Tribunal internacional rechaza liberación anticipada de Goran Jelisić, el “Adolf serbio”
La Haya, 14 ago (EFE).- El Mecanismo Residual de los Tribunales Penales Internacionales (MICT) rechazó este jueves la solicitud de liberación anticipada presentada por el exmiliciano serbobosnio Goran Jelisić, apodado el “Adolf serbio”, que fue condenado a 40 años de cárcel por crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos en 1992 en la localidad bosnia de Brčko.
Graciela Gatti Santana, presidenta del MICT, órgano que continúa con el trabajo pendiente del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY, cerrado en 2017), recordó que, aunque Jelisić ha cumplido los dos tercios de su condena -umbral para solicitar este beneficio-, la liberación anticipada no es automática y exige valorar la gravedad de los crímenes, la rehabilitación y el posible impacto en las víctimas.
Además, destacó que Jelisić, que tenía 33 años cuando fue condenado y ahora tiene 57, mantiene buena conducta en prisión y ha seguido cursos de idiomas, pero no ha ofrecido un arrepentimiento pleno ni gestos concretos hacia las víctimas, y persisten dudas sobre la sinceridad de sus expresiones de remordimiento.
“Además, no existe ante mí ninguna prueba que acredite la existencia de motivos humanitarios apremiantes que justifiquen pasar por alto esta evaluación negativa”, señaló Gatti Santana.
Las víctimas de Bosnia y Herzegovina también se opusieron unánimemente a su liberación, alegando que su excarcelación supondría un riesgo de revictimización y un golpe a la memoria de quienes sufrieron los crímenes.
La Asociación “Mujeres Víctimas de la Guerra – Sarajevo” pidió rechazar la liberación al considerar que no se entregó voluntariamente y que estuvo “entre quienes encabezaban la gestión del campo de concentración ‘Luka’ en Brčko, donde cometió personalmente crímenes terribles”.
También destacaron que nunca ha expresado públicamente arrepentimiento ni pedido perdón a las víctimas.
Por su parte, la Asociación Suze Brčko recordó que los delitos cometidos de forma directa por el condenado dejaron un “impacto profundo y duradero” en las familias de las víctimas, en el tejido social de la localidad y en todos los supervivientes que, más de tres décadas después, continúan sufriendo las consecuencias psicológicas de sus actos.
Jelisić fue declarado culpable en 1999 por el TPIY de 31 delitos, entre ellos el asesinato de al menos 12 prisioneros y el maltrato a otros, cometidos con “sadismo, crueldad y entusiasmo”, según la sentencia. La Sala de Primera Instancia destacó el carácter “repugnante” y “bestial” de su conducta.
En el inicio del juicio, el propio Jelisić llegó a presentarse ante algunas víctimas y testigos como el “Adolf serbio”, en alusión a Adolf Hitler, y dijo que había ido a Brčko “a matar musulmanes”.
La Sala de Apelaciones confirmó en 2001 la condena a 40 años de prisión que Jelisić cumple actualmente en Bélgica tras pasar por Italia y la unidad de detención de la ONU en La Haya. Sin motivos humanitarios que lo justifiquen y dada la gravedad de los delitos como factor decisivo, el exmiliciano serbobosnio deberá seguir cumpliendo su pena íntegra en prisión.
A finales de julio, el MICT también denegó al exmilitar serbobosnio Ratko Mladic, conocido como “el carnicero de Bosnia” y sentenciado a cadena perpetua, la liberación anticipada solicitada por motivos humanitarios, y argumentó que recibe “una atención muy completa y compasiva” y no sufre una enfermedad terminal. EFE
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