¿Qué hace Suiza contra los imanes radicales?

Saïda Keller-Messahli cree que debería limitarse el número de mezquitas en Suiza. Keystone

Es lo que opina la presidenta del Foro para un Islam Progresista. Según Saïda Keller-Messahli, las autoridades y los políticos pecan de ingenuidad a la hora de identificar los lazos que existen entre islamistas en Suiza y en el extranjero.

Este contenido fue publicado el 28 agosto 2017 - 15:10
swissinfo.ch

En una entrevista concedida al dominical ‘NZZ am Sonntag’, la fundadora y presidenta del Foro Suizo para un Islam Progresista se refiere a los imanes radicales que justifican con la espiritualidad el uso de la violencia como “atizadores de fuego”. La mayoría de las mezquitas en Suiza son conservadoras y sus imanes, islamistas que reciben apoyo del exterior, cuando la mayoría de la comunidad musulmana en Suiza no se identifica con su ideología, puntualiza.

Saïda Keller-Messahli culpa a la Liga Mundial Islámica, con Arabia Saudí a la cabeza, de la creciente divulgación de literatura salafista en las mezquitas y prisiones en Suiza, así como de financiar las mezquitas, las escuelas del Corán y los imanes para difundir una ideología conservadora del islam.

Galardonada el año pasado con el Premio suizo de Derechos Humanos, Keller-Messahli critica a los políticos de izquierda que, en su empeño por proteger a las minorías, ignoran el problema que constituyen los imanes radicales.

Además, pide a las autoridades que controlen las mezquitas, expulsen a los imanes radicales, impidan su entrada en Suiza, colaboren con otros países y organizaciones que luchan contra los imanes radicales.

Entre otras cosas, la presidenta del Foro Suizo para un Islam Progresista propone crear un registro público y que los imanes tengan que solicitar autorización para poder predicar en Suiza. Asimismo, recomienda una ley que prohíba la financiación extranjera de imanes e instituciones islámicas, como la que aprobó Austria.

Según un sondeo del dominical ‘SonntagsBlick’, el 38% de las personas encuestadas se sienten amenazadas por los musulmanes en Suiza. El miedo del islam se ha duplicado en los últimos 13 años. Los encuestados quieren que el Gobierno sea más contundente contra los radicales salafistas. La mayoría de la población es partidaria de que se prohíba esta visión extrema del islam. Otras medidas son controlar más las mezquitas y su financiación, así como vigilar más a los imanes. La mayoría de las personas encuestadas son partidarias de que los imanes se formen en una universidad suiza para poder predicar en este país.

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