La ONU denuncia graves violaciones de derechos humanos tras la ofensiva rebelde en Mali
Ginebra, 5 may (EFE).- Ataques a civiles, ejecuciones extrajudiciales, secuestros y otros abusos han sido perpetrados por el ejército maliense y los rebeldes desde la ofensiva coordinada por tuaregs e islamistas la semana pasada, indicó este martes la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Los ataques a varias ciudades del país el 25 y 26 de abril por parte del Frente de Liberación de Azawad (FLA), liderado por tuaregs, y por el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), vinculado a Al Qaeda, causaron un gran número de víctimas civiles, indicó en rueda de prensa el portavoz de la oficina Seif Magango.
Además, muchas personas se vieron obligadas a huir de sus hogares, indicó el portavoz, quien señaló que tras esa ofensiva se sucedieron enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad «con consecuencias aún más desastrosas para la población civil».
La oficina que dirige el alto comisionado Volker Türk también ha recibido informes «extremadamente preocupantes» sobre ejecuciones extrajudiciales y secuestros principalmente perpetrados por miembros de las fuerzas de seguridad tras la ofensiva rebelde.
En este sentido, el 2 de mayo el abogado y político Mountaga Tall fue secuestrado en su domicilio por dos hombres encapuchados y trasladado a un lugar desconocido, su esposa fue agredida, y un día antes tres familiares del político exiliado Oumar Mariko fueron secuestrados y siguen en paradero desconocido, indicó Magango.
El portavoz también consideró muy preocupantes los bloqueos a la entrada de alimentos y ayuda humanitaria por parte de JNIM a la capital Bamako y a la localidad de Diafarabé, donde su alcalde ha advertido que la población comenzará a morir de hambre si las autoridades no actúan pronto.
Türk instó a las autoridades malienses y a todos los grupos armados a permitir y facilitar un acceso humanitario sin trabas para todas las personas necesitadas.
EL FLA, que reivindica la independencia de una amplia zona desértica en el norte del país y ha concentrado su ofensiva en esa región, ha logrado expulsar a las fuerzas gubernamentales y a sus aliados rusos del ‘Africa Corps’ de la ciudad estratégica de Kidal.
El JNIM atacó por su parte Bamako y otras ciudades del centro, y perpetró el atentado que el 25 de abril le costó la vida al exministro de Defensa, Sadio Camara.
Tras la retirada de las fuerzas occidentales de Mali después del golpe militar de 2020, el país es gobernado por una junta liderada por el general Assimi Goita.
Coincidiendo con ese cambio en el poder, Rusia se involucró en la lucha antiterrorista en el país, primero a través del grupo privado Wagner y luego del ‘Africa Corps’, dirigido por su Ministerio de Defensa. EFE
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