermedades infecciosas en el país, será el encargado de analizar las muestras biológicas de esta persona.
El afectado es uno de los cuatro italianos bajo vigilancia por haber estado en el avión de la aerolínea KLM al que subió una neerlandesa en Johannesburgo (Sudáfrica) que murió después por hantavirus, tras haber viajado en el crucero MV Hondius.
Otro de estos cuatro italianos, natural de Padua (norte), ya ha resultado negativo a las pruebas del Spallanzani. Los otros dos son una mujer de Florencia (centro) y un hombre de la localidad napolitana de Torre del Greco (sur).
El joven calabrés cuyas muestras serán analizadas ahora en Roma ha declarado a los medios sentirse «bien», a pesar de que previamente habían reportado que presentaba síntomas que podían atribuirse al hantavirus.
De hecho su estado había suscitado algunas especulaciones y varios medios llegaron a informar de que sería trasladado físicamente a Roma para su hospitalización, algo inmediatamente desmentido.
El presidente de la región del Lacio, Francesco Rocca, ha admitido un «malentendido» en las comunicaciones del hospital.
La alcaldesa de la localidad en la que cumple su cuarentena, Villa San Giovanni, Giusy Caminiti, ha avanzado que las pruebas se llevarán a cabo en la mañana miércoles.
Los médicos del hospital Spallanzani prevén que los resultados se conocerán algunas horas después del examinar las muestras.
El Ministerio de Sanidad de Italia ha presentado un protocolo de «máxima precaución» tras el brote de hantavirus vinculado al crucero MV Hondius, con cuarentenas de 42 días y seguimiento diario para contactos de riesgo, aunque insiste en que el peligro para la población general es «muy bajo». EFE
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