Ribera defiende que las reglas sobre fusiones no impiden la creación de campeones europeos
Bruselas, 26 feb (EFE).- La vicepresidenta de la Comisión Europea responsable de Competencia, Teresa Ribera, defendió este jueves que la forma en la que la institución evalúa las fusiones de empresas «nunca ha sido un obstáculo» para la creación de «campeones» europeos y apuntó a la integración del mercado único como otro vector que también ayudaría a impulsarlos.
«Nos esforzaremos para modernizar las directrices pero no resolverán todo porque el control de concentraciones no puede sustituir la integración del mercado y nunca han sido un obstáculo para los campeones y la competitividad», enfatizó en una intervención pública durante la reunión de ministros de Industria de la UE.
La responsable europea de Competencia indicó que las reglas comunitarias sobre fusiones «pueden contribuir a aumentar el tamaño (empresarial) y a facilitar fusiones trasfronterizas» pero no podrán «por sí mismas eliminar las barreras (del mercado interior) que deben ser abordadas de manera estructural».
En general, la española defendió que «tiene sentido» revisar las directrices que sigue Bruselas tras 20 años en vigor de las actuales para examinar propuestas de concentraciones con el fin de adecuarlas a los «retos» actuales.
En concreto, afirmó que la «significativa» revisión que está preparando el Ejecutivo comunitario en este sentido «dará un marco para distinguir claramente entre una escala (tamaño empresarial) favorable a la competencia y un poder de mercado perjudicial» para el mercado único.
«Por un lado, las fusiones que permitan innovar a las empresas y que beneficien a la economía europea y a los consumidores deben ser incentivadas, por otro, las que tengan lógica de reducir la presión competitiva y en última instancia innovar menos, deben ser identificadas y no avaladas», expuso.
De hecho, avanzó que las nuevas orientaciones para evaluar concentraciones podrían incluir un «escudo de innovación» para proteger a compañías de pequeño tamaño e incentivarles a «invertir y crecer en Europa».
El punto sobre los cambios en la política comunitaria de competencia fue introducido a petición de cinco países del bloque (República Checa, Estonia, Finlandia, Irlanda y Letonia), los cuales trasladaron al resto de socios su rechazo a la posibilidad de relajar las normas sobre fusiones para favorecer la creación de «campeones europeos».
En el texto, estos Estados miembros se muestran contrarios especialmente a la concentración de firmas en el sector de las telecomunicaciones y, en concreto, se oponen a ampliar la definición de «mercado relevante» para dar pie a una mayor concentración en este ámbito.
«La relación empírica entre una mayor concentración y mayores incentivos a la inversión en los mercados de telecomunicaciones es, en el mejor de los casos, no concluyente y debería ser analizada caso por caso», enfatizan.
A su llegada a la reunión, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, se mostró partidario de favorecer la creación de grandes grupos empresariales europeos que puedan competir globalmente, pero defendió que debe mantenerse el principio de competencia en Europa.
La Comisión Europea está trabajando en un borrador que prevé presentar a las capitales durante la primavera y el objetivo es fomentar concentraciones para que las empresas europeas ganen tamaño (escala, en la jerga económica), de forma que puedan invertir más recursos en innovación.
Sin embargo, muchas voces advierten sobre los peligros que esto puede suponer dentro del mercado interior porque el crecimiento de compañías europeas para competir a escala internacional puede ir en detrimento de la competencia en el mercado interior. EFE
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