Reino Unido intensifica contactos con EE.UU. para minimizar el impacto de nuevos aranceles
Londres, 23 feb (EFE).- El Gobierno británico aseguró este lunes que mantiene contactos «a todos los niveles» con la Administración estadounidense tras el anuncio de Washington de un arancel global del 15 %, con el objetivo de «proteger a las empresas del Reino Unido y preservar las condiciones favorables» negociadas el año pasado entres los dos países.
El ministro de Empresa, Peter Kyle, habló este fin de semana con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer (asesor presidencial para el comercio internacional), y obtuvo «garantías sobre el cumplimiento de los pactos bilaterales», indicó el Ejecutivo laborista.
El secretario de Estado de Empresa, Jason Stockwood, precisó ante la Cámara de los Lores que la prioridad del Gobierno es «asegurar el mejor resultado posible para las empresas británicas» y destacó que el Reino Unido sigue trabajando para mantener su «ventaja competitiva» frente a otros socios comerciales.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el sábado la imposición de un arancel global del 15 %, tras la decisión del viernes del Tribunal Supremo que invalidó los gravámenes previamente aplicados del 10 %.
Trump se amparó en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite establecer aranceles temporales de hasta 150 días para corregir desequilibrios en la balanza de pagos.
Este lunes, advirtió además de que cualquier país que quiera «jugar» con la decisión del alto tribunal estadounidense se enfrentará a aranceles «mucho más altos» en represalia.
Stockwood recordó que el Reino Unido alcanzó en 2025 un acuerdo con Estados Unidos que garantiza a las empresas británicas «certeza y ventajas competitivas» en sectores estratégicos como la automoción y el acero.
Destacó que el Reino Unido es «el único país» que ha asegurado un arancel del 10 % en automoción; el único con un acuerdo específico en el sector farmacéutico; y el único beneficiario de un arancel del 20-25 % en acero y aluminio.
En su opinión, la resolución del Supremo estadounidense «no afecta a estas condiciones favorables», aunque esta interpretación está todavía por aclararse en Estados Unidos para saber el alcance de la nueva resolución.
«Creemos que mantendremos esas posiciones competitivas», afirmó el secretario de Estado, que subrayó que funcionarios británicos seguirán en conversaciones con sus homólogos estadounidenses toda la semana en busca de un desenlace favorable. EFE
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