Suiza participa en evaluación de daños de Iván

Tras el paso de Iván, fuertes lluvias azotan la isla de Cuba. Keystone

El huracán tocó el oeste de Cuba durante la noche del lunes (13.09). A su paso arrancó techos y árboles y generó importantes inundaciones.

Este contenido fue publicado el 14 septiembre 2004 - 09:27

Suiza participa este martes en una misión para cuantificar los daños causados en la isla.

Una delegación conformada por especialistas cubanos y organismos de cooperación internacional participantes en el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), incluida COSUDE, efectuarán este martes un recorrido por la isla a fin de cuantificar los daños ocasionados por el ciclón.

“Ellos (la PNUD) están jugando un papel muy activo de coordinación de los posibles o potenciales donantes y, en cuanto pase el huracán, mañana por la mañana o mañana por la tarde, tendremos una reunión de coordinación con las diferentes agencias de Naciones Unidas y los donantes en el lugar para ver qué podemos hacer en conjunto para apoyar”.

En entrevista telefónica la víspera, el coordinador de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación en La Habana, Olivier Berthoud, informó lo anterior y precisó que, con base en las necesidades que se determinen, se organizarán las acciones necesarias.

El huracán Iván, uno de los más fuertes que se recuerden en el Caribe desde hace medio siglo, tocó el extremo occidental de Cuba a las 18.45 horas del lunes (22:45 GMT).

“El frente del ojo de Iván toco tierra en Cuba en el cabo de San Antonio, en la península de Guanahacabibes”, informó el responsable del Instituto Cubano de Meteorología, José Rubiera.

De acuerdo con su pronóstico, en la isla se esperan vientos superiores a los 117 kilómetros por hora en un radio de más de 160 kilómetros alrededor del ojo del huracán, y vientos de tipo ‘tormenta tropical’ de hasta 117 kilómetros, en un radio de 350 kilómetros.

Crecidas del mar

Localidades de la costa suroeste cubana como La Coloma, Cortés o Punta de Cartas, resultaron severamente inundadas por las crecidas del mar de hasta 600 metros tierra adentro. Empero, merced a que las autoridades cubanas habían decretado la evacuación de alrededor de millón y medio de personas, esas localidades se encontraban ya vacías.

Los vientos huracanados con ráfagas de hasta 200 kilómetros por hora
derribaron árboles, tendidos eléctricos y hasta tejados, que salían volando, mientras las lluvias intensas desbordaron ríos e inundaron carreteras.

Empero, en su trayectoria inicial, Iván se dirigía a capital del país, cuya población asciende a dos millones de personas y en la que habría podido causar “efectos devastadores”, de acuerdo con los pronósticos previos.

Entrevistado el lunes (14.09) vía telefónica, Olivier Berthoud narró a swissinfo, la situación de temor que había en la isla:

“Han sido tres o cuatro días de situación muy tensa, situación que se sentía en todos los ámbitos porque el huracán hasta hace poco, hasta ayer, estaba apuntando claramente hacia el oeste de Cuba”, comentó Olivier Berthoud.

Gran capacidad de movilización

Nuestro entrevistado destacó igualmente la capacidad de movilización de autoridades y población civil locales de cara al fenómeno meteorológico y se refirió al desplazamiento de miles de personas:

“Hay cientos de miles de personas evacuadas porque un huracán de ese tipo presenta tres tipos de amenaza: los vientos, las lluvias y las marejadas. La costa sur de Pinar del Río está bajo amenaza. Ya la Isla de Juventud tiene marejadas muy fuertes y hay partes que se pueden inundar”.

El informe de las autoridades cubanas sobre las acciones emprendidas para la protección ciudadana, consigna que la defensa Civil nacional dispuso la fase recuperativa para las seis provincias más orientales de Cuba. Hasta el lunes (13.09) el este del territorio, desde Pinar del Río hasta Ciego de Ávila, incluyendo a la isla de la Juventud, permanecía en fase de alarma ciclónica.

Precisó que hasta esa misma fecha habían sido evacuadas 1,515,185 personas, de las cuales 308,424 fueron llevadas a albergues seguros, donde reciben alimentación y cuidados médicos. Adicionalmente, fueron evacuados unos 7,100 turistas extranjeros.

Asimismo, se han trasladado 333,458 estudiantes de escuelas internas del nivel secundario y pre-universitario a lugares seguros. En las distintas ciudades se organizaron equipos médicos y se alertó a hospitales a estar preparados para recibir a posibles victimas del huracán.

En el sector de la economía, fueron recogidas cosechas amenazadas por los vientos, especialmente plátano y frutas y evacuados 1.496,041 animales, principalmente, vacunos y aves de corral.

La cifra de evacuados irá disminuyendo a medida que se aleje el peligro de Iván para las provinciales centrales del país, precisó el informe oficial.

Marcela Águila Rubín y agencias

Datos clave

El huracán Iván tocó la punta occidental de Cuba el lunes por la tarde para seguir luego en dirección del Golfo de México.

Las autoridades mexicanas se encuentran en alerta y han procedido a la evacuacion de miles de pobladores de la península de Yucatán, incluidos los turistas del famoso balneario de Cancún.

En la provincial cubana de Pinar del Río las olas alcanzaron hasta cinco metros de altura y el mar avanzó hasta 600 metros tierra adentro.

En la Perla del Caribe no se han reportado víctimas fatales.

Empero, Iván ha cobrado más de 65 vidas en su paso por Granada, Jamaica y las Islas Caimán.

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Contexto

La isla de Cuba había sufrido, apenas en agosto, el embate del huracán Charley que dejó un saldo de 5 muertos y pérdidas materials cuantiosas.

El presidente Fidel Castro viajó a la provincial de Pinar del Río, una de las más afectadas por las inundaciones.

La zona, de la que proceden los famosos puros habanos, fue golpeada en el 2002 por los huracanes Isidore y Lili, que provocaron daños por más de 40 millones de dólares.

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