Tailandia permanece estancada en medio de las denuncias contra el proceso electoral
Bangkok, 26 feb (EFE).- La situación política en Tailandia sigue estancada casi tres semanas después de unas elecciones generales que han sido denunciadas ante múltiples instancias y de las que aún no se anuncia el ganador oficial, si bien el conteo preliminar da la victoria al primer ministro, Anutin Charnvirakul, que ya prepara su nuevo gobierno.
El complejo sistema político tailandés, con gran influencia de las fuerzas conservadoras de la monarquía y el Ejército, no arroja aún una predicción clara sobre el futuro. Mientras los aparentes vencedores de los comicios calientan motores para formar gobierno, tribunales y varias instituciones estudian demandas que podrían llegar a anular los comicios.
Bajo revisión
El Tribunal Penal Central para Casos de Corrupción y Conducta Indebida ha recibido dos denuncias contra la directiva de la Comisión Electoral (CE), la segunda presentada este mismo jueves por el reformista Partido del Pueblo (PP), que quedó segundo en los comicios por detrás del conservador Bumjaithai.
En las querellas se acusa a la CE -formada por miembros apoyados desde el conservador Senado- de ignorar las denuncias de irregularidades en las elecciones del 8 de febrero, cuando según partidos opositores y grupos estudiantiles se produjeron miles de inconsistencias entre el número de votantes y de votos.
El centro de las demandas, cuya admisibilidad se determinará entre el 17 y el 24 de marzo, radica en la presunta violación del secreto del voto mediante unos códigos de barra que aparecían en las papeletas y que fueron eliminados el 22 de febrero cuando los comicios fueron repetidos en algunos colegios por orden de la CE.
Aunque la CE aseguró el 11 de febrero que este código es un mecanismo de seguridad para garantizar que no haya falsificación de votos, el cúmulo de críticas sigue creciendo e incluye voces del sector conservador que se dicen preocupadas ante la posibilidad de que la votación no haya sido secreta.
Al respecto, el profesor Somchai Srisutthiyakorn, antiguo miembro de la CE, dijo a EFE que ha habido negligencia en muchas áreas y desorden en varios aspectos que no fueron gestionados correctamente por el ente comicial.
«Algunos recuentos carecieron de transparencia y otros se contaron incorrectamente. Al informar de los resultados, se presentaron datos incorrectos, lo que afectó a las cifras y causó inconsistencias», sostuvo el profesor.
En los próximos días se esperan pronunciamientos de varias instituciones de control gubernamental que han recibido denuncias contra las elecciones y este viernes vence el plazo para que la CE aclare a la oficina del Defensor del Pueblo si hay o no motivos para exigir una repetición de las elecciones.
Ganadores en paralelo
Este jueves, un día después de que la CE certificara los resultados de 396 de los 500 escaños en disputa, medios tailandeses como la cadena pública Thai PBS y Bangkok Post, aseguran que la composición del nuevo gabinete «comienza a tomar forma», pese a que el árbitro electoral sigue sin proclamar ganador al Bhumjaithai.
Hasta ahora, según estos medios, el partido del primer ministro ya ha alcanzado acuerdos con 13 partidos, sumando unos 287 escaños, lo que le permitiría gobernar apoyado principalmente por el Pheu Thai, que perdió el poder en 2025 después de que Anutin le retirase su apoyo a Paetongtarn, hija del líder de esa formación, Thaksin Shinawatra.
Al menos públicamente, Anutin se ha mostrado prudente y evita hablar sobre las negociaciones a la espera de que la CE certifique los resultados, incluyendo los 100 diputados que fueron elegidos por voto por lista, un sistema en el que el PP obtuvo más representantes, según los conteos preliminares.
«Esperamos a que todo se estabilice. En este momento solo podemos hacer estimaciones sobre cuántos diputados tenemos, pero si la situación no es definitiva, no se puede negociar con nadie; cualquier conversación no sería firme», afirmó esta semana el mandatario.
Mientras tanto, el dirigente mantiene los mandos, ha subido el tono en la tensión fronteriza con Camboya, e instituciones alineadas con los conservadores analizan la posible ilegalización del PP. EFE
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