Un Tribunal de Gabes rechaza suspender las actividades de un complejo químico en Túnez
Argel, 26 feb (EFE).- Un tribunal de Gabes, en la costa este de Túnez, rechazó este jueves suspender las actividades de un complejo químico a pesar de las reiteradas peticiones de la población local, que denuncian graves daños sanitarios y medioambientales en la localidad, según informó la ONG Stop Pollution.
El Tribunal rechazó finalmente la solicitud por «no haberse probado el daño» tras haber aplazado hasta ocho veces el veredicto pese a que el caso estaba calificado como «urgente», debido a los problemas de salud que el complejo -vinculado a la industria del fosfato- ocasionó a la población.
El tribunal consideró además que se requieren «pruebas técnicas y científicas» para demostrar el supuesto daño, pese a que el Consejo Regional de Médicos de Gabes, alertó de los «catastróficos y graves efectos para la salud» y los daños «evidentes» causados «a lo largo de sucesivas décadas».
En declaraciones a los medios locales, el jefe de la sección regional de los abogados de Gabes, Mounir Adouni, aseguró que esta decisión será apelada.
Entre los motivos de los múltiples aplazamientos del veredicto se incluyeron la necesidad de «profundizar» en el estudio de la solicitud, o involucrar al Ministerio de Medio Ambiente, a la Agencia Nacional de Protección del Océano y al Ministerio de Salud en la evaluación del caso, entre otros motivos.
Los reclamos populares, recurrentes desde hace más de una década, se acentuaron en los últimos meses, con protestas masivas y una huelga general llevada a cabo el pasado 21 de octubre en la región, al considerar que las fugas de gases tóxicos que emite el complejo multiplicaron los problemas respiratorios de la población.
El presidente tunecino, Kais Said, atribuyó la situación sanitaria y medioambiental a la corrupción y a los nombramientos «arbitrarios», y designó a un comité de «expertos» para evaluar distintas opciones que sean «satisfactorias» para todas las partes.
El ministro de Obras Públicas y Vivienda, Salah Zaouari, anunció el pasado octubre la reanudación inmediata de seis proyectos paralizados, por un valor de 200 millones de dinares (59 millones de euros), para frenar las emisiones de gases tóxicos, de las cuales no ha transcendido ninguna información desde entonces. EFE
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