Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Vuelve la moda del cannabis

El 8% de los jóvenes en Suiza fuma diariamente marihuana o hachís.

(Keystone)

Uno de cada tres jóvenes en Suiza fuma marihuana o hachís esporádicamente y un 8% una o más veces al día. El consumo se ha duplicado en la última década.

Las autoridades distribuyen una guía de prevención en los centros de enseñaza y formación profesional.

El consumo de cannabis entre la población joven se ha duplicado en los últimos diez años; en la misma proporción ha aumentado el consumo de alcohol y tabaco. No es un fenómeno específicamente suizo, sino una evolución que se percibe en los demás países europeos.

Más de un tercio (35%) de los jóvenes, en edades comprendidas entre los 16 y 20 años, fuman marihuana o hachís, la mayoría de forma esporádica o simplemente por probar y conocer sus efectos.

“El cannabis vuelve a estar de moda, mientras que la heroína, por ejemplo, ha pasado de moda”, explica a swissinfo Jakob Huber, director de Contact, centro que asesora en Berna a jóvenes y padres en materia de tóxicodependencias.

Informar sin banalizar ni dramatizar

Lo que preocupa a los especialistas y a las autoridades es que algunos se inician en este hábito en edades cada vez más tempranas, según Huber, “a los 13 o 14 años”.

Otro factor alarmante es que el 8% de los jóvenes menores de 20 años fuman diariamente un ‘porro’. Y es a ellos, en primer lugar, que está dirigida la guía de prevención de la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP).

Elaborado en colaboración con el Instituto Suizo de Prevención del Alcoholismo y otras Toxicomanías (ISPA), el documento será distribuido en los próximos días en los centros de enseñaza secundaria, escuelas profesionales y bachilleratos del país.

El objetivo es “ayudar a los jóvenes consumidores a abandonar el consumo y prevenir así los efectos graves sobre la salud o el riesgo de exclusión social”, según un comunicado.

Jakob Huber califica de “muy valioso” el proyecto. El director de Contact valora cómo enfoca la OFSP el creciente consumo de drogas entre la población joven. “Es un problema serio que no hay que banalizar ni tampoco dramatizar”, puntualiza.

Riesgos para la salud

Se trata de prestar desde muy pronto una ayuda apropiada a esos jóvenes, ya que el cannabis conlleva ciertos riesgos cuando su consumo está asociado a una depresión u otros problemas psíquicos, familiares o sociales, señala la OFSP.

Varios estudios indican que el consumo prolongado de esta droga blanda provoca ciertas disfunciones cognitivas (problemas de memoria y atención), que pueden afectar a los resultados académicos, las competencias profesionales y las relaciones interpersonales.

Asimismo las personas jóvenes que fuman frecuentemente marihuana tienen más probabilidades de desarrollar enfermedades mentales como la depresión, la ansiedad o incluso la esquizofrenia.

“El efecto del cannabis es que refuerza el estado anímico en el que se encuentra el consumidor. En ese sentido, un joven que presenta tendencias depresivas, se sentirá más depresivo después de fumar un porro”, explica Jakob Huber.

Además de contribuir a reducir el consumo de marihuana y hachís, la guía de la OFSP quiere ser una base sobre la que los centros de enseñanza y formación profesional puedan desarrollar sus propias estrategias de prevención.

Despenalización

En una segunda fase, los profesores recibirán una formación específica para saber cómo afrontar el problema en las aulas, de la misma manera que el personal de las asociaciones especializadas será formado para intervenir en los centros de enseñanza.

Es otro de los aspectos del proyecto ‘Escuela y cannabis’ que más valora Jakob Huber.

El aumento del consumo de cannabis y otras drogas no es consecuencia de la nueva Ley de estupefacientes. Para corroborarlo el director de Contact cita el ejemplo de Holanda, donde el uso de tales sustancias ha disminuido tras la legalización.

En su opinión, la despenalización tiene muchas ventajas. “Hay una mejor regulación y control, y se ha reducido el atractivo que puede ejercer sobre los jóvenes el consumo de una sustancia prohibida”, precisa.

“Y como ya no fuman a escondidas, se puede entablar un diálogo más directo y abierto con los jóvenes, lo que facilita el trabajo de prevención que realizan las asociaciones especializadas”, concluye.

swissinfo, Belén Couceiro


Enlaces

Neuer Inhalt

Horizontal Line


swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes