The Swiss voice in the world since 1935

Los últimos médicos de MSF forzados por Israel a salir de Gaza: «El impacto será inmenso»

Ahmad Awad

Deir al Balah (Franja de Gaza), 27 feb (EFE).- Los últimos trabajadores sanitarios internacionales de Médicos Sin Fronteras (MSF) recogen estos días sus cosas para salir definitivamente de Gaza antes del domingo, cuando se cumple el plazo dado por Israel a las principales ONG que allí operan para hacerlo, una decisión que tendrá, advierten, consecuencias desastrosas para los gazatíes.

Craig Kenzie coordina desde diciembre el hospital pediátrico de MSF en Deir al Balah, en el centro de Gaza. Este martes, desde sus instalaciones, explica a EFE que ese es su último día al frente del centro: tiene que dejar Gaza junto con otros 40 trabajadores internacionales de la organización, que lleva operando allí desde 1988.

Su salida se explica por la decisión de Israel -que controla todos los accesos a Gaza- de retirar a MSF y otra treintena de organizaciones la licencia para operar, al no plegarse a un nuevo sistema de registro que les obliga a dar datos personales de todos sus trabajadores palestinos.

Una medida que afecta, destaca Kenzie rodeado de cajas con medicamentos en una de las carpas del hospital, a la mayoría de las organizaciones humanitarias que operan allí, entre ellas Oxfam, Save the Children o Médicos del Mundo.

Seguirá, mientras pueda, con su personal palestino

Este trabajador humanitario canadiense indica que MSF -al igual que han anunciado otras afectadas- seguirá operando en Gaza con su personal palestino, de 1.428 personas. «Hemos decidido continuar las operaciones con nuestros equipos locales y los limitados suministros médicos disponibles mientras sea posible», explica Kenzie.

Su organización, la mayor ONG internacional sanitaria en la Franja, atiende el 20 % de las camas de hospitales de Gaza y realiza una media de 2.200 consultas y 60 cirugías diarias. «El año pasado atendimos más de 10.000 partos, más de uno por hora», afirma.

Eso sin contar su programa de purificación de agua, en el que procesa 4,5 millones de litros al día -para un 30 % de la población de Gaza- en un territorio con gran parte de sus redes sanitarias destruidas.

Kenzie desconoce hasta cuándo podrá seguir operando su personal local, dado el limitado suministro médico del que disponen. Israel, dice, no ha dejado entrar suministros para su organización desde finales de 2025.

Un «inmenso vacío» de médicos en Gaza

En el caso de los médicos, explica que es vital poder contar con expertos internacionales que entren en Gaza, teniendo en cuenta que 1.700 sanitarios han muerto por fuego israelí desde octubre de 2023, alrededor de dos al día. Ello ha creado un «vacío inmenso» que solo se puede llenar con médicos de fuera.

Las organizaciones suspendidas por Israel cuentan con décadas de experiencia en la Franja palestina y su salida, según Kenzie, tendrá un impacto «inmenso» para los dos millones de gazatíes, con cientos de miles viviendo en tiendas y refugios provisionales.

«El futuro sigue siendo muy incierto», dice, aunque tiene claro que «MSF no podrá continuar con todos sus programas a la misma escala».

Para Kenzie, que ha trabajado en países de África Occidental y lleva desde 2023 involucrado en proyectos en Gaza, salir será también difícil desde un punto de vista personal. Lamenta que, desde ahora, solo podrá apoyar a sus compañeros locales a distancia, desde el ordenador.

Israel aduce razones de seguridad para pedir los datos de sus trabajadores a las ONG y acusa concretamente a MSF de haber tenido entre sus filas a milicianos palestinos, unas acusaciones que Kenzie replica expresando su preocupación por «la criminalización de la acción humanitaria», una «tendencia inquietante» cada vez más extendida.

Cirugías en tiendas de campaña

Mientras, en Gaza, los palestinos aún dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir, con un 80 % de las casas e infraestructuras dañadas o destruidas y muchas familias desplazadas varias veces solo con lo puesto.

Desde el alto el fuego de octubre han aumentado los suministros que entran, pero casi la mitad (un 45 %, según datos de Israel) se destinan al comercio privado, lo que está fuera del alcance de gran parte de la población.

Además, se siguen produciendo ataques israelíes casi a diario, que resultan en, dice Kenzie, civiles muertos y heridos trasladados a las instalaciones de MSF.

En ellas, este humanitario recuerda una imagen vivida en uno de los días más fríos del invierno bajo una tienda de campaña, explicando a un padre las escasas opciones que tenían de salvar a su hijo.

«Casi teníamos que gritarnos unos a otros porque la lluvia y el viento eran tan fuertes que agitaban toda la tienda. Es ridículo intentar hablar con un padre que ve lentamente a su hijo morir frente a él durante meses, gritando a pesar de la tormenta, en una tienda de campaña. No tendríamos que hacer cirugías en tiendas», lamenta. EFE

aa-mt/jlp

(foto) (vídeo) (infografía)

Los preferidos del público

Los más discutidos

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR