Vinculan el regreso a España de Juan Carlos I a que fije su residencia fiscal en el país
Madrid, 27 feb (EFE).- El debate sobre el regreso a España de Juan Carlos I, que se marchó a Emiratos Árabes Unidos en 2020, sigue abierto tras la publicación de información clasificada sobre su papel en la intentona golpista de 1981 y este viernes la Casa Real advirtió de que, si quiere volver, debería recuperar la residencia fiscal en el país.
El rey Juan Carlos, padre del actual monarca, Felipe VI, tiene su residencia fiscal fuera de España desde que salió en 2020 y una de las razones por las que se marchó del país fue por las polémicas sobre sus finanzas.
Estuvo investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo en tres causas, la principal, el cobro de 65 millones de euros por presuntas comisiones en las obras del tren de alta velocidad Medina-La Meca (Arabia Saudí), adjudicadas a un consorcio español.
A esta se unió otra sobre donaciones no declaradas y una tercera de posibles fondos en paraísos fiscales, aunque todas fueron archivadas.
Ante el debate surgido en España sobre su posible regreso definitivo, la Casa Real, encabezada por Felipe VI, aseguró que la decisión es personal y compete exclusivamente al antiguo jefe del Estado, de 88 años.
Puntualizó que, en caso de que opte por instalarse de nuevo en España, «para salvaguardar su imagen y reputación de especulaciones y posibles críticas» antes tendría que cambiar su residencia fiscal para poder tributar en el país.
Ello permitirá, además, «salvaguardar» la imagen institucional de la Corona, añaden las mismas fuentes.
El rey Juan Carlos ha seguido desde Abu Dabi el aluvión de noticias publicadas a raíz de los papeles secretos de la intentona golpista y, según aseguraron a EFE fuentes cercanas al antiguo monarca, ha acogido con satisfacción la difusión de estos archivos, de los que sale bien parado.
Qué implica fijar la residencia fiscal en España
Tener la residencia fiscal en España implica la obligación de pagar impuestos a la Agencia Tributaria en función de los ingresos y el patrimonio que se tenga.
Hacienda entiende que una persona física tiene su residencia habitual en España cuando permanece más de 183 días durante el año natural, o cuando se radiquen en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos, de forma directa o indirecta.
El residente en España tributa a través del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) por su renta mundial, no solo por los ingresos generados dentro del país.
Además del IRPF, el contribuyente está sujeto al impuesto sobre el patrimonio por todos los bienes y derechos de contenido económico que superen los 700.000 euros, excluidos 300.000 de vivienda habitual.
Si la riqueza supera los 3 millones de euros, se paga el impuesto a las grandes fortunas; asimismo, es obligatorio informar sobre bienes y derechos situados en el extranjero (cuentas, inmuebles, valores) si superan ciertos importes.
Opinión de los partidos políticos
Las opiniones de dirigentes políticos a favor y en contra del regreso de Juan Carlos I y las especulaciones sobre la oportunidad de su vuelta han crecido exponencialmente, abonadas por los rumores de las últimas semanas sobre su delicado estado de salud.
El líder de la oposición conservadora, Alberto Núñez Feijóo (Partido Popular) se mostró partidario del regreso. «La desclasificación de los documentos de la intentona golpista debe reconciliar a los españoles con quien paró el golpe de Estado», argumentó en X.
El Ejecutivo, formado por una coalición de izquierdas, encabezada por el Partido Socialista, afirma por su parte que la decisión de volver a España depende «exclusivamente» de él y la Casa Real.
La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que acusó este viernes al Partido Popular (PP) de inventar una polémica en torno al posible regreso del rey Juan Carlos, se mostró de acuerdo con que establezca su domicilio fiscal en España si decide regresar al país.
Mientras, los portavoces parlamentarios de los grupos de izquierda han recordado que Juan Carlos de Borbón no salió de España porque hubiera dudas de su papel en el 23F, sino por sus problemas fiscales, que incluso provocaron la apertura de diligencias, aunque luego fueron archivadas. EFE
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