Sudáfrica defiende su abstención en la condena de la ONU de la invasión rusa
Johannesburgo, 7 mar (EFE).- El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, reiteró hoy que la resolución aprobada por la Asamblea General de la ONU para condenar la invasión rusa de Ucrania no favorece una solución dialogada a la guerra y defendió la abstención de su país en la votación.
«Sudáfrica se abstuvo de votar en la resolución de las Naciones Unidas de la semana pasada sobre la escalda del conflicto entre Rusia y su vecina Ucrania porque la resolución no destacaba la llamada a un compromiso profundo», dijo a través de un comunicado difundido este lunes Ramaphosa.
El Ejecutivo sudafricano ya explicó su postura -que ha despertado numerosas críticas en el país y por parte de la oposición- el pasado miércoles, horas después de la votación, al asegurar que «se debería haber prestado más atención a favorecer un diálogo entre las partes», según un comunicado firmado por su representante permanente para la ONU, Mathu Joyini.
«El texto en su forma actual podría abrir una brecha más profunda entre las partes en vez de contribuir a la resolución del conflicto», dijo entonces Joyini.
En este sentido, Ramaphosa subrayó que, a pesar de que la votación se produjo cuando ya se habían iniciado las negociaciones entre Moscú y Kiev -que empezaron el pasado 28 de febrero en la frontera ucraniano-bielorrusa- la resolución onusiana no lo celebró y relegó la llamada al «diálogo político» a «una única frase» al final del texto.
«Esto no proporciona el aliento y el respaldo internacional que las partes necesitan para continuar con sus esfuerzos», lamentó el mandatario.
«Algunos han dicho que al abstenerse en la votación para condenar la operación militar rusa en Ucrania, Sudáfrica se ha situado en el lado equivocado de la historia. Sin embargo, Sudáfrica está firmemente en el lado de la paz en un momento en que otra guerra es algo que el mundo no necesita», subrayó Ramaphosa.
El presidente advirtió, asimismo, que «se podría conseguir un cese de las hostilidades a través de la fuerza de las armas o la presión económica, pero sería poco probable que condujera a una paz sostenible y duradera».
Aún así, subrayó Ramaphosa, Sudáfrica mantiene «su compromiso con los derechos humanos» y su preocupación por el impacto de la guerra en los civiles.
Por otro lado, el expresidente sudafricano Jacob Zuma manifestó este domingo su apoyo a la operación militar lanzada por el presidente ruso, Vladimir Putin, y aseguró que es «justificable que Rusia se sintiera provocada», frente a la posible entrada de Ucrania en la OTAN.
A través de un comunicado difundido ayer por su fundación, Zuma acusó a Occidente de injerencias en otros países del bloque de naciones emergentes BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) e incluso de estar detrás de su salida del poder en 2018, cuando fue forzado a dimitir por su propio partido en medio de múltiples escándalos de corrupción.
«Estoy seguro de que (…) el presidente Vladimir Putin (…) hará todo lo que esté en su mano para hacer de la paz una realidad, porque sé que es un hombre de paz», dijo el expresidente sudafricano.
De los 193 Estados miembros de Naciones Unidas, 141 respaldaron la resolución, mientras que únicamente cinco votaron en contra: la propia Rusia, Bielorrusia, Siria, Corea del Norte y Eritrea.
El texto contó con el voto positivo de 28 países africanos y la abstención de 17. EFE
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