Un sindicalista contra el G8

Arístides Pedraza, del comité anti-G8 y Ada Marra, del partido socialista. Keystone Archive

Arístides Pedraza, representante del Comité anti-G8 del cantón suizo de Vaud, es uno de los organizadores de las manifestaciones contra la globalización, en la ciudad de Lausana.

Este contenido fue publicado el 28 mayo 2003 - 16:37

La sede de la cumbre, Evian, se sitúa justo frente a Lausana, al otro lado del lago Léman.

Arístides Pedraza es un hombre de convicciones. Toda su vida, desde la adolescencia hasta su edad madura, se ha dedicado a buscar una sociedad más igualitaria.

Después de que el dirigente del Partido del Trabajo (PT, comunista), ex-consejero nacional y ex-consejero de Estado, Joseph Zysiadis, decidió "tirar la toalla" renunciando a organizar las protestas anti-G8 que tendrán lugar en Lausana, este hijo de militante antifranquista se vio empujado a tomar el liderazgo de estos movimientos.

"Pero ese no es un problema para nosotros. Tenemos experiencia en estos menesteres", dice este sindicalista de 57 años, de los cuales 40 los ha vivido en Suiza.

"El comité anti-G8 del cantón de Vaud está formado por individuos y organizaciones... Nunca, en mi vida de militante, he visto a tanta gente movilizarse como en esta ocasión. Son más de 150 los que trabajan alrededor de la cumbre de Evian", dice Pedraza a swissinfo.

Las huestes de Pedraza, aunadas a las masas de protestantes antiglobalización que se apersonarán en Lausana en las próximas horas, son un dolor de cabeza para las autoridades municipales y cantonales.

Entre los peores escenarios imaginados por las fuerzas del orden se encuentran el daño a los comercios del centro de la ciudad, tal vez el quebradero de vidrios de algunos bancos o cualquier tipo de ataque a los "símbolos" del capitalismo.

"La amenaza del capitalismo"

Pedraza responde sobre las razones que lo mueven a dirigir las manifestaciones:
"Hablemos del fondo de la cuestión. Primero hablemos de la crisis con la que el neoliberalismo nos amenaza: nos quieren destruir el legado de las libertades clásicas que ha acumulado Europa desde el siglo XIX. Se ataca no solo al Estado social, sino al individuo mismo. Eso no lo podemos permitir".

Con las protestas anti-G8, Pedraza y los suyos quieren dar un espacio político a la gran mayoría de ciudadanos, fundamentalmente jóvenes; con el fin de parar esos ataques del dinero a las conquistas de la clase obrera.

"Se reunirá el G8 en Evian. Se reunirá el G21 en Evian. No es posible que los representantes del gran dinero se reúnan a unos kilómetros de Lausana sin que nosotros hagamos algo. Por eso estamos en pie de lucha", sostiene el dirigente, quien no acierta a cuantificar el número de manifestantes que se desplazarán a Lausana para participar en la gran marcha del domingo 1° de junio.

Para el sindicalista "lo importante es que haya una reunión de gente con las mismas preocupaciones. Si no hay movimiento social, no hay liberación", afirma sin dudar.

swissinfo, Luis Vázquez, Lausana

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