Un DJ de Bélgica acusado de abuso alega que padece sonambulismo sexual
Javier Albisu
Bruselas, 25 feb (EFE).- El DJ suizo Odymel, afincado en Bélgica, ha asegurado que padece sexsomnia (sonambulismo sexual) para defenderse de una acusación pública de abuso sexual, dentro de una oleada de denuncias públicas que afecta a varios artistas del tecno duro (‘hard techno’).
«Yo mismo habría recibido un discurso así con mucho escepticismo», ha afirmado en su cuenta de Instagram el artista, cuyo verdadero nombre es Antoine Lauffer.
Popular en la escena electrónica en Bélgica y Países Bajos, el músico había sido señalado en redes sociales después de que un excolaborador de la agencia STEER Management publicara capturas de testimonios y acusaciones contra varios pinchadiscos vinculados a esa firma, entre ellos Odymel, por presunta conducta sexual indebida.
Tras varios días de silencio, Odymel reaccionó en la noche del martes en redes sociales con un mensaje en francés e inglés en el que explicó que, según su versión, una persona con la que mantenía relaciones consensuadas ocasionales le comunicó un incidente que, relata, habría ocurrido «mientras él estaba durmiendo en estado de sonambulismo», y de lo cual él no tiene ningún recuerdo.
El DJ añadió que ese trastorno -al que se refiere como sexsomnia, un tipo de sonambulismo con comportamientos sexuales involuntarios durante el sueño- le habría llevado a realizar acercamientos no deseados mientras dormía en la cama tras un encuentro consensuado, pese a que la otra persona le habría dicho que no.
«Supe lo que supuestamente había pasado varios días después, a través de lo que me contó. Y, siendo honesto, me llevó tiempo comprenderlo, asimilarlo y aceptar que me estaban hablando de un momento del que no tengo ningún recuerdo y que no corresponde en nada con la manera en la que siempre he intentado comportarme», escribió Odymel.
El pinchadiscos asegura que habló con la víctima y esta le recomendó que se sometiera a «seguimiento psicológico», algo que hizo por respeto a esa persona y también por comprender lo que había pasado.
Según el propio artista, existe una investigación preliminar en curso y colabora plenamente con la justicia, aunque aún no se ha hecho pública ninguna acusación formal ni decisión judicial.
STEER Files
El escándalo parte de las publicaciones en Instagram de un usuario llamado Brad No Limit, quien asegura colaboró con la agencia de representación y eventos STEER, con sedes en París y Miami, y varios testimonios señalan a más artistas del ‘hard techno’ por presuntos abusos sexuales y conductas inapropiadas.
«Es la hora de publicar la parte uno de los STEER Files. Tomé la decisión consciente en agosto de 2025 de separarme de Steer después de que deterioraran completamente mi salud mental, mis valores y mis principios individuales fundamentales», escribió hace una semana.
Entre los mencionados en los mensajes, vídeos, memes y capturas de pantalla se encuentran los franceses Shlømo y Basswell, el estadounidense Fantasm y el alemán CARV.
«Exactamente hace un año hoy violó a una mujer y hoy ella ha hablado al respecto. Cada día surgen más testimonios verificables. No descansaré ni disfrutaré de mis malditas vacaciones hasta que se haga justicia», agregaba el usuario en un mensaje sobre Basswell, al que otros mensajes acusan de haber abusado de «chicas colombianas de 16 años».
«Luego compuso una canción sobre ello, ‘Smack my bitch up'» (golpea a mi perra), copiando el título de una canción de Prodigy, añade.
Varios festivales y colectivos de música electrónica han cancelado actuaciones de artistas señalados mientras se clarifican los hechos, entre ellos el Festival de Dour, uno de los eventos de música electrónica más importantes de Bélgica y Europa.
El evento no divulga públicamente los nombres, pero la web del festival ha retirado la página de Odymel.
Además, el colectivo organizador Hangar confirmó la cancelación del concierto de Odymel programado para marzo.
Las acusaciones contra los DJs incluyen testimonios de presunto acoso, abuso sexual y conductas inapropiadas hacia fans y conocidos, aunque ninguna ha desembocado por ahora en cargos judiciales confirmados.
Otro de los músicos señalados, Shlømo, ha publicado un comunicado en redes sociales informando de que se pone «en retirada» para analizar la situación judicial con abogados.
La agencia STEER Management, que representaba a varios de estos artistas, informó en un primer comunicado del 20 de febrero que investigaría los hechos y tomaría medidas si se confirmaban. Un día después, y tras un aluvión de críticas, anunció que suspende sus colaboraciones con los implicados mientras se revisan los hechos.
«La inacción no es una opción», señala la agencia en el segundo comunicado. EFE
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