Tribunal neerlandés condena a empresa por vender productos químicos a Irak en los 80
La Haya, 15 nov (EFE).- Un tribunal neerlandés condenó este miércoles a una compañía local al pago de una indemnización a cinco iraníes por suministrar a Irak productos químicos necesarios para la producción de gas mostaza, que fue usado por este país durante la guerra con Irán en los años ochenta.
Un tribunal de la ciudad neerlandesa de La Haya condenó en rebeldía a la compañía Forafina Beleggingen al pago de “una indemnización por daños y perjuicios aún por determinar”, en dos procedimientos iniciados por cinco iraníes, uno contra la empresa sentenciada, y otro contra una compañía que el tribunal no consideró responsable por los daños personales.
Durante la guerra entre Irak e Irán (1980-1988), empresas occidentales suministraron a Irak productos químicos como el cloruro de tionilo, necesario para la producción de gas mostaza, que Irak utilizó durante esa contienda en ataques contra soldados iraníes, causando cegueras, dificultades para respirar, quemaduras profundas en la piel y muertes (por inhalación).
Las víctimas que llevaron el caso ante el tribunal neerlandés estaban en esos momentos activos como voluntarios o soldados en el Ejército iraní cerca de las ciudades iraníes de Jofeyr (1984), Sumar (1986) y Abadan (1986), y tenían entre 16 y 22 años.
Durante ataques con gas mostaza, sufrieron “heridas horrendas y permanentes”, según la abogada neerlandesa Liesbeth Zegveld, que describió que sus clientes tienen ampollas en el cuerpo y sus pulmones y ojos han sufrido daños que “nunca se detienen y sólo empeoran”.
En el caso de la empresa absuelta, el tribunal consideró que esta “suministró cloruro de tionilo a Irak, hace casi 40 años, cuando todavía no era ampliamente conocido que el régimen iraquí estaba usando gas mostaza” y recordó que la sustancia “también puede usarse con fines pacíficos, como pesticida en la agricultura o para fabricar plásticos”.
La Corte también tuvo en cuenta que el Gobierno neerlandés estimuló el comercio con Irak a principios de los años 1980 y optó en 1984 por no incluir el cloruro de tionilo en una lista de sustancias para las que se requería una licencia de exportación especial porque podían usarse como arma química, lo que ocurrió años después.
En el caso de Forafina, la Corte lamentó que esta empresa no haya comparecido ni defendido la reclamación de responsabilidades, por lo que el tribunal no puede rechazar la reclamación de los demandantes como “infundadas o ilegales” y condenó a la compañía al pago de una indemnización a las víctimas en un monto que se decidirá más adelante. EFE
ir/cat/pddp
© EFE 2023. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.