Pulso sobre los mil millones para el fondo de cohesión
La nueva ley de ayuda al Este de Europa pretende seguir apoyando a la consolidación democrática y a una economía de mercado social.
En ese contexto está el aporte suizo de mil millones de francos al fondo de cohesión para los nuevos Estados de la UE. Pero varios comités contrarios han forzado un referendum que el 26 de noviembre decidirá en las urnas.
Desde la caída del Muro de Berlín, Suiza contribuye a las reformas democráticas y económicas en Europa del Este. Este apoyo está regulado por la Ley de Ayuda al Este, que rige sólo hasta el año 2008.
Con la nueva ley, el apoyo a estas reformas en países del Este que no pertenecen a la UE continuaría por un período de diez años.
Ayuda clásica al Este
Con la clásica ayuda al Este, Suiza ha apoyado en los últimos 17 años con 200 millones de francos anuales invertidos en casi mil proyectos, por ejemplo de acceso al agua potable.
La nueva Ley de Ayuda al Este ha previsto el apoyo a proyectos en estados del sureste de Europa que no integran la UE y en algunos países de la ex-Unión Soviética. Con un aporte anual que varía entre 140 y 160 millones de francos se fomentará en esas regiones el crecimiento económico y se crearán empleos.
Un Fondo de Cohesión cuestionado
Mientras la clásica ayuda al Este no se pone en tela de juicio, el aporte de 1.000 millones de francos al Fondo de Cohesión genera intensa discusión. Esta suma permitiría ejecutar proyectos concretos para disminuir las desigualdades sociales y económicas en Europa, sobre todo en las zonas marginales.
Se ha previsto que Suiza asuma, durante cinco años, compromisos por 200 millones de francos anuales en promedio, en el marco de la contribución.
Debido al distinto comienzo y duración de los proyectos, la contribución debe ser desembolsada en un período de diez años, o sea, alrededor de 100 millones de francos anualmente.
Presupuesto neutral
La financiación de esta contribución debe ocurrir sin menoscabo del presupuesto federal. 60 millones de francos al año deben ser compensados a través de ahorros en la tradicional ayuda al Este, 40 millones aportados por la caja federal que desde la entrada en vigor de los acuerdos bilaterales con la UE dispone de ingresos adicionales (por ejemplo la imposición a los intereses).
Con la Ley de Ayuda al Este no se presentarán nuevas obligaciones con futuros estados de la UE. Los créditos marco adicionales serán determinados por el Parlamento.
Pro y contra
«Se trata de un paquete de cooperación tradicional con el Este y al mismo tiempo una contribución al contínuo fortalecimiento de los Estados que hace dos años se han sumado a la UE», dice a swissinfo la consejera nacional socialdemócrata Vreni Müller-Hemmi, integrante de la multipartidaria Alianza por La Ley de Ayuda al Este. «En ese sentido es también una contribución de solidaridad a una Europa más segura, estable y democrática».
Este criterio no es compartido por el consejero nacional zuriqués Ulrich Schlüer de la Unión Democrática del Centro UDC (derecha conservadora). «En principio es un abierto chantaje hacia arriba», señala el copresidente del Comité por el No. «Cuando ingresen más Estados vendrán nuevas exigencias. Quien cede una vez ante tales chantajes, deberá ceder una y otra vez».
Hoy, la economía suiza aprovecha bastante de una Europa estable, en opinión de Müller-Hemmi. «Estos mercados crecen anualmente alrededor del 10 por ciento. Eso significa que ganamos en estos estados varias veces más de lo que pondríamos en este Fondo».
Según Schlüer, los nuevos estados de la UE no necesitan subvenciones, ya que tienen las mejores condiciones para sostenerse en el mercado. «Debemos aliviar la economía del Estado y no recargarla con exigencias injustificadas».
Müller-Hemmi teme sanciones por parte de la UE en caso de un No. «Nos crearán dificultades políticas», afirma con convicción. Schlüer comenta de manera concluyente: «Se cree que aquí se dejan escapar opciones de ingreso; sin embargo, el camino bilateral está fuera de peligro».
La mayoría decide
Dado que se trata de una ley federal que se pretende modificar con el referéndum facultativo, la mayoría será decisiva en la votación del 26 de noviembre.
En caso de aceptación de la moción, el Gobierno (Consejo Federal) determina cuándo entra en vigor la ley.
Swissinfo, Christian Raaflaub
(Traducción Rosa Amelia Fierro)
Países beneficiados con proyectos de la tradicional ayuda al Este : Albania, Armenia, Azerbayán, Bosnia-Herzegovina, Georgia, Kirgistán, Macedonia, Moldavia, Montenegro, Serbia, Tayikistán, Ucrania, Uzbekistán.
Países que recibirían ayuda con proyectos en el marco de una ampliación de la contribución : Estonia, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia, República Checa, Hungría, Chipre.
La ayuda al Este terminaría en Bulgaria, Rumania y Rusia.
El Consejo Federal y el Parlamento recomiendan a los votantes suizos la adopción de la Ley de Ayuda al Este.
El Consejo Nacional ha aprobado la moción con 127 votos a favor, 53 en contra y 14 abstenciones.
El Consejo de los estados con 37 votos a favor, 1 contra y 6 abstenciones.
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