Navigation

Murten: inmortalidad y confeti

Lo, transformado en vaca y el centauro Chirón en el espectáculo de Murten. swissinfo.ch

El espectáculo de apertura en Murten abordó lo finito de la vida. El espacio consagrado a los rasgos locales arrancó muchos aplausos del público.

Este contenido fue publicado el 15 mayo 2002 - 10:36

Martes 19:30 horas. Arteplaya Murten. Cientos de personas apuran el paso hacia el paseo marítimo. "Espero sorpresas", señala una visitante de Rossens. "Ojalá no sea un espectáculo demasiado abstracto", añade.

"Si François Rochaix se hace cargo de algo, nada puede salir mal. Hay bastante música, danza y colorido", afirma a su vez un forastero de Thörishaus.

La sirena de un barco irrumpe en el escenario. Es el barco de personalidades que atraca en el puerto. Una de ellas, el ex consejero federal, Adolf Ogi, lanza una premonición: "Cuando se encienda la llama y el pueblo acreciente su acercamiento, la Expo será un éxito".

El ministro de Defensa, Samuel Schmid, sucesor de Ogi, hace un gesto a la complicidad del tiempo. "El cielo está claro, es una buena señal de que el acto será un comienzo digno de la Expo".

Escenario majestuoso

El lugar es majestuoso. Dos tercios de la tribuna extendida con vista al lago están ocupados por espectadores. Enfrente está el escenario. A su izquierda emerge la "Gran Ventana" (una pantalla gigante) que permite captar imágenes de las otras tres 'Arteplayas'. A la derecha, la cúpula de la orquesta. Y en el centro - enclavado en las aguas del lago -, emerge el monolito en forma de cubo, distintivo de la 'Arteplaya de Murten'. Más allá, en el horizonte, el sol se pone detrás de la cadena montañosa del Jura.

21 horas: Suena el Gong. Entra en escena Pegaso, el caballo alado trota por el escenario anunciando que el tiempo se detendrá por dos horas, durante el espectáculo. De pronto, un caza bombardero F/A 18 retumba en el espacio, deja caer pequeñas esferas luminosas y desaparece en el horizonte.

La orquesta y el coro sincronizan las voces e instrumentos con las de las otras 'Arteplayas' antes de interpretar el 'Himno a la Noche'. La música del compositor Bertrand Roulet emana desde la profundidad con melodías cromáticas que desgranan las voces femeninas y concluyen con circunspectos sonidos de rebeldía.

Torre de Babel

Bailarines y bailarinas en trajes de color pastel hacen su aparición. Con el fondo de una melodía encaran la construcción de una torre, riñen entre sí tras haber perdido el lenguaje común. La obra se desploma.

Sólo la invención del traductor posibilita su reencuentro. El mito de la Torre de Babel, adaptada a receta de superviviencia de la voluntad de una nación: Suiza.. La escena es muy larga. La coreografía pierde atracción.

Prometeo es inmortal

La proyección de un video-clip en la "Ventana Grande" abre un breve paréntesis. Acto seguido entran sirenas pelirrojas con vestidos celestes. Ha llegado el momento de las "historias prometeicas" y el de dejar que cada 'Arteplaya" desarrolle su espectáculo.

En Murten, el tema está consagrado al "instante y la eternidad" narra la historia de la mortalidad de la vida. En el centro del decorado se levantan tres esculturas de unos ocho metros de altura: son el centauro Chirón, Io y Prometeo. El herido Chirón es inmortal, pero desea renunciar a este don. Io no puede ayudarle, Prometeo sí. Para hacerlo abdica a su "Derecho a la muerte" y decide soportar la "inmortalidad".

De repente, un helicóptero del ejército suizo representa su parte. Cruza el escenario, juega con el reflector de búsqueda y desaparece. El centrauro Chirón, ya liberado de la inmortalidad, sube a un bote, parte rumbo al Monolito en el lago y es víctima de las llamas. Impresionante.

La transición a lo regional

Música. Las orquestas de las cuatro Arteplayas vuelven a interpretar juntas. Tiempo para la sátira. Cuatro marionetas conversan sobre la penosa y turbulenta gestación de la Expo 02.

Escena libre para el pueblo de Murten. 'Guggenmusikern' (músicos con pífanos) borran lo mostrado hasta ese momento, llueve confeti, asciende un haz de humo y un enorme cuervo que representa el fracaso de Swissair. La aparición causa risa. El público retribuye con aplausos.

El turno es de dos macedonios radicados en Murten. Suben a las tablas para patentizar que la convivencia pacífica de culturas es posible. Aplausos. Otro video-clip ofrece una pausa. Fuegos de artificio. Fin.

Sí, fue magnífico..."

"Fue magnífico, magnífico" afirma una espectadora de edad avanzada, mientras que otro de unos 20 años resume: "no fue siempre claro establecer el nexo en unión entre las partes componentes".

A juicio del consejero nacional de los Grisones, Andrea Hämmerle, "fue fantástico, pero ahora prefiero saborear una cerveza". Según el turgoviano Philippe Stähelin, presidente del Partido Demócrata Cristiano el espectáculo fue lo que se esperaba, pero. ¿Le gustó? "Sí, sí" responde Stähelin mientras apura el paso hacia el este de Suiza.

Felix Münger

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Los comentarios de este artículo han sido desactivados. Puede encontrar una visión general de los debates en curso con nuestros periodistas aquí. Por favor, únase a nosotros!

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

Compartir este artículo

Únase a la conversación

Con una cuenta de SWI, tiene la oportunidad de contribuir con comentarios en nuestro sitio web.

Conéctese o regístrese aquí.