Agua para combatir el éxodo rural
Un sistema de riego en Licto, Ecuador, irriga hoy 1.190 hectáreas y mejora las condiciones de vida de 1.601 familias dedicadas al cultivo de tubérculos, pasto, hortalizas, tomate, y otros.
Apoyado desde 1990 por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), el proyecto ha superado la incredulidad inicial de los campesinos y es una referencia del empoderamiento.
«La gente no creía. Ha sido muy difícil hasta que digan que sí, que tendríamos agua. El primero y el segundo año han sido muy difíciles» declara a swissinfo Inés María Chapi, usuaria y fundadora del proyecto. Lo dice con satisfacción, sin apartar la vista del conducto de cemento que, a semejanza de una arteria vital, lleva por canales secundarios y terciarios la savia que fertilizará la tierra.
«Hasta ahora hemos avanzado entre 75 a 80%», agrega Blas Lauro Seslem mientras destaca la importancia de la cooperación al desarrollo suiza «en muchas cosas: mejoramiento del canal, infraestructura, cultivo, mejoramiento del suelo, capacitación, forestación».
El proyecto Licto fue concebido en cinco fases para beneficiar a un total de 2.000 familias en 16 comunidades. La última etapa concluye en este año 2007. Se calcula que COSUDE ha contribuido hasta la fecha con unos 10 millones de dólares.
Esfuerzo mancomunado
Los cultivos e invernaderos en las parroquias (comarcas) de Licto, Flores y Punín del cantón Riobamba -en la zona central de los Andes ecuatorianos-, testimonian el valor de un sistema que en su recorrido de 26 kilómetros conduce 1.200 litros de agua por segundo y llega a cada espacio de las hectáreas receptoras.
Este programa cuenta, además de COSUDE, con el impulso de la Central Ecuatoriana de Servicios Agrícolas (CESA) y la Corporación de Desarrollo (CORDECH).
«Antes del riego todo el mundo migraba a otras ciudades, pero hoy le diría que casi el 100% de los que trabajaban en los mercados de la costa ha vuelto a mi comunidad», precisa el presidente de la comisión de riego Ignacio Poma Toca refiriéndose al efecto social del sistema que swissinfo pudo visitar junto una delegación de campesinos del lugar y el ingeniero Aurelio Silva, de CESA.
Cambios en los patrones de conducta
Los tiempos en los que los indígenas de la sierra ecuatoriana debían pagar «pecados» trabajando en la huerta de la iglesia o en otros sitios han quedado lejos. Las mingas (trabajo comunal) que hoy realizan son para beneficio personal y de la comunidad.
«No hemos podido aportar con dinero, pero nuestro trabajo, nuestra contraparte en las mingas y en el ‘maqui mañachi’ (frase quechua para significar ayuda recíproca) nos ha dado (razón) para empoderarnos con este sistema de riego», recalca convencida Inés María Chapi.
Si a esa actividad de 125 mingas hechas por cada usuario se añade la asistencia a varias reuniones y cursos de capacitación en agronomía, igualdad de género y gestión, entre otros, se advierte en nuestros interlocutores campesinos plena confianza en sí mismos para asumir cuando llegue el momento –es decir, muy pronto-, la administración, mantenimiento y cuidado de su red de riego.
¿Y el papel de la mujer? Sin tono altivo, pero con una convicción representada por ella misma admite que antes había demasiado machismo: «Los hombres decidían todo y las mujeres teníamos que oír. Una mujer no podía entrar a una directiva porque los maridos se burlaban y teníamos miedo de participar», relata Inés ilustrando el arduo camino seguido.
Las cosas han cambiado. Más de una decena de mujeres está hoy en los comités comunales de riego, así como en otros ámbitos del proceso de empoderamiento colectivo. Los cursos ofrecidos por CESA y COSUDE, dice nuestra interlocutora, tienen mucho que ver en el nuevo enfoque de género dentro de la comunidad.
COSUDE dejará Ecuador a fines de 2009
Un reevaluación hecha por el Gobierno Federal y el Parlamento de Suiza en 2006 ha modificado el mapa de mayor pobreza en el mundo, y en ese nuevo orden de prioridades ya no figura Ecuador. Eso quiere decir que desde 2010 dejará de estar entre los países receptores de la cooperación al desarrollo suiza.
Enterados de esta medida, los campesinos del sistema de riego de Licto se alistan a toda marcha para encargarse del futuro destino de esa obra. «No podría decir que estamos ciento por ciento listos, pero tampoco que no lo estamos», resume Inés María Chapi antes de añadir que buscarán alguna forma de financiamiento para mejorar o arreglar, si se dañaran, el canal central y los complementarios.
COSUDE está presente en Ecuador desde 1969 y a partir de 1997 lo considera país de concentración. En la actualidad participa en 19 proyectos en los sectores de la gestión medioambiental, agricultura, formación profesional, empoderamiento, microcrédito, descentralización.
Licto rinde frutos tangibles, pero…
A juicio del ingeniero Aurelio Silva, de CESA, el proyecto Licto certifica resultados concretos. En tierras que hasta antes del sistema de riego eran prácticamente desaprovechadas hoy existen, por ejemplo, 175 hectáreas de cultivos de papa, 301 de hortalizas, 352 de alfalfa y pastos y 362, de maíz.
Además de ir ampliando el abanico de productos –pronto se añadirá el brócoli para exportar-, cuenta con acceso a mercados trabajando con un enfoque en cadena. La comercialización ha registrado un incremento de 20% en sus márgenes.
Los resultados han hecho que el patrimonio familiar fluctúe entre 2.380 dólares y 4.103 dólares anual (según la gama de productos) y, consecuentemente, haya más posibilidades de ofrecer educación y salud a sus habitantes.
En fin, el sistema de riego de Licto ha casi logrado sus metas de consolidar la autoestima, preparar a la gente en la gestión y mantenimiento del proyecto y promover el espíritu corporativo y solidario.
Sin embargo, el futuro de este empoderamiento colectivo dependerá esencialmente de la economía nacional y de los propios beneficiarios que se disponen a asumir tal responsabilidad cuando COSUDE deje de ser una de las vertientes de apoyo.
swissinfo, Juan Espinoza, de regreso de Quito.
La Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación, COSUDE, dedicó en los últimos años una cantidad promedio de 11 millones de francos (unos 9 millones de dólares) por año.
La Estrategia de Cooperación vigente abarca el periodo 2003-2007. COSUDE participa actualmente en 19 proyectos elaborados por temática y cantones donde hay más incidencia de la pobreza.
Según la reevaluación de COSUDE, Ecuador cuenta con suficientes medios humanos y financieros como para llevar adelante su desarrollo. Por ende, dejará de percibir la cooperación suiza desde el 1 de enero de 2010.
A partir de esa fecha seguirá asignando 1,5 millones de dólares para respaldar proyectos de ONG suizas en aquel país, hasta entonces considerado de concentración.
La Confederación Helvética dedica el 0,4% de su Producto Interno Bruto a la cooperación al desarrollo. Ello equivale a unos 1.300 millones de francos por año.
Ecuador tiene una superficie de 272.045 km2 y una población de 13,2 millones de habitantes.
El índice de crecimiento demográfico anual es de 1,7%.
La esperanza de vida se sitúa en 78 años (mujeres) y 72 años (hombres)
La tasa de analfabetismo ronda el 10%.
El Producto Interno Bruto (PIB) por habitante es de 2.620 dólares. Sin embargo, un 40,8% de la población vive con menos de 2 dólares por día.
La Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación concentra su ayuda sobre todo en proyectos emprendidos en la sierra central y del sur.
El sistema de riego abarca las parroquias de Licto, Punín y Flores, en el cantón Riobamba, provincia de Chimborazo. Es ejecutado desde 1990 hasta finales de este 2007 y queda a 180 km de Quito.
Está concebido para regar 1.750 hectáreas y beneficiar a 2.000 familias indígenas ubicadas en 16 comunidades. Su finalidad esencial es contribuir a la reducción de la pobreza mediante el sistema de riego, apoyo a emprendimientos, servicios y formación de capacidades.
COSUDE ha aportado hasta ahora unos 10 millones de dólares y los campesinos lo han hecho con su trabajo y el pago de usuario (unos 13 dólares por año).
En la actualidad, 1601 familias tienen acceso al servicio de riego. Los suelos producen papa, pastos, hortalizas, tomate, arveja, ajo, productos que acceden cada vez más a mercados internos.
Los resultados permiten reducir drásticamente la emigración rural a las ciudades. Si los padres de familia se ausentaban hasta antes de la existencia del sistema de riego entre 130 y 150 días por año, ahora lo hacen sólo entre 80 y 100 días.
Los beneficiarios son preparados para hacerse cargo del proyecto cuando COSUDE y CESA (Central Ecuatoriana de Servicios Agrícolas) dejen de prestar su respaldo.
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