Visto para sentencia el juicio del atentado en Berlín en el que fue apuñalado un español
Salvador Martínez Mas
Berlín, 26 feb (EFE).- El juicio sobre el atentado islamista del año pasado en Berlín en el que un español sufrió heridas graves quedó este jueves visto para sentencia, tras unos alegatos finales en los que la fiscalía pidió la cadena perpetua, la acusación particular solicitó un castigo de hasta 15 años y la defensa reclamó una pena de siete años.
En su razonamiento jurídico, la fiscal Katrin Fischer expuso en el tribunal que la petición de cadena perpetua era la pena apropiada por los delitos de tentativa de asesinato, lesiones graves y tentativa de pertenencia a organización terrorista de los que se acusa al autor confeso del ataque, el sirio Wassim Al Mussleh.
Fischer justificó en una intervención de hora y media que Al Mussleh ya era maduro a los 19 años, edad que tenía en el momento del ataque, por lo que debía estar sujeto a los castigos contemplados por el Derecho Penal común.
A esto se opone el abogado de la víctima y el de la defensa, que prefieren aplicar el Derecho Penal juvenil.
La ideología del Estado Islámico
Según planteó a EFE Sebastian Sevenich, abogado de la víctima española, él ve en el autor del ataque a un adolescente sin «una madurez completa» pese a tener la mayoría de edad.
«Mi impresión era que el acusado en Alemania estaba como perdido, o sea, incluso consumió drogas. Él perdió su trabajo. Tenía la idea en la cabeza de venir a Alemania y buscarse la vida y ganar dinero, pero no fue capaz de convertirlo en realidad. Y eso para mí es muy significativo», dijo.
Su cliente, un hombre originario de Bilbao de 30 años en el momento de los hechos, sufrió graves heridas en la cara y lesiones en una mano durante el ataque, ocurrido en febrero de 2025 junto al berlinés Monumento a los Judíos de Europa Asesinados y motivado por la ideología yihadista de la organización terrorista del Estado Islámico (EI), recordó la fiscal.
«Mi cliente sufrió una herida muy larga, de hasta 13 ó 14 centímetros que va desde el cuello hasta la oreja» y luego en «la cara también una, donde tiene una cicatriz de casi 6 centímetros», recalcó Sevenich.
¿Adulto o adolescente inmaduro?
El plan de Al Mussleh consistía en acudir a un lugar donde encontrar víctimas judías o israelíes, según la acusación.
La fiscal destacó que el comportamiento del autor del ataque demuestra la madurez de un adulto, pues fue capaz de llegar a Alemania en 2023 para solicitar asilo tras contratar servicios de mafias especializadas en el tráfico de seres humanos, buscar trabajo y vivienda.
Además, según Fischer, el acusado supo planear cómo llegar a Berlín desde la ciudad oriental de Leipzig para cometer un atentado.
«Todo esto no lo hace un adolescente», argumentó en una valoración que no comparten la acusación popular ni la defensa, que destacaron la responsabilidad de los contactos previos al atentado que tenía el autor del ataque con una persona vinculada al Estado Islámico.
Radicalizado en internet
La defensa, responsabilidad de un abogado de oficio, calificó a su representado de «terrorista adolescente» que debía ser tratado como un menor de edad.
Según explicó el letrado defensor, la propia «radicalización» del atacante era una prueba de que el joven aún era inmaduro, impresionable y en búsqueda de una identidad.
«Trabajó en BMW, pero eso no le permitió tener su propia casa, no adoptó nuestro estilo de vida», comentó el letrado sobre la situación personal antes del atentado del atacante, del que el abogado defensor dijo que se refugió en «un mundo virtual» a través de internet, donde se radicalizó.
La sentencia será dictada el próximo jueves. EFE
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