Peter Mandelson, el factótum del laborismo arrastrado al abismo por su vínculo con Epstein
Javier Otazu
Londres, 23 feb (EFE).- El exministro laborista Peter Mandelson, que este lunes fue detenido por la policía en su domicilio, ha pasado de ser ministro, comisario europeo y luego embajador para terminar en el abismo, arrastrado por sus vínculos con el millonario pederasta estadounidense Jeffrey Epstein.
Mandelson, a quien se considera un ideólogo y arquitecto del llamado Nuevo Laborismo, tuvo una larga carrera en los gobiernos laboristas, que comenzó con el de Tony Blair en 1997, continuó con Gordon Brown y terminó de la peor manera con Keir Starmer, en el poder desde 2024.
Mamó el laborismo desde su infancia, como nieto de un ministro de Interior y de Exteriores, Herbert Morrison. Con solo 12 años fue invitado a Downing Street y se sentó en la silla del entonces primer ministro Harold Wilson, donde quedó «deslumbrado». El brillo de la política ya no lo abandonaría.
En el partido era conocido como «el príncipe de las tinieblas», por su carácter despiadado, pero siempre entre bastidores, para mantener la disciplina interna. Durante la década de Tony Blair (1997-2007), se le consideraba el motor y cerebro de los ejecutivos laboristas.
Ministro, comisario europeo, embajador
Su carrera tuvo incluso continuidad en la Comisión Europea en los tiempos pre-Brexit, cuando ocupó la cartera de Comisario de Comercio entre 2004 y 2008.
En reconocimiento a su papel dentro del laborismo, Keir Starmer le nombró en diciembre de 2024 embajador del Reino Unido en Washington, pero tras conocerse sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein (a quien Mandelson llamaba su «mejor amigo»), fue destituido de manera fulminante nueve meses después.
Sostuvo entonces que desconocía las tropelías que sucedían en las mansiones de Epstein donde era invitado habitual, y llegó a decir que el tráfico constante de muchachas menores de edad en aquellas fiestas organizadas por Epstein le pasó inadvertido «tal vez -dijo- porque soy homosexual».
Todavía le quedaba el honorable escaño de ‘lord’ en la Cámara de los Lores, pero la avalancha de nuevos documentos de Epstein desvelados en las últimas semanas le obligaron a presentar su renuncia.
Poco antes, Starmer anunció que impulsará una legislación para quitarle formalmente el título de lord por mala conducta en cargo público.
El domingo 1 de febrero, Mandelson ya reveló que se desvinculaba del Partido Laborista porque no deseaba «causar más vergüenza» a la formación en la que había sido todo. Dijo entonces que consideraba «falsas» las acusaciones de que recibió pagos de Epstein hace 20 años, pero admitió que «no tenía constancia ni recuerdo» y que se necesitaría «una investigación».
La cascada de revelaciones que lo comprometían continuó imparable: primero, se supo que había prometido a Epstein que presionaría al Gobierno del Reino Unido sobre un impuesto relacionado con unas bonificaciones de los banqueros.
Luego se filtró una fotografía en la que aparece sin pantalones, leyendo un documento en una tableta junto una mujer vestida solo con un albornoz, dentro de uno de los apartamentos de Epstein en París.
Y por último, apareció entre esos documentos un mensaje a Epstein en el que le reenviaba información confidencial del Gobierno de Gordon Brown, en el que servía, con datos sensibles sobre la venta de activos del Gobierno.
Según los expertos legales consultados por los medios británicos, la divulgación de estos secretos de Estado, si se confirma, podría costarle muchos años de cárcel. EFE
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